Lo transpirada que debe estar la nuca del Chiqui Tapia
Se juntaron tres momentos complicados: fin de año, una ola de calor y las cuentas de la AFA
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Sí, aunque nadie lo crea se terminó diciembre. Pareciera que tuvo dos o tres semanas de más pero no, ya está, ya cambió el año, que es básicamente que se pasó de 2025 a 2026, porque por el resto sigue todo igual. Sus problemas siguen ahí, su trabajo sigue ahí y el ruido que hace el auto sigue ahí. Y si usted no ve la hora de irse de vacaciones, sepa que el que no ve la hora de que esto termine es Javier Faroni, el empresario allanado por su empresa vinculada a la AFA. De hecho, Faroni estaba por subirse a un avión rumbo a Uruguay cuando la Policía Federal le cambió el itinerario: pasó de probarse perfumes en el free shop a ser allanado. O dicho de otra forma, le dieron prioridad de embarque pero en el patrullero. Acto seguido, le cayeron oficiales a la casa pero no para ayudarlo a preparar la cena del 31, más bien para avisarle que estaba al horno. Lo malo: durante el operativo hizo un calor terrible. Lo bueno: la casa de Nordelta tenía pileta y parrilla. Dicho sea de paso, la pileta es tan grande que el operativo en un momento casi lo tiene que hacer Prefectura. Lo que es saber ahorrar…
Seguro usted se pregunta por qué allanaron a este laburante. Básicamente, lo allanaron porque, según reveló una investigación de LA NACION, una empresa suya que tiene contrato con la AFA acumuló más de US$260 millones en cuatro bancos de Estados Unidos. Y, de ese monto, US$42 millones fueron girados a cuatro sociedades constituidas en el estado de Florida, que no tienen ni empleados ni actividad comercial declarada, y prácticamente están a nombre del verdulero de la esquina. Dato de color bastante divertido: Faroni fue diputado bonaerense del Frente Renovador, el espacio de Sergio Massa. Nunca una ONG, nunca una olla popular en Morón, nunca un voluntariado en Haití para ayudar con la purificación del agua.
O sea, resumido es algo así: recién ahora saltaron las alarmas de toda esta movida y gracias a una investigación periodística, mientras que a usted la AFIP le mandó el sábado a la noche el recordatorio de que no pagó el monotributo y lo amenazó con grafitearle el auto con la palabra “Deudor” si no regularizaba esa deuda de diez mil pesos en las próximas 24 horas. Lo que se dice la igualdad ante la ley.
Hablando de la ley, la Justicia tiene dos dudas que, se estima, se resolverán en las próximas horas. La primera: ¿cuán transpirada está con este calor la nuca del Chiqui Tapia? La segunda: ¿quién es el pobre cristiano que se la está secando? Duda de yapa: ¿es verdad que a ese pobre empleado le ofrecerán ser testigo protegido para liberarlo de semejante laburo? Todo esto se desconoce, pero lo que se rumorea es que, para defenderse legalmente, el Chiqui Tapia pediría que se divida el expediente en dos zonas de 15 causas, con un inter juzgado y un clásico en la Justicia Federal (podría ser un Servini-Armella en estadio neutral). También se habla de que, a mitad del semestre, le entreguen una copa por escritorio al dirigente con más causas acumuladas o, en su defecto, a Rosario Central. Todo esto se hará sin VAR porque si se mira dos veces las causas se multiplican y quizás haya penal para Barracas Central (o alguno termine en un penal, lo que sería mucho más grave).
En paralelo en el país pasan otras cosas. Por ejemplo, el Banco Central anunció las metas del año, que son como esas promesas de sobremesa que todos tiran y después nadie cumple, y que van desde bajar de peso hasta dejar de sufrir por Boca. En su caso, el Central anunció que este 2026 sus objetivos son: aumentar las reservas y bajar la inflación. Por suerte para dar una mano con la suba de precios están los comerciantes de la Costa Atlántica, que ya están sacando los pesos excedentes del mercado: dos palos por mes la carpa y 75 lucas por día la sombrilla. O sea, cuesta lo mismo el mes de carpa en Mar del Plata que el pasaje de avión a Miami. Con esos precios impagables es lógico que el Chiqui Tapia tenga la nuca transpirada.
Por eso se abre el famoso debate: ¿conviene vacacionar en la tradicional playa argentina, musicalizada con el vendedor ambulante de barquillos y churros y la avioneta que pasa con la cancioncita de “Mundo Mariiiiiinooo”; o pegarse una escapadita a Estados Unidos para ver en qué anda Mickey Mouse? A ver, antes de decidir, hay que repasar las diferencias entre los dos destinos. En Mar del Plata está lleno de argentinos. En Miami, también. En Mar del Plata está lleno de casas de empanadas y pizzerías. En Miami, también. En Mar del Plata se puede disfrutar de la playa, hacer compras y caminar por la peatonal. En Miami se puede hacer exactamente lo mismo pero también se pueden abrir un par de cuentitas de empresas flojas de papeles en los bancos para depositar el dinero de la AFA. Resultado parcial: Miami 1 - Mar del Plata 1. (sí, por los precios es 1 a 1, como en los 90).
Bueno, a no deprimirse con los precios y a ponerle una sonrisa al verano. Por eso, para terminar, un chiste viejo pero aggiornado a estos días para que usted se olvide lo que le salió un choclo en San Bernardo y se luzca en la mesa de amigos durante las vacaciones:
Donald Trump está dando una conferencia de prensa y los periodistas le preguntan:
-Señor Trump, ¿es verdad que la CIA atacó en Venezuela?
-Sí, sí, es verdad.
-Señor Trump, ¿es verdad que le puso los puntos a Ucrania por un ataque a Putin?
-Sí, sí, es verdad.
-Señor Trump, ¿es verdad que usted y el Chiqui Tapia…?
-No, muchachos, a mí en quilombos no me metan.









