El niño podría volverse más virulento
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La corriente del Niño, el fenómeno climático que se origina en el Pacífico tropical, es capaz de generar innúmeras pérdidas humanas y materiales, como ocurrió en 1982-1983 y en 1997-1998. En la segunda mitad del siglo XX, su mayor poder coincide con el período de recalentamiento moderado que sufre el planeta desde 1976.
Según los especialistas reunidos recientemente en un foro sobre el tema en la ciudad de Toulouse, es muy posible que el fenómeno se vuelva más frecuente y más virulento en las décadas por venir. "La respuesta --explicó el oceanógrafo Joël Picaut-- no es fácil, porque para eso hay que predecir también las otras variaciones climáticas que en los próximos veinte a treinta años se superpondrán a El Niño."
El estudio de esas variaciones, que actualmente se está llevando a cabo, podrá determinar qué caminos tomará el fenómeno. Si las aguas del Pacífico alcanzan mayor temperatura --una de las posibilidades--, se estima que la Corriente del Niño, provocada por una inmensa masa de agua caliente que es bloqueada por los vientos alisios, podría moderarse. Pero si se confirma que la causa es el recalentamiento global, como se sospecha, "significará --según Picaut-- que el fenómeno ganará fuerza y capacidad de destrucción".





