
El triángulo del poder
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POCO antes de que el presidente del Foro, Klaus Schwab, dejara Ginebra rumbo a París, La Nación pudo conversar con él sobre diversos temas de interés económico internacional. "Pienso que un paso decisivo ha sido franqueado con la creación de la moneda única europea -opinó acerca del euro-, que le permite al continente hacer frente al dólar: con la aparición del euro se producirá, indefectiblemente un G-3, o sea, un triángulo compuesto por los Estados Unidos, Europa y Japón. No cabe duda de que Europa emerge como una alternativa financiera global a los Estados Unidos, sobre todo si unifica su actuación en las instituciones internacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional".
Consultado sobre la crisis asiática, Schwab precisó: "Lo peor ya ha pasado, y tenemos una gran confianza en países como Tailandia, Malasia, Corea delSur y, por supuesto, Singapur. En cuanto a Indonesia, la situación política no parece clara, por lo cual resulta difícil hacer predicciones. Sin embargo, resulta obvio suponer que Indonesia, cuya moneda se devaluó casi en un 60 por ciento, tendrá que tomar las medidas necesarias para eliminar la corrupción, recrear la confianza y conseguir que los capitales extranjeros vuelvan al país.
"Este año -continúa Schwab- contaremos en Davos con la presencia del ex primer ministro de Singapur Lec Kuan Yow, el líder político que en el plazo de treinta años transformó a su pequeño Estado-nación en un poderoso tigre asiático. Ciertamente, su opinión sobre el futuro económico de Asia será importantísimo".
Y con respecto a las consecuencias de la globalización, tema central del Foro de Davos de este año, Schwab opina: "Aunque la mundialización está en marcha desde hace varios años, avanza demasiado rápido. Ahora estamos frente a un mundo megacompetitivo. Lo que hace falta hoy es asumir las responsabilidades que trae consigo esta mundialización para servir mejor los intereses de todos los países del mundo. Por eso, aparte de todos los grandes temas que serán debatidos, trataremos de reflexionar alrededor de tres ejes: la infraestructura de la globalización, los circuitos económicos y financieros, y la vigilancia de los flujos de capitales". Minutos después, Schwab partía a París, donde lo esperaba uno de los ministros del gabinete del gobierno de Lionel Jospin, antes de dirigirse hacia el sur de los Alpes, a 1600 metros de altura, a Davos, donde -por una semana- los esquiadores serán reemplazados por el "jet-set internacional".



