#LectoresEnRed. Chris Priestley: "Escribo sin ningún plan"
Hace poco se reeditó Lo más cruel del invierno, una de las novelas más conocidas del autor inglés, quien visitará Buenos Aires en la próxima edición de la Feria del Libro
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En un cuaderno escribía todas las historias que se le cruzaban por la cabeza. Desde pequeño, Chris Priestley sintió la necesidad de contar, de imaginar relatos; pasión que abrazó con fuerza en su adolescencia, cuando encontró en los clásicos del terror y en el género fantástico el refugio ideal para cada una de sus narraciones.
La reedición de una de sus novelas más conocidas, Lo más cruel del invierno (Norma) y el anuncio de que será uno de los autores que visitará la próxima edición de la Feria del Libro en Buenos Aires (cuando, además, participará de un encuentro con sus lectores de habla inglesa en el British Council), sirvió de excusa para entrevistar a este autor e ilustrador inglés que se muestra más que entusiasmado con la idea de pisar suelo argentino. “Estoy muy emocionado sin saber muy bien qué esperar –confiesa–. Me da vergüenza decir que sé muy poco sobre Buenos Aires y eso lo hace aún más interesante. Aunque espero informarme un poco más antes de llegar.”

–¿Conocés o leíste a algún escritor argentino?
–Leí algunos cuentos de escritores argentinos. Tengo Black Water y White Fire, la colección de literatura fantástica de todo el mundo editada por Alberto Manguel. De joven leí un montón de Borges. Una vez, ilustré una buena parte de El libro de los seres imaginarios como un proyecto más personal. Acabo de comprar una copia de su libro Ficciones para volver a leerlo antes de viajar a Argentina.
–Nuestro país tiene muchas historias de fantasmas, tal vez encuentres en alguna de ellas tu próxima inspiración.
–Eso espero. La ubicación, el lugar, es donde a menudo comienzo a imaginar una historia. Así que espero ver algún lugar en Buenos Aires o escuchar una historia que me inspire. Esa es una de las razones por las que me gusta viajar y conocer nuevos lugares.
–¿Cómo escribís sus libros? ¿Planeas en detalle o desarrollas una idea mientras escribís?
–Varía. Tengo que dar a mi editor una sinopsis, pero trato de no atarme demasiado porque quiero ser capaz de pensar en algo mejor cuando escribo. Para las historias cortas tramo en forma de nota, a veces durante años, esperando hasta saber exactamente cómo se reunirá. Entonces lo escribo sin ningún plan, porque lo tengo muy claro en mi cabeza.
–¿Por qué elegiste escribir para niños y adolescentes?
–Porque son muy entusiastas, hambrientos. Escribo para adolescentes porque mi propio hijo tiene 19 años. Sus años de adolescencia me han hecho pensar en los míos, los recuerdo muy claramente. Fue un tiempo fascinante.
–¿Cuál de tus libros fue el más difícil de escribir? ¿Por qué?
–Anything that isn't this (lo editó en 2015), fue el más difícil porque había tanto que quería hacer. Era difícil dejar de poner más y más en él.
–¿Cuál de tus personajes considerás que se parece más a vos?
–Creo que los héroes adolescentes de mis últimos dos libros Anything that isn´t this y Superpowerless (que publicará en junio de este año) tienen algunos de mis rasgos de personalidad.
–Recientemente se reeditó Lo más cruel del invierno ¿Cómo la describirías?
–Es una historia de fantasmas ambientada en Inglaterra en el siglo XIX. Habla de un chico que, tras la muerte de sus padres, debe quedarse con su tutor en una mansión rodeada por un pantano. Allí intentará develar un misterio oscuro y peligroso que guarda su nueva familia.

– ¿Qué te inspiró escribir esta historia?
– Buscaba escribir una historia como La caída de la casa de Usher, de Edgar Allan Poe; The haunting of hill house, de Shirley Jackson, donde el edificio fuera un personaje más o central de la historia, una casa enferma y con problemas. Pero también me inspiré en ese paisaje tan particular de la zona agrícola muy plana de los pantanos drenados llamados "los Fens". Solía tomarme un tren y atravesar el lugar cada semana. Ahora vivo en Cambridge, no muy lejos de ellos. Hay dos tipos de lugares que me gustan usar en mis ficciones: los espacios cerrados donde uno siente que no puede escapar y los espacios amplios, los abiertos donde no hay donde esconderse. Ambos aparecen en este libro.
– ¿Hubo alguna historia que te haya asustado?
–Claro que sí, cuando leí de adolescente Frankenstein y Drácula. Hay momentos de miedo en muchas historias y en distintos tipos de literatura. No sólo hablamos de horror. Cuando escribí los libros Cuentos de terror (una saga) y Lo más cruel del invierno, recordaba las historias que había amado en aquellos años: los relatos de Poe, de M. R. James, de H. G. Wells y así sucesivamente, así como escritores a los que más tarde descubrí como Shirley Jackson y Susan Hill.
– ¿Alguna vez viviste una experiencia sobrenatural?
–¡No, aún no!
–¿Considerás que hoy es más difícil asustar a través de la lectura que en otras épocas?
–De alguna manera, sí. Pero el miedo siempre está ahí. Es difícil escribir historias espeluznantes contemporáneas porque la gente tiene sus iPhones e Internet y los niños no pueden salir de la vista de los padres por más de cinco minutos. Es por eso que muchos escritores, entre los que me incluyo, contamos historias de fantasmas ambientadas en el pasado.
–Muchos creen conocer todas las vueltas de tuercas en las historias de terror. ¿Cuál es el mayor desafío para no caer en los mismos recursos?
–Una de las cosas más difíciles es que alguien lea un libro que tenga en su título la palabra "fantasma" u "horror" y que sólo esté esperando ser asustado. Lo importante es distraerlo de eso. Para relajarlo o engañarlo, para que no sepa, ni siquiera sospeche lo que va a suceder.
–Suelen decir que los escritores que escriben este tipo de historias son un poco raros.
– Creo que algunos de mis amigos estarían de acuerdo con esta observación, ellos dicen que soy un poco raro. Todo lo que puedo decir es que escribir lo que escribo no se siente extraño para mí. Siempre me han gustado las historias extrañas, las misteriosas, no necesariamente las de horror, también las de ciencia ficción y aquella inquietante ficción propuesta por escritores como Kafka.
–Durante muchos años trabajaste como dibujante e ilustrador para diferentes revistas y diarios. ¿Qué recordás y destacás de esos años?
–Trabajé para un montón de diarios, The Times, The Economist, entre otros. Un trabajo muy estresante, todo lo tienes que hacer rápido. Fue un buen lugar de entrenamiento para escribir, para pulir.

–¿Qué libro te gustaría ilustrar?
–Me encantaría ilustrar algo de Kafka y The rime of the ancient mariner, el antiguo poema de Samuel Taylor Coleridge (escrito en 1798). Uh…muchos libros en realidad. Lo que quiero hacer en mi visita a Buenos Aires (N. de la R.: su viaje vuelve a ganar protagonismo) es conocer a tanta gente como sea posible, sobre todo a mis lectores.
Viaje en tren:
Cinco libros y cinco películas, elegidas por Chris:
http://www.chrispriestleybooks.com/guide-to-horror





