
Los hermanos alemanes
Por Stefan Ulrich De Süddeutsche Zeitung
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MUNICH.- Suelen mantener una estrecha alianza pero, en cuestiones de derecho internacional, Alemania y los Estados Unidos se van a las manos una y otra vez. Por ejemplo, el gobierno alemán ha venido presionando para que se establezca un Tribunal Penal Internacional permanente; por su parte, Washington está resuelto a sabotear el proyecto.
Otro punto sensible es el modo en que los norteamericanos tratan a los criminales alemanes. Hace seis meses, fueron ejecutados en Arizona los hermanos Karl y Walter LaGrand, oriundos de Baviera. Alemania lo considera una violación del derecho internacional y quiere que se reprenda a los Estados Unidos. Para ello, ha presentado una extensa queja (1300 fojas) ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya. De salirse con la suya, el tribunal de la ONU, que juzga disputas entre naciones, obligará a los Estados Unidos a portarse en el futuro como manda la ley. Sin embargo, la CIJ tardará años en emitir un fallo.
"Los norteamericanos se han burlado del derecho internacional. Queremos que lo admitan y reconozcan lo que ese hecho significa", expresó en Berlín un vocero del Ministerio de Justicia. Su gobierno quiere demostrar que apoya a los alemanes residentes en el extranjero. Una y otra vez, ciudadanos alemanes son sentenciados a muerte en los Estados Unidos. En estos momentos, hay tres en capilla.
El caso planteado ante la CIJ no se refiere a la pena capital en sí. Acusa a los Estados Unidos de haber violado la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares, de 1963. Según ella, no bien arrestaron a los hermanos LaGrand, los funcionarios norteamericanos deberían haberles permitido comunicarse prontamente con representantes diplomáticos alemanes, los cuales habrían podido conseguirles una defensa adecuada. Los Estados Unidos desacataron una vez más esta norma y los dos hermanos, mal defendidos, fueron condenados a muerte por el asesinato de un gerente de banco.
Karl LaGrand fue ejecutado el 24 de febrero. El 3 de marzo, el gobierno alemán obtuvo de la CIJ una orden de suspensión en favor de Walter. No obstante, lo ejecutaron al día siguiente.
El derecho internacional
Washington justificó estos actos alegando que las órdenes judiciales son simples recomendaciones no vinculantes. Es un punto controvertido dentro del derecho internacional. El artículo 94 de la Carta de las Naciones Unidas dice en su primer párrafo: "Cada miembro de las Naciones Unidas se compromete a cumplir la decisión de la Corte Internacional de Justicia en todo litigio en que sea parte". No está claro si las órdenes temporarias, como lo fue ésta, son "decisiones" en el sentido que la Carta da al término.
Lo que sí está claro es que los Estados Unidos deben acatar una decisión de la CIJ respecto de su disputa con Alemania. Pero, ¿qué podrá hacer Alemania si Washington persiste en su actitud? Como sucede tantas veces en derecho internacional, en la práctica es imposible implementar una decisión. Aunque el Consejo de Seguridad de la ONU está facultado para intervenir cuando una nación no acata lo dispuesto por la CIJ, nada sucederá, porque los Estados Unidos ejercen el derecho de veto dentro del Consejo.
Traducción de Zoraida J. Valcárcel






