El efecto Matilda
Ayer se cumplieron 245 años del nacimiento de Sophie Germain, una de las figuras estelares de la matemática, pero que se hizo más conocida por ser un ícono de la discrimación hacia las mujeres en la ciencia. Autodidacta, porque en su época a ellas no les era permitido estudiar en la universidad, fue la primera en lograr avances en el hoy célebre “último teorema de Fermat”, finalmente probado por Andrew Wiles hace dos décadas y media, y después de 350 años de intentos frustrados. Germain, forzada a asumir identidad de varón (firmaba Antoine-August Le Blanc para poder cartearse con figuras de la talla de Lagrange y Gauss), trabajó en un aislamiento intelectual que vuelve aun más admirables sus aportes.
Se enamoró de la reina de las ciencias siendo adolescente y en medio de los tempestuosos días de la Revolución Francesa. Cuentan que lo que le despertó la chispa de la pasión fue la leyenda que existe sobre la muerte de Arquímedes. Según los relatos, cuando Siracusa fue invadida por el ejército romano, el sabio estaba tan ensimismado frente a una figura geométrica dibujada en la arena que no respondió a las órdenes de un soldado y este lo atravesó con su espada. Germain concluyó que si un problema matemático podía capturar tanto la atención de alguien esa disciplina debía ser cautivante.
Sus tutores rehusaban tomarla en serio, de modo que cuando en 1794 se inauguró en París la École Polytechnique, reservada solo a los hombres, decidió adoptar la identidad de un ex estudiante, Monsieur Le Blanc, para concurrir a los cursos de Joseph-Louis Lagrange, que luego se convertiría en su mentor.
Dueña de un talento extraordinario, a pesar de las dificultades con las que tuvo que lidiar, Germain se las arregló para brillar con luz propia y hoy su nombre está escrito con letras doradas en el panteón de la ciencia. Pero día a día se dan a conocer nuevos nombres de mujeres que hicieron grandes contribuciones al conocimiento y cuyos logros fueron soslayados. O peor, atribuidos a sus colegas masculinos.
Un caso poco conocido es el de “las computadoras de Harvard” (también se las conocía por un apodo bochornoso para quienes lo acuñaron, como “el harén de Pickering”). Fueron un grupo de unas 80 investigadoras que cartografiaron hace más de un siglo más de 400.000 estrellas. Según recordó días pasados openculture.com, en 1881, Edward Pickering, entonces director del Observatorio de esa universidad, decidió contratar a mujeres (incluso sin entrenamiento formal) para reemplazar a sus lentos asistentes en la tarea de analizar miles de placas fotográficas con imágenes de estrellas.
La primera fue su mucama, Williamina Fleming, una ex maestra escocesa y madre soltera de 23 años que se había resignado a ese trabajo después de que su marido la abandonara. Fleming tenía que examinarlas con una lupa, catalogar el brillo de los soles y, cuando fuera posible, calcular su posición, composición química, color y temperatura, por 25 a 50 centavos la hora, la mitad de lo que ganaban sus colegas que llevaban pantalones. Las demás se fueron sumando a lo largo de los siguientes cuatro años invitadas por la primera. A pesar de logros notables, como descubrir la primera enana blanca y 310 estrellas variables, entre otros, y de que sus cuadernos todavía están ayudando a explorar los cielos, nunca pudieron plantearse trabajos más ambiciosos, como proyectos propios de investigación, o la asistencia a congresos de su disciplina…
Como muchas, antes y después, esas astrónomas pioneras habían sido borradas de la historia. Otro ejemplo en la misma área es el de Jocelyn Bell Burnell, que descubrió los púlsares en 1967, pero fue excluida del Nobel que sí ganaron su director de tesis, Antony Hewish, y el astrónomo Martin Ryle. Toda ellas y muchas otras fueron víctimas del “efecto Matilda” (que describió por primera vez Matilda Joslyn Gage): habían sido pasadas por alto en la novela de la ciencia y solo en los últimos años están siendo reivindicadas. Lo importante es que, como suele decirse, nunca es tarde. En especial, si se avanza en la dirección correcta.










