Límites asertivos (Parte 2)
¿En qué consiste el maltrato verbal, tan común en nuestros días? En cualquier ámbito de la actividad humana en el cual se establecen relaciones interpersonales, ya sea en una relación de pareja, el lugar de trabajo o estudio e incluso actualmente las redes sociales, podemos definirlo como un ataque a la estima del otro a través de los dichos.
Debido a la enorme cantidad de mails recibidos, continuamos con el tema. Aquí les comparto la segunda parte del tema, en espera de que les resulte útil.
Si bien algunas personas se ven muy afectadas ante la violencia verbal, por medio de críticas, burlas, insultos o descalificación, otros salen indemnes de la misma situación. ¿La razón? Reaccionan con asertividad. La palabra asertividad proviene del verbo latino asserere, assertum y significa: afirmar.
Quien es asertivo es capaz de expresar sus emociones, sus pensamientos y sus requerimientos con firmeza y claridad. Es decir, pone en palabras el enojo que le ocasiona la conducta agresiva verbal de otra persona y, de esa manera, transforma a su favor esa emoción. Cuando aprendemos a encauzar la energía de la ira, o cualquier otra emoción negativa, evitamos lastimarnos a nosotros mismos y a los demás.
Por lo general, este tipo de maltrato afecta profundamente el área emocional y conductual de una persona y, en muchos casos, puede ser la antesala del maltrato a nivel físico. ¿Qué características puede presentar la víctima?
Una persona que, por temor a ser rechazada, no puede decir que “no”. También, por el contrario, puede ser alguien brillante y productivo que despierta la envidia del maltratador, quien se siente amenazado y tiene miedo de perder protagonismo.
Como ya mencionamos, siempre es posible desaprender la forma tóxica de relacionarnos con los demás que nos somete ante el agresor y nos hiere profundamente, para adoptar maneras sanas de responder frente al violento verbal. Esta persona “no nace”, sino que “se hace”; su actitud no empieza repentinamente, sino que se va instalando de a poco en las relaciones desiguales, como una forma de ejercer el poder mediante el empleo de la fuerza.
Menciono a continuación algunos recursos verbales conocidos (que se suman a las técnicas presentadas anteriormente), surgidos del sentido común o de la investigación científica, para contrarrestar asertivamente el factor sorpresa del maltratador y no entrar en su juego:
- Adoptar una actitud firme y contestar: "Muchas gracias".
- Decir que no, cuando sea necesario, sin temor a la reacción del otro. Por ejemplo: "No voy a contestar eso"; o "no me hables así".
- Utilizar frases que pospongan una situación: "Me gustaría pensarlo"; o "lo discutimos más adelante".
- Expresar lo que deseamos claramente: "Yo quiero…"; "yo deseo…".
- Siempre preguntar, nunca afirmar. Esto consiste en averiguar lo que no sabemos, antes de reaccionar.
- Hacer uso de la "ironía asertiva". Una posible respuesta es: "Tenés razón, ¿te sentís mejor ahora que lo dijiste?".
- Ser ambiguo: "Puede ser que tengas razón… o tal vez no".
- Aburrir al otro, por ejemplo, hablando en un tono bajo y dando muchas explicaciones.
- Llevar al otro al ridículo, una técnica eficaz frente al chisme o la queja.
- Recurrir a un proverbio que descoloque al interlocutor: "Todos los caminos conducen a Roma".
- Darle la razón al atacante, con el fin de desarmarlo. Preguntarle: "¿Estás de mal humor?", o "¿por qué dijiste eso?".
Nadie necesita, ni disfruta a un maltratador verbal en su vida. De esa persona, uno no debería esperar nada, ni tampoco buscar agradarle, ni convencerlo, ni intentar que cambie. Lo ideal es aprender a responder inteligentemente y, cuando sea posible, alejarse de él o de ella.
Todo agresivo verbal es una persona insegura que busca desplazar su frustración a través de palabras hirientes para generar en el otro dos reacciones: el ataque o la huida. Justamente no deberíamos entrar en el escenario que ya armó el agresivo, sino cambiarlo por uno asertivo.
¿Alguna vez has aplicado alguna de estas técnicas frente al maltrato verbal? ¿Cuál fue el resultado?
Si tenés alguna inquietud, podés escribirme a Bernardoresponde@gmail.com





