El Durán Barba de Lula y De la Sota, preso
João Santana tiene más que merecido haber ganado millones. Gracias a sus imbatibles estrategias fueron presidentes Lula, Dilma, Hugo Chávez y hasta –verdadera proeza– Nicolás Maduro. También colocó mandatarios en América Central y en África. Un capo.
En la Argentina, en cambio, le quedó la sangre en el ojo con Eduardo Duhalde , cuando Fernando de la Rúa le ganó en 1999. José de la Sota también escuchó los consejos del mago João: le fue muy bien en la provincia, pero no le alcanzó para llegar a la Casa Rosada.
Pues bien, el largo brazo del Lava Jato acaba de capturar también a Santana, que, más allá de diseñar infalibles fórmulas para fabricar presidentes, firmó algunos papeles sombríos . Un juez lo ha condenado a ocho años y cuatro meses de prisión, acusado de lavar dinero en contratos de plataforma de Petrobras.
El problema de ocuparse tanto de la imagen de los demás es que a veces se descuida la propia y cuando se va en busca de un espejo donde reflejarse ya suele ser muy tarde: lo único que queda enfrente son rejas.








