
Daniel Angelici, un armador que mueve sus piezas en el fútbol, el juego y la política
Cultor del bajo perfil, el presidente de Boca es un radical macrista que gana influencia y, se especula, podría aspirar al sillón de Macri en la Ciudad
1 minuto de lectura'
Daniel "el Tano" Angelici a veces se arrepiente de haber ganado la presidencia de Boca Juniors, porque las pasiones que despierta el club de sus amores no le permite salir libremente a la calle. Por otra parte, tampoco le interesa tener presencia en los medios de comunicación, algo un tanto incompatible con la titularidad de uno de los clubes más populares del mundo.
Angelici es un hombre de trato afable y sencillo, que a sus 48 años no perdió los modales de un vecino de barrio. Pero también es un gran jugador de póquer. Sabe perfectamente que el misterio y la prudencia son grandes aliados para manejarse en el mundo de la política y de los negocios. Es básicamente un sibarita del poder. "No le gusta protagonizar. El es un armador político". Así lo definen quienes lo conocen.
Pocos saben, por ejemplo, que habla diariamente con el jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri. El trato que tienen incluye invitarse mutuamente a las fiestas familiares. Angelici es una persona a la que el ingeniero escucha con atención, sobre todo en el tema judicial. En ese ámbito, el hombre fuerte de Boca tiene no poca influencia -aunque indirecta- en el nombramiento de funcionarios. Y esa influencia se extiende también al Ejecutivo y el Legislativo.
Angelici asegura que de la Justicia se mantiene "lejos". Pero un amigo suyo, el legislador porteño de la pata Pro-radical, Martín Ocampo, precisa que la relación con la Justicia "viene de la época en que cursábamos la Facultad de Derecho". Y sostiene que, tanto el radicalismo como el peronismo, "le dieron una visión política al Pro y el conocimiento y el manejo del Poder Judicial".
La relación entre Macri y Angelici comenzó en 2003, cuando Jorge Macri, hoy intendente de Vicente López, y el ex diputado nacional Cristian Gribaudo, los presentó en la ciudad de Pergamino. Fue a partir de ese encuentro que Angelici logró que un sector de la Unión Cívica Radical se integrara a Pro, aunque todavía no de manera formal, y obtuviera la primera banca en la Legislatura porteña para Oscar Zago.
"Angelici es, por sobre todas las cosas, un militante político", asegura el legislador porteño Enzo Pagani. Una actividad que inició en 1983 en el radicalismo, y más específicamente en la corriente alfonsinista de la Coordinadora, a la que se entregó de cuerpo entero. A tal punto que abandonó a mitad de camino la carrera de abogacía, a la que volvería más tarde para obtener el título en el año 2000 y, según dijo a Enfoques, "darle el gusto a mi padre".
Pero además del lugar que ocupa en el fútbol y la política, Angelici es un poderoso empresario del juego, con bingos en las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza. Incluso fue presidente de la Cámara Argentina de Salas de Bingos y Anexos (Casba), donde trabó relación con los referentes del sector. Del concesionario del Hipódromo de Palermo, el empresario kirchnerista Cristóbal López, Angelici dice que es un "colegas más" y jura que no habla nunca de política con él. Afirma además que se ven cuando va al Hipódromo a disfrutar de su hobby preferido, las carreras de caballos. Es que, hombre multifacético y emprendedor exitoso, Angelici fue también criador de caballos de carrera. "Tuve la suerte de ganar todos los clásicos", se enorgullece. Ahora se conforma con vivir enfrente del Hipódromo de Palermo.
