
La movida de la Cristoteca
Cristoteca. Así se llama la peculiar "discoteca de Jesús" que una comunidad católica carismática, la Alianza para la Misericordia, creó con éxito en Brasil hace cuatro años para evangelizar a los jóvenes en forma divertida.
La Cristoteca se levanta en el barrio paulista do Bras, y tiene capacidad para un máximo de 3500 personas, que no deben pagar entrada para ingresar. Funciona todos los viernes desde las once de la noche hasta las cinco de la mañana, arrancando con una misa y siguiendo luego con recitales, danzas, música electrónica y bailes varios, según contó a LA NACION Vladimir de Paula, un joven de 24 años que estudia para ser sacerdote de la Alianza para la Misericordia.
"Es una experiencia fuertísima", dijo este misionero que contó que la Cristoteca hasta causó transformaciones milagrosas. "Cuando una vez una prostituta entró y presenció la misa, y después nos vio bailando y cantando, por ejemplo, sintió una alegría tan grande en su corazón que decidió que quería cambiar de vida para siempre. Ahora dejó la calle y ella también es misionera".
Vladimir destacó que la Cristoteca, a la que acuden unos 2000 chicos de 15 a 26 años -que no necesariamente son católicos- fue visitada por dos obispos y obtuvo el visto bueno de la Iglesia de San Pablo. ¿Qué se toma en la Cristoteca? "Cristo-drinks", contestó entusiasmado Vladimir, que explicó que son bebidas no alcohólicas a base de mezclas de jugos de frutas tropicales con sabores "muy gustosos".
Como logra que los jóvenes se diviertan sanamente sin recurrir al alcohol o a las drogas, la Alianza de la Misericordia fue invitada a levantar más Cristotecas en otras ciudades del Brasil. Una idea para imitar.







