
Juana de Arco, icono posmoderno
Por Tony Allen-Mills De The Sunday Times
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PARIS.- UN galopar de caballos retumbó en los cines franceses. Caballeros de armadura derribaron las puertas de una fortaleza medieval. Luego, las pantallas quedaron en blanco y apareció un mensaje breve: "Ella viene". Nadie, en Francia, necesita que le aclaren que "ella" es Juana de Arco.
Por lo visto, éste es un año fasto para la Doncella de Orleáns, aquella adolescente del siglo XV que vistió armadura y partió a luchar contra los ingleses. Más de 550 años después de haber sido quemada en la hoguera por hereje, Juana resurge como un improbable icono popular para una nueva generación de telespectadores y amantes del cine, desde Calais hasta Chicago.
Películas y música de rock
En los cines franceses se vivía el preestreno excitante de Juana de Arco, un film épico producido por Hollywood a un costo de 65 millones de dólares. Lo dirigió Luc Besson, con Milla Jovovich como Juana y un reparto que incluye a John Malkovich, Faye Dunaway y Dustin Hoffman. Su estreno ya amenaza desencadenar una tormenta política en Francia, donde Juana sigue siendo un símbolo potente de los grupos nacionalistas.
El film sigue los pasos de la miniserie homónima de la CBS, de 4 horas, que en mayo atrajo audiencias de hasta 34 millones en los Estados Unidos. La protagonizó Leelee Sobieski, una actriz de dieciséis años poco conocida; Charlotte Church, la soprano galesa de trece años, cantó el tema musical y Peter O´Toole encarnó al perverso obispo Cauchon. Tuvo un éxito arrollador entre la juventud norteamericana. Un crítico se mostró asombrado ante la atracción perdurable de "una adolescente virgen travestida, con cierta tendencia a charlar con santos muertos".
En estos últimos meses, han aparecido varios libros biográficos, numerosos sitios en Internet y una nueva banda de rock norteamericana que lleva su nombre. En junio, la revista alemana Journal für die Frau la declaró la mujer del milenio. Una compañía teatral de California montó una versión moderna de su vida que la presenta como cajera de un restaurante al paso.
El interés internacional por Juana es tanto más notable por cuanto ella encaja a duras penas en el molde de una heroína juvenil moderna. Era profundamente creyente, es casi seguro que murió virgen y pasó la mayor parte de su breve carrera embutida en una blanca armadura medieval. Sin embargo, Phyllis Tickle, colaboradora de la revista norteamericana Publishers Weekly, opina que "ella es una parte considerable e importante de la actual conciencia cultural". Mary Beth Tallon, editora de un nuevo libro sobre Juana, la califica de "verdadero icono de nuestra época". Y añade: "Creo que los jóvenes realmente anhelan una figura heroica que los conecte. Alguien tan bueno como Rambo, pero un Rambo que rece".
Hacia el final de la Guerra de los Cien Años, una pobre pastorcita del norte de Francia afirmó que oía las voces de varios santos. Convencida de que Dios le había encomendado la misión de unificar a Francia, desgarrada por una larga guerra civil, se presentó ante la corte del Delfín vestida como un muchacho, con el cabello cortado a la usanza militar, y se declaró dispuesta a luchar.
Lo que siguió habría de constituir uno de los episodios más impresionantes de la historia francesa. En 1428, Juana condujo al combate a las huestes francesas. Al año siguiente, levantó el sitio de Orleáns y asistió a la coronación de Carlos VII en la catedral de Reims. Acabó traicionada por él, capturada por los borgoñones y entregada a los ingleses, que la tenían por bruja.
En un juicio arreglado, la declararon hereje y la condenaron a muerte. Tenía diecinueve años. Un cuarto de siglo después, se anuló el veredicto y, en 1920, el papa Benedicto XV la canonizó.
Desde hace largo tiempo, los franceses la consideran su paradigma supremo de patriotismo y la primera nacionalista. Últimamente, Jean-Marie Le Pen, líder del ultraderechista Frente Nacional, la ha capturado, por decirlo así, y ha convertido la historia de la doncella guerrera en símbolo sagrado de la resistencia gala contra los "invasores extranjeros" (léase los inmigrantes árabes). El FN celebra su máximo mitin anual ante su dorada estatua ecuestre, próxima al Louvre.
Rescatarla del Frente Popular
De unos años a esta parte, numerosos políticos de izquierda y de derecha han intentado reclamarla para un público más amplio. "Pertenece a todo el pueblo francés. Nadie tiene derecho a adueñarse de ella, sobre todo si promueve lo opuesto a la fraternidad", expresa Jean-Pierre Sueur, alcalde socialista de Orleáns.
Sus admiradores independientes esperan que el film de Besson debilite aún más su posesión por parte del FN, pero algunos temen que surjan problemas si el director de El quinto elemento y Nikita se tomó demasiadas libertades artísticas, en especial respecto al tema tan discutido y potencialmente explosivo de la sexualidad de Juana.
Aun ciñéndose a la tradición de su virginidad, la miniserie de CBS no resistió al impulso de asignarle un admirador buen mozo que la sigue en los combates e introduce un tema de tentación sexual frustrada. Varios biógrafos del pasado han sugerido que Juana fue violada en prisión. Pero, al parecer, nada encendería más los ánimos del FN que la mera insinuación de que Juana tuvo novio. © La Nación





