
Hoy, Nilda Garré
Diego SehinkmanPara La Nación
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Garré : (Con una sonrisa de suficiencia) Que tampoco exageren, ¡eh! Un compañero de aquellos años decía: "¡Nilda está más activa que en los setenta! ¿Vieron esta semana la bomba que hizo estallar?"
Terapeuta : ...
G : (Suspira, fastidiada) ... ¿Tanto revuelo porque le saqué a Macri 1200 policías? (Tironea para abajo el saco del trajecito sastre) En fin. Acá estamos. ¿Le digo? La exposición que tuve esta semana me estresó tanto que decidí venir... Usted sabe que este amigo que le comentaba, me dijo: "Hacés bien en ir a terapia. Lo único, tené cuidado porque en sesión siempre vuelve el pasado. E irónicamente agrega: "Como decía Freud, el retorno de lo reprimido"...
T : ¿Y qué sería en su caso, eso "reprimido"?
G : (Se ríe, algo nerviosa) Nah... ¿Vio todas las cosas que se dicen de una? (hace memoria) Que en el 67, recién egresada como abogada del Salvador, gracias a un contacto entré al Ministerio del Interior durante el gobierno de Onganía. Que ahí construí buenos vínculos con los militares y que gracias a eso conseguí que, después del golpe, Juan Manuel -le hablo de Abal Medina, que era mi marido- se pudiera asilar en la embajada de México en Buenos Aires y que a mí no me tocaran un pelo. ¡Mire de lo que me acusan! ¡Si yo durante la dictadura era abogada de presos políticos! (Suspira) Tantas cosas se dicen. Que en aquellos años, yo era la "Comandante Teresa". Que cuando era la segunda de Freddy Storani en el Ministerio del Interior de la Alianza, revelé información confidencial del atentado a la AMIA y perjudiqué la investigación. Que tengo dos registros de la propiedad automotor. ¡Qué sé yo qué pavadas más! Lo único cierto, es que en el 73, con 27 años, me transformé en la diputada nacional más joven por el Frejuli. (Mira con el mentón en alto, orgullosa, a punto de mostrar su tesoro) ¿Usted sabía que yo vine en el avión de Alitalia que lo trajo a Perón? (Sonríe) Siempre volé alto...
T : Y hoy aterrizó en un diván...
G : ¿Le cuento una pavada, que nada que ver? El otro día me lo preguntó Chiche Gelblung por radio y se lo confirmé. Hace un tiempito mi hija tenía estacionado su auto en la puerta de casa, en Palermo, y le robaron dos ruedas. Lo que no le conté a Chiche es lo que pasó después: cuando entró a casa, me miró desconsolada y me dijo: "El invento más grande de la humanidad es la rueda. Pero la inseguridad, ¿seguro que es un invento, mamá?"
T : La irrupción de lo real sobre el relato, siempre simbólico...
G : (Enojadísima) No, mire. No me venga con un discurso de derecha. El delito viene bajando... Cuando yo asumí en...
T : (Interrumpiendo) No, espere. No manifesté una posición política, sino una posición subjetiva: la suya. Usted trajo a sesión algo que en algún punto debe conmoverla: un hecho delictivo que, aunque menor, ocurrió delante de las propias narices de la ministra de Seguridad, que dice que bajó el delito. Uno podría decir: el discurso que uno se arma y con el cual rueda, quedó en llanta.
G : (Se cruza de brazos, cerrándose sobre su idea) ¡Yo lo único que le digo, es que no acepto que digan que lo de los policías fue para perjudicar a Macri, ni acepto que digan que lo del bloqueo a los diarios fue con nuestra connivencia! ¡Y no acepto que digan que si no respondí a la orden judicial de garantizar la distribución, y que si me negué a ir al Congreso a dar explicaciones por lo del bloqueo, es porque soy autoritaria! ¡Yo no soy autoritaria, y este gobierno no es autoritario!
T : El autoritario, en general, no da lugar al otro...
G : ¡No le voy a permitir que diga eso de mí!
T : No me dio lugar...
G : (Refunfuña) Mire. ¿Sabe lo único que me importa ahora? Que mi medida no acarree un costo político. Alguien decía: "El gobierno es el escorpión y la rana es la clase media. El escorpión le pide a la rana que la ayude a cruzar el río y ganar las elecciones. La rana le contesta: "Si no me picás con medidas irritantes, cruzamos el río y en octubre ganás cómoda". Pero en la mitad del río, páfate. El escorpión empieza con un aguijonazo por semana: En la semana uno, se sientan con Moyano a definir cuánta inflación se va a blanquear y cómo se paga ganancias, como si fuera el ministro de Economía. En la semana dos, apoyan con su inacción el bloqueo a los diarios. En la tres, retiran de forma abrupta los policías de los hospitales. "¿Qué hiciste? -le pregunta la rana- ¿No ves que con tus aguijonazos nos hundimos los dos? ¡Yo me hundo en mi mar de angustias burguesas y vos te hundís en las encuestas!" Y el escorpión contesta: "No lo puedo evitar. Está en mi naturaleza".





