Los cantegriles, un aumento peligroso
Escribe Nelson Fernandez
1 minuto de lectura'
Aun cuando no pierda su posición de privilegio en el cuadro comparativo de indicadores sociales entre países latinoamericanos, el aumento de la pobreza se está transformando en un problema serio para Uruguay. De acuerdo con las proyecciones macroeconómicas, la inflación dejará este año a más gente por debajo de la trágica "línea de la pobreza". El problema se traduce en la expansión de villas miserias, que los uruguayos llaman "cantegriles". Más allá del nombre, la cantidad de personas que vive en lo que oficialmente se identifica como "asentamientos irregulares", está creciendo a un ritmo del 10 por ciento anual.
Los cantegriles no sólo se multiplican en Montevideo, sino también en Maldonado, incluso en la exclusiva Punta del Este, aunque no generalizado. Camino a La Barra, por el Golf, a pocas cuadras de mansiones deslumbrantes rodeadas de jardines y parques, es posible ver a niños sucios y hambrientos, jugando frente a rancheríos que se armaron hace poco.
Por eso, por la sensibilidad que genera el tema y por la alarma sobre el efecto retroalimentador de pobreza que conlleva, el ministro de Economía, Alejandro Atchugarry, mencionó el asunto como uno de los dos principales objetivos de la política económica para este año. Pero como los ingresos de la población están congelados (o en algunos casos en baja) y los precios de la canasta familiar tuvieron un repunte el año pasado (25,9%) que se espera que se extienda este año (27% de inflación), los hogares debajo de la línea de pobreza aumentarán por cuarto año consecutivo.