Hasta hace unos años era socio de Madero Tango, pero le vendió las acciones al ex vicepresidente primero de la Legislatura porteña, el radical Cristian Caram. En ese terreno, el de la política, mantiene una relación distante con ex correligionarios, que le critican haber acercado a Pro con el radicalismo. En esa línea está el sector del ex ministro de Economía Jesús Rodríguez y otros dirigentes cercanos a Enrique "Coti" Nosiglia. Alguien muy cercano a Angelici recuerda que Nosiglia especuló hasta último minuto para que la agrupación que lidera, Por un Boca Mejor, apoyara su candidatura. "Lo hizo cuando tuvo la certeza de que Macri, estaba con Angelici", aseguró. "A Coti lo respeto, pero la relación nuestra no es de amistad, además nos separa la diferencia generacional", dice Angelici al respecto. Angelici nació el 3 de mayo de 1964 y Nosiglia en 1949.
Todo el día en el bar
Daniel Angelici nació en el barrio de Villa Lugano, en el seno de una familia de clase media baja. El padre era mecánico en los talleres de la concesionaria de autos Ford, que tenía el ex presidente boquense Alberto J. Armando. Su mujer, Inés, es despachante de aduana y psicóloga. "Pero ahora es empresaria, tiene un criadero de pollos en San Andrés de Giles que se llama Empollando S.A.", aclara con una sonrisa "el Tano", porque le causa gracia el nombre de la empresa.
Angelici asegura que se transformó en empresario del juego cuando tenía 19 años. "Estaba un día en el bar de la esquina de mi casa, como todos los días, y allí había una reunión del sindicato de panaderos con unos españoles que querían abrir un bingo en la costa atlántica. Me ofrecieron participar con el 0,5 por ciento de la sociedad. El primer bingo lo abrimos en San Bernardo y a mí me habían puesto a cargo de la gastronomía del lugar. Después pusimos otro en General Rodríguez", cuenta.
Ocampo afirma que la palabra de "el Tano" "vale tanto como su firma".
"Tenemos solamente diferencias políticas con él, ninguna crítica sobre sus cualidades personales", dijeron por su parte el legislador porteño del bloque radical Claudio Pressman y su par Ruben Campos. El primero es un dirigente cercano a Jesús Rodríguez y el otro a Nosiglia. Solamente él sabrá si tuvo que pactar alguna vez con los oscuros intereses que se mueven detrás del juego y la política.
Sus amigos lo definen como alguien a quien no le gusta protagonizar. Pero lo cierto es que el propio Angelici reconoce que el mayor triunfo de su vida fue haber ganado la presidencia de Boca Juniors. Un cargo que lo obligó a caminar para atrás en ojotas. Aprendió que no es lo mismo ser un armador político que ganarse la voluntad de los electores. Y a pesar del esfuerzo que eso le significó, lo cierto es que le gustó. Algo de esto deben saber en la interna de Pro ya que, en los mentideros del poder macrista, hay quienes ven en Angelici una amenaza a sus deseos de ocupar el lugar que hoy ocupa Macri. "Si a Angelici le va bien en Boca, va a ser muy difícil evitar que quiera postularse como candidato a jefe de gobierno porteño. Y si eso pasa, ni la propia Gabriela Michetti, que es la dirigente de Pro que mejor mide después de Macri, podría evitar la postulación de "«el Tano»", sostiene un dirigente que mira de cerca la escena .
Pero mientras estas especulaciones recorren el espinel de Pro, Angelici jura ante quien quiera escucharlo que tiene "cero ganas de ser jefe de gobierno", asegura Ocampo. Pero Angelici mientras tanto sigue acumulando cargos para sus referentes en el gobierno macrista. Y como buen sibarita, disfruta de las estrategias que se deben elaborar para jugar bien sus cartas.
Quién es
Nombre y apellido:
Daniel Angelici
Edad:
48 años
- De Lugano a Palermo
Nació en Villa Lugano, en el seno de una familia de clase baja. Hoy vive frente al Hipódromo de Palermo, sede de uno de sus principales hobbies: las carreras de caballos. - Juego, leyes y política
Poderoso empresario del juego, terminó Derecho en el año 2000. Militó en el radicalismo desde 1983 en la corriente alfonsinista de la Coordinadora.






