
La familia, sustento de la sociedad
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Se ha dicho muchas veces, y desde muy antiguo, que la familia es la célula básica de la sociedad. Pero es mucho más que eso: es el ámbito natural en el que los seres humanos se nutren de afecto, descubren su identidad y definen su relación con su entorno inmediato y con el mundo externo. Es, también, el reducto en el cual se reciben las primeras y decisivas lecciones sobre los valores esenciales de la vida: el amor, la autoestima, la libertad, la dignidad, la solidaridad con el prójimo y el sentido de la responsabilidad.
De esos grandes temas -y de otros- se habló durante el seminario sobre "La familia como sustento de una sociedad democrática", que el diario La Nación , la asociación Conciencia y otras prestigiosas instituciones de la vida argentina realizaron entre el 22 y el 24 de junio último y que dio lugar a un debate de profundas implicancias humanas, éticas y sociales, del que participaron prestigiosos educadores, profesores de filosofía, psicopedagogos, juristas, sociólogos, psicólogos, economistas y publicistas.
El seminario -que se efectuó en el salón de actos de este diario, ante un público que desbordó sus instalaciones- se desarrolló durante tres jornadas. La primera estuvo dedicada al rol que cumple la familia en el campo de la educación, a la pedagogía del hogar, a la función de la escuela -enriquecida y respaldada con la participación de los padres- y a la relación entre el núcleo familiar y los medios de comunicación.
La segunda jornada analizó la problemática de la familia en relación con la economía. Se habló de las políticas sociales, del mercado de trabajo, de los costos laborales, de la necesidad de devolver al núcleo familiar el poder de decisión en el manejo de los fondos que le son propios, del costo de la crianza y la educación de los hijos y de la acción que debe desarrollar el Estado -y la sociedad en general- para fortalecer y acrecentar los valores de la familia.
La tercera reunión versó sobre los aspectos jurídicos y sociológicos de la familia argentina. Se examinaron, entre muchos otros temas, la transformación que ha experimentado históricamente el grupo familiar, las relaciones de igualdad entre el hombre y la mujer, los cambios producidos en la legislación sobre patria potestad, el divorcio, la adopción, la violencia en el seno del hogar y el rol del sistema judicial en la solución de los conflictos internos de las familias. Se reflexionó, asimismo, sobre los nuevos modelos de la realidad familiar y sus perspectivas sociales.
Las jornadas fueron inauguradas por el interventor en el Consejo Nacional del Menor y la Familia, doctor Alejandro Molina, quien destacó la necesidad de que la familia sea considerada y defendida desde los valores propios del derecho, la justicia, la equidad y la solidaridad. Y propuso que las políticas orientadas en esa dirección sean el resultado del encuentro fecundo entre el Gobierno y la sociedad civil.
La problemática de la familia no siempre es analizada con la atención y la profundidad que merece. Al hombre y a la mujer les fue dada la capacidad de multiplicar el ser, de comunicar la vida. La familia, fruto de esa visión positiva de la vida, es el centro desde el cual se expanden las energías espirituales que determinan el futuro de toda sociedad.
De ahí la importancia del seminario, cuyo desarrollo completo está contenido en un suplemento especial que el diario pondrá en manos de sus lectores en su edición de mañana. Es de esperar que el tema de la familia sea el eje de muchos otros encuentros y seminarios futuros, a través de los cuales pueda conocerse mejor la relación esencial de los seres humanos con ese núcleo fundamental de la sociedad.





