
Escribanos v. abogados
Los procesos voluntarios, de los cuales las sucesiones son el ejemplo típico, actualmente tramitan en los juzgados civiles, ante los cuales actúan los abogados. Pero existe un proyecto de ley en la Comisión de Legislación General del Senado, para que los trámites sucesorios se gestionen directamente en las escribanías.
El proyecto propone que la personas que deban tramitar una sucesión pueda optar por hacerlo en sede judicial o, bien, por presentarse ante la Cámara Civil para que se sorteen un escribano y un juez: mientras no haya conflicto, el expediente tramitará en las escribanías sorteadas y, cuando surja alguna controversia, el notario lo elevará al magistrado, para que la resuelva y luego devuelva el sumario.
Para conversar sobre esta iniciativa, La Nación se entrevistó con el presidente del Colegio de Escribanos de la Capital Federal, doctor Carlos D"Alessio, y con el secretario general del Colegio Público de Abogados, doctor Diego May Zubiría, quienes entablaron una polémica que, más allá de la defensa de intereses sectoriales, tiene directa incidencia en el servicio de Justicia que recibe la población.
¿Hay experiencias extranjeras?
D´Alessio: La competencia notarial para los procesos voluntarios existe desde siempre en Francia y, desde 1992, en España. Cuando los jueces tramitan las sucesiones o en otros procesos, como la rectificación de nombres, no realizan una actividad específicamente jurisdiccional (judicial), pues muchas veces no hay dos partes enfrentadas en el juicio.
Los abogados no perderán su trabajo, porque en lugar de actuar ante el juzgado, pueden actuar ante el escribano. El patrocinio letrado seguirá siendo obligatorio. Además, el letrado le puede aconsejar a su cliente recurrir al sistema judicial o al notarial, porque este es optativo.
May Zubiría: En el Colegio Público creemos que eso, en rigor, ocurrirá sólo por ahora.Con el tiempo, los abogados serán excluidos. Los procesos quedarán en manos de los escribanos y la gente no tendrá quien les garantice sus derechos.
El proyecto de los escribanos tampoco es constitucionalmente viable. El artículo 116 de la Constitución establece que son los jueces los que deben resolver todas las causas y el artículo 75 dice que las leyes no pueden modificar las jurisdicciones locales, es decir, la competencia de cada juez.
La función que se quiere asignar a los escribanos corresponde a los jueces, porque sólo ellos pueden decir y aplicar el derecho. No puede tolerarse que un escribano, por ejemplo, determine la identidad de una persona. Ello crearía inseguridad.
Hasta que no se modifique la Constitución nacional y varios artículos del Código Civil, que hablan expresamente de la intervención del juez en esos procesos, el proyecto que alientan los escribanos es inviable.
D`Alessio: Decir que esto es violatorio dela división de poderes es magnificar el problema. La tarea de tramitar estos procesos no es propia de los jueces, sino que sólo contingentemente fue atribuida a ella.
Si los abogados la reclaman para sí es porque tienen la función de dar fe de los actos, una atribución que no tienen otros profesionales.
En rigor, ustedes discuten por la captación de clientes May Zubiría: D`Alessio dice que el proyecto no permitirá a los escribanos captar clientes, pero ello no es así, porque les permite a las partes elegir el escribano.
D`Alessio: El escribano que interviene es normalmente el que resulta sorteado. Además, si excepcionalmente se permite que se eliga el escribano, eso es para permitir que el abogado elija a su profesional de confianza.
Evaluación del sistema
¿En qué beneficiaría a la gente el sistema notarial?
D`Alessio: Traerá muchas ventajas.Descomprimirá los juzgados civiles, donde las sucesiones representan el 20 por ciento de todas las causas que allí se sustancian.Además, los trámites serán más rápidos y con mayor comodidad para las partes.
May Zubiría: Se dice que el sistema notarial va a ser más cómodo para la gente. Pero no será así, porque ahora los abogados van a Tribunales, que ya están desparramados en un área bastante extensa. Pero las escribanías están distribuidas en toda la ciudad, lo que es mucho peor.
Tampoco creo que el sistema vaya a acelerar los trámites, porque en muchos casos van a surgir controversias y el escribano se va a ver en la necesidad de remitir el expediente al juez, para que las resuelva. El sumario va a ir y volver de la escribanía al juzgado innumerables veces.
D`Alessio: Si el servicio que presten los escribanos es más lento y menos cómodo, la gente no lo va a usar. Es optativo.
¿Va a ser más barato?
D`Alessio: Hay un error en el proyecto de ley, porque no se reduce la tasa de justicia. Además, hay que fijar un arancel de orden público como retribución de los escribanos.
Pero, además, la gente también tiene que pensar que, para evaluar el costo de un servicio, hay que tener en cuenta la celeridad con que se presta.






