El apoyo financiero de las FARC
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En diciembre del año último, una organización paramilitar independiente, aparentemente con alguna vinculación con las fuerzas de seguridad colombianas, capturó -en territorio de Venezuela- a Rodrigo Granda, quien se hacía conocer como el "Canciller" de las Fuerzas Armadas de Colombia (FARC). De inmediato, Granda fue llevado detenido a Colombia, donde aún permanece y está siendo juzgado. El episodio, como era de esperar, provocó roces entre Colombia y Venezuela que hoy lucen superados.
Cabe recordar que el mentado "Canciller", ahora detenido, se desplazaba libremente por toda la región visitando con alguna asiduidad también a nuestro país.
Hace algunos días, Granda ratificó ante la Fiscalía de Colombia que había alcanzado acuerdos operativos con el ex presidente de Ecuador, Lucio Gutiérrez, antes de que fuera elegido jefe de Estado. Por medio de contribuciones para financiar la campaña presidencial de Gutiérrez, logró que se asegurara movilidad en el territorio de Ecuador a los integrantes de las FARC. Dijo, sin embargo, que esos acuerdos fueron violados por Gutiérrez.
Los arreglos partían de la base de que Ecuador habría de proteger a los integrantes de la organización terrorista y permitir su presencia en territorio ecuatoriano sin ser molestados. A poco tiempo de asumir Gutiérrez, se sospechó abiertamente de que dirigentes guerrilleros de las FARC ingresaban constantemente en Ecuador para recibir atención médica, reponerse de sus heridas o, simplemente, tomar aliento y descansar.
Pero, de pronto, quizá presionado por los Estados Unidos, Gutiérrez -de acuerdo con los dichos de Granda- cambió de idea. De allí que, en diciembre de 2003, permitió que en un operativo militar conjunto colombiano-ecuatoriano se detuviera, en Ecuador, a Simón Trinidad, conocido como el cerebro financiero de las FARC, También, que se fumigaran intensamente las plantaciones de coca en suelo ecuatoriano, muchas de ellas operativamente unidas a la red de comercialización de las FARC, que desde su página web denunció entonces la traición de Gutiérrez.
Granda aclaró que normalmente se reunía con dirigentes ecuatorianos de instituciones civiles, sindicales y religiosas que simpatizaban con sus postulados para pautar con un accionar paralelo.
Comienza a quedar en evidencia, entonces, que, como se sospechaba desde hace tiempo, hay abundante dinero de la organización guerrillera vinculada con el narcotráfico que financia a políticos y movimientos de extrema izquierda en la región. Ante estas revelaciones, la amistosa relación del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, con las FARC y con el régimen dictatorial de Fidel Castro no hace más que aumentar las sospechas y la preocupación.



