Febrero sindical
¿Alguien se preguntó por qué no hay nunca protestas gremiales durante enero?
Esto ya sucedía inclusive en aquellas épocas bravas en que los años terminaban muy mal, con esos diciembres negros, de refriegas callejeras, saqueos y hasta helicópteros que se llevaban presidentes con el boleto picado. Llegaba el nuevo año y las aguas se calmaban como por arte de magia: no había crisis institucionales ni salarios deprimidos que pudiesen alterar la calma sagrada de enero.
Es que los jefes sindicales se toman muy en serio las vacaciones. Nada de amenazas ni de medidas de fuerza. Enero es sinónimo de asado, pileta, mar o viaje internacional.
Pero lo bueno se termina pronto y he aquí que transitamos febrero y los muchachos se han vuelto a arremangar: de no haber dictado el Gobierno la conciliación obligatoria, hoy no habría trenes. Se postergó la medida de fuerza de ATE en aeropuertos, pero se anuncian asambleas que pueden demorar vuelos. Mañana, a las 13, en conferencia de prensa, la CGT podría descolgarse con un plan de lucha. Al menos, los guardavidas de Pinamar levantaron el paro que habían anunciado para el 1° de febrero y retoman las negociaciones. Bienvenidos a 2026.







