
Frutos del árbol genealógico
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"CON gran esfuerzo y paciencia logré establecer la cadena de antepasados que dan origen a mi apellido. Conocidos mis tatarabuelos, también aparecieron los padres y abuelos de estos. De los primeros, y según el diccionario de la lengua española, su denominación es la de choznos . Aquí mi primera duda: ¿la mujer sería chozna ? De los segundos, es decir, abuelos de mis tatarabuelos, no logro conocer cómo se los denomina. Estimo que siguiendo mis investigaciones también aparecerán los bisabuelos de esos choznos. Mucho le agradecería, si es que existen las denominaciones de ellos, su información. Así el árbol genealógico se vería mucho mejor", escribe Jorge J. Ferruggiaro.
En realidad, el padre del tatarabuelo no es el chozno, sino que Ferruggiaro es el chozno de ese señor. Porque chozno , una palabra de origen desconocido cuyo femenino es por cierto chozna , designa al nieto en cuarta generación, hijo del tataranieto.
Curiosamente, aunque el descendiente tiene un nombre que lo designa, el antepasado no lo tiene y se habla de cuarto abuelo, quinto abuelo, sexto abuelo , etcétera, y, de la misma manera, el chozno es el cuarto nieto y después se dice quinto, sexto, séptimo nieto y todos los ordinales que las investigaciones genealógicas del lector le puedan permitir.
¿Arte con mayúscula?
Escribe Carlos Scavo:
"El autor de la columna del 31 de enero, página 8, no sabe que el «museo Kunsthistoriches» es en verdad el Museo de Historia del Arte vienés. Este caballero debe de leer muy poco: un salero, aunque lo haya hecho Cellini, no es un «Salero». Por lo mismo, el elemento «tierra» tampoco exige mayúscula inicial (el autor lo confirma poniendo luego «mar»). Oh, sí: en Florencia hay, en castellano, una iglesia de la «Santísima Anunciación», no de la «Annunziata». "
Religiones
Desde Miramar, provincia de Buenos Aires, escribe Alejo Portales Britos:
"La sección Espectáculos del 5 de este mes informó que en el programa Creencias , conducido por Esteban Mirol, cinco panelistas «representantes de las religiones más importantes de Latinoamérica (catolicismo, judaísmo, hinduismo, islamismo y agnosticismo) debaten un tema de la realidad social». Con respecto a la destacada en último término, el tratarse de una doctrina cuyo nombre termina en - ismo no parece condición suficiente para incluir a los agnósticos entre quienes profesan una religión. En su defecto, sería menester que la definición que le asigna el Diccionario de la RAE se modificara con teologal premura: «Actitud filosófica que declara inaccesible al entendimiento humano todo conocimiento de lo divino y de lo que trasciende la experiencia»."
Muerte en el lago
Jaime Javier Cornejo Saravia envía unas observaciones sobre la nota "Muerte en el lago", publicada en la Revista del domingo 5, donde, dice, "se deslizan errores que sería bueno puntualizar".
"La expresión boccato di cardinale -escribe- no pertenece al idioma italiano, ya que en este la palabra boccato no existe; existe sí el boccone para designar un bocado, y boccata , de aire, por ejemplo. En resumen, la expresión que describe la gula de un cardenal no es italiana sino cocoliche: no sigamos repitiéndola.
"Desde el más elemental hasta el más erudito de los tratados de egiptología -prosigue-, al describir el innumerable panteón de sus dioses, explican que Osiris (es exacto que representaba a la fertilidad? entre otras cosas) fue descuartizado por su malvado hermano Seth luego de haberlo asesinado. Fue su esposa y hermana Isis, con la ayuda de su hermana Neftis y de Anubis, la que reunió sus pedazos, dispersos en catorce lugares sagrados a orillas del Nilo, a fin de recomponerlo. Halló solamente trece, aunque esta es otra historia, y fue el hijo de ambos, el dios halcón Horus, el encargado de luchar contra su tío y vengar la afrenta hecha a su padre. De ningún modo lo «despedazaron sus fieles», ya que una violencia semejante era ajena a la idiosincrasia de un pueblo pacífico y bondadoso, tanto más contra el, quizá, más amado de sus dioses. Seth, en cambio, se convirtió en el paradigma del mal entre los antiguos egipcios.
"Le Corbusier, seudónimo de Charles-...douard Jeanneret-Gris, nunca obtuvo el título de arquitecto. Aunque pocos entre sus ¿pares? lo merecieran más cabalmente", finaliza Cornejo Saravia.
Y Roberto Muñoz también aporta su comentario sobre esta nota:
"Deseo señalar el uso incorrecto de una palabra -escribe-. En el párrafo referido al hallazgo del torso de una mujer descuartizada en el lago de Palermo se lee: «Todo comenzó un mediodía frío y húmedo, el del 23 de julio de 1929. A un niño que jugaba junto al lago la pelota se le fue al agua y la niñera, para calmar su llanto, acudió al guardián, que juntaba hojas caídas. La pelota no estaba lejos, pero el rastrillo enganchó otra cosa: un paquete de arpillera atado con alambre de fardar». El término fardar , según la Real Academia Española, tiene tres acepciones: «surtir y abastecer a alguien, especialmente de ropa y vestidos»; «presumir, jactarse, alardear», y «servir para alardear, por lo vistoso o aparente». En consecuencia, creo que la palabra adecuada es enfardar , cuyo significado es «hacer o arreglar fardos» y «empaquetar mercaderías»." © LA NACION
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