El líder histriónico
Continuando con el tema del liderazgo tóxico, y con el objetivo de brindar herramientas prácticas que nos ayuden a reconocer a la persona con una manera exclusiva y única de funcionar, hoy vamos a analizar las principales características del líder histriónico.
¿Cómo podemos identificar esta estructura de personalidad en un líder (que puede tratarse tanto de un varón como de una mujer)? Principalmente porque veremos que busca, por todos los medios, llamar la atención. Se caracteriza además por tener algunas de estas actitudes:
Tiene hambre de reconocimiento
El protagonismo absoluto es el aire sin el cual no podría vivir. Si comparamos la vida con una obra de teatro, el histriónico vendría a ser el actor protagónico y quienes lo rodean, el público que tiene que aplaudirlo. Necesita la devolución de la imagen que muestra y, si no la recibe, se deprime. Utiliza su aspecto físico para captar la atención, razón por la cual se esforzará por cuidarlo. Es muy sensual: el “hombre atractivo” o la “mujer bonita”. Es el alma de la fiesta; o el alumno que siempre participa en clase para impresionar al profesor. Espera recibir más aplausos cada día, es decir que estos son cuantitativos. Está pendiente de los otros y si, por ejemplo, en una red social tiene cincuenta comentarios positivos y uno solo negativo, sufre por ese único comentario.
Es superficial
El fin que persigue, aunque no lo admita, es que los demás gusten de él. Intenta mostrarse siempre con personas atractivas y exitosas. Su superficialidad hace que salte de una relación a otra, ya sea en la pareja o la amistad, y que se ponga ansioso o se deprima cuando no es el centro de atención. Es sociable y muy amigable. Es seductor, tanto con hombres como con mujeres. Posee una gran expresividad y hace uso de frases grandilocuentes. Sus conclusiones suelen ser simplistas y globales. La ironía es que, a pesar de la admiración que le profesan, sus creencias sobre sí mismo son negativas y su estima, baja. No se fija objetivos a largo plazo y casi siempre actúa impulsivamente, sin demasiada reflexión. Para él, todo es intuitivo.
No tiene empatía
Los demás no existen para él, pues los considera solo “público”, es decir observadores cuya función es festejarlo. No sabe lo que es la empatía, es incapaz de ponerse en los zapatos del otro. No conoce la intimidad, ya que la confunde con la atención. Es muy hábil para manejar la intuición y captar lo que le sucede a alguien, lo cual lo utiliza a su favor. Experimenta cambios emocionales con frecuencia.
No tiene autocrítica
Es incapaz de reconocer sus errores y, mucho menos, de corregirlos. No permite que nadie lo corrija. Por esta razón, no posee capacidad de aprendizaje y puede volver a cometer las mismas equivocaciones una y otra vez.
¿Qué lleva a un histriónico a tener el comportamiento descripto?
El hecho de que posee un vacío interior, aunque demuestre lo contrario, que pretende llenar con la admiración de la gente que lo sigue. En el fondo, es un mal líder que solo explota a los demás en su propio beneficio, aunque parezca interesado en el bienestar ajeno. No sabe (ni quiere) construir equipo. Casi siempre forma pareja con alguien con rasgos psicópatas, a quien manipulará.
¿Alguna vez has conocido a un líder con esta forma de funcionar? ¿Cuál fue tu reacción?
Si tenés alguna inquietud, podés escribirme a Bernardoresponde@gmail.com









