
Diálogo semanal con los lectores
Por Octavio Hornos Paz
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EN la teoría de la comunicación, entre la emisión y la recepción de una señal suelen producirse perturbaciones que se denominan ruidos, si bien a veces no suenan. El vaivén de las ondas en una transmisión radial, la "lluvia" en el receptor de televisión, un error gramatical en un texto periodístico son ruidos, en este sentido particular del término.
Algunos, como se ve, pueden ser percibidos por el oído; otros, por el ojo.
En la prensa gráfica, el ruido se interpone entre la señal impresa y la vista del lector. Entre la letra y el ojo. El resultado es la imposibilidad de entender, la ambiguedad, el equívoco, la incomunicación.
Este sucinto esquema teórico es el que fundamenta la responsabilidad del periodista, que debe ser preciso en el relato de los hechos de que trata la crónica, su comentario, su editorial, su nota, y fiel al código universal que es la lengua culta de su comunidad.
Una narración infiel de la realidad, un empleo defectuoso de los términos, un error ortográfico, faltas sintácticas o morfológicas son ruidos. Enturbian la comunicación, que es, en el fondo, la función de nuestra profesión.
Raíces árabes
Con las expresiones de origen arábigo que damos abajo respondemos a la inquietud de varios lectores que deben conocerlas por su vinculación con la historia cultural de España.
- Algarabía. Existe en nuestra lengua un refrán que aconseja: "En casa del moro no hables algarabía". Esta última palabra no sólo significa "lenguaje incomprensible, griterío confuso", sino también "lengua árabe". La sabiduría popular trata de impedir que alguien inexperto en ese idioma se lance a hablarlo en casa de un árabe.
- Aljamía. En el Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico , de Corominas y Pascual, se define aljamía como "romance, lengua castellana (para los moros)", "el castellano corrompido que hablaban los moros". Aljamiado , por su parte, equivale a "(moro) que hablaba romance" y "texto romance escrito en caracteres arábigos".
- Muladí. Etimológicamente, proviene de un vocablo árabe que significa "adoptado". Se aplicaba "al cristiano español que renegó y se hizo mahometano".
- Ojalá . Según el arriba citado diccionario etimológico, la expresión desiderativa castellana se origina en la arábiga wa sa llâh , que equivale a "y quiera Dios".
- Mudéjar. La palabra árabe de la que proviene la voz castellana significa "aquel a quien se ha permitido quedarse". Era el musulmán que, en zonas reconquistadas por los cristianos, podía seguir, mediante el pago de un tributo, practicando su religión. Se llama también así al estilo arquitectónico que se expandió en España entre los siglos XIII y XVI. Tenía características propias de la construcción cristiana y de la árabe.
- Olé. Interjección de origen árabe que se emplea para animar y, a veces, para premiar. Con gran arraigo en Andalucía, después popular en Madrid. Hoy extendida en todo el ámbito lingüístico del español. Se originaría en wa llâh , "y ¡por Alá!" La acentuación aguda se considera propia de Andalucía y los medios flamencos.
- Mozárabe. Era el miembro de las minorías hispánicas que, mediante el pago de tributo, vivieron en la España musulmana hasta fines del siglo XI. Podían conservar su fe, sus ritos cristianos y su sistema judicial. Mozarabía se llamó al conjunto de esos individuos. También se llamó mozárabe al que emigraba de la zona islamizada a los reinos cristianos septentrionales y llevaba consigo rasgos de la cultura musulmana. "Aplícase -dice el Diccionario de la Real Academia- con mayor o menor exactitud a la lengua romance, heredada del latín vulgar visigótico, que, contaminada de árabe, hablaban cristianos y musulmanes en la España islámica."
- Jarchas. De un interesante trabajo de María Luisa O. de Serrano Redonnet, tomamos lo referido a las jarchas, composiciones líricas en romance, que iban adheridas a las moaxajas, poemas escritos en árabe o hebreo. Las jarchas eran por lo común cantigas de amigo, de amado, de habib , en árabe. Una doncella se dolía del apartamiento, la lejanía o la indiferencia de su amado.
- çndalus. Es el nombre de la España musulmana. No hay que confundirlo con Andalucía , nombre de una región histórica y actual de la Península. Es voz esdrújula y va precedida por el artículo, el çndalus . © La Nación






