
La fe de Platón
Por Germán Gómez
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Cuando Platón se interroga acerca de la educación que deben recibir los habitantes de la ciudad ideal que imagina, le hace decir a Sócrates unas muy clásicas palabras, en un no menos clásico texto de "La República": "¿Qué educación será pues, ésta? Parece difícil que descubramos ninguna mejor que la adoptada por nuestros mayores; la gimnasia, para el cuerpo; la música, para el alma".
La palabra música, en el lenguaje del filósofo, tiene un sentido más amplio que el que nosotros le damos. En "Las Leyes" añade Platón la danza a la gimnasia y hace de ambas un todo armonioso con el canto coral, con un criterio que advertimos como muy moderno. Y llega a formular una expresión que se nos presenta como particularmente llamativa, cuando dice que habrá de tenerse por inculto a quien no sea capaz de desempeñarse en un coro.
Platón, sensible como pocos a la tragedia de las "polis", destrozadas por las guerras y acongojado terriblemente por la idea de que se pudiera llegar a perder un mundo que él claramente percibe como único, concibe un sistema político de rasgos totalitarios para salvar a Grecia. Y también pone en la escuela, por primera vez en la historia, la esperanza de que sea capaz de formar a los hombres que un proyecto redentor necesita.
Por eso quiere el filósofo volver a las costumbres antiguas, entre las cuales están las viejas prácticas musicales, con la convicción de que el canto y la ejecución de la lira tienen capacidad para elevar y recuperar los espíritus. Nunca más un talento de sus méritos llegó a darle a la formación musical un papel equivalente al que Platón le adjudicó. Tuvo después sitiales de honor en la enseñanza durante milenios, hasta que fue arrojada desde su pedestal para convertirse, tristemente, en una de las fregonas de la escuela.
Batalla musical
Los maestros y profesores de música de nuestro tiempo deben batallar mucho para conseguir el interés de sus alumnos, cuyos gustos musicales no están determinados por la escuela sino por los medios de comunicación. Por cierto que de este esquema corresponde excluir a los que tienen auténticas vocaciones o ya están orientados. Pero es válido para la mayoría de la población estudiantil.
Después de haber ensayado muchas alternativas, algunas relativamente satisfactorias y otras decididamente incapaces de ampliar y enriquecer las influencias dominantes, muchos docentes han optado por hacer uso de las tecnologías modernas.
Grabar cassettes o discos compactos con las creaciones musicales de los chicos es una de las maneras de crear un interés sostenido en ellos, pero también en las familias. Desde el punto de vista de los logros escolares se trata de resultados que superan, en mucho, a los corrientes. Y hacen bastante para quitarle a la música el pobre papel de "comodín" del horario escolar al cual ha sido confinada, desde hace ya mucho tiempo.
El papel exacto que la educación musical juega en la formación humana de una criatura es algo que debería ser objeto, probablemente, de estudios especializados.
Congreso internacional
El Primer Encuentro Latinoamericano de Educación Musical tendrá lugar en la ciudad brasileña de Bahía, entre el 15 y el 21 de septiembre próximo. Entre los participantes estará la especialista argentina Ana Lucía Frega, que preside el International Society for Musical Education (ISME), entidad promotora de la reunión.
La entidad internacional fue creada en 1953 por iniciativa de la Unesco, "para estimular la educación musical como una parte integral de la educación humana", una fórmula que admitiría, complacido, el filósofo ateniense.
En el encuentro previsto el eje temático ha de ser "la acción y la investigación en la educación musical". Una de las características más interesantes de los desarrollos actuales es el particular énfasis puesto en las investigaciones que se centran, a la vez, en aspectos muy específicos de la educación musical, y en las grandes visiones de conjunto.
Los temas seleccionados para la reunión de Bahía son múltiples. Algunos de ellos atienden la educación musical en la escuela común, en sus diferentes niveles. Otros se ajustan a las exigencias planteadas por la educación especial, dirigiéndose a los chicos subdotados y superdotados.
La música latinoamericana es uno de los centros obligados del interés de los participantes, a los cuales se sumarán especialistas de España y Portugal. La interdisciplinariedad, lograda con la colaboración de otras asignaturas, como la historia, la geografía o la literatura, es parte también de las preocupaciones actuales.
La educación musical es un proceso generalmente largo y difícil, por lo menos en relación con otros que son propios de la escuela. La música está presente, como nunca lo estuvo antes y gracias a la tecnología, en las sociedades modernas, pero su penoso cuasi ostracismo de la escuela parece seguir siendo una asignatura pendiente.




