
Lukánikos, el perro que luchaba
Lukánikos nunca se perdía una manifestación. Lukánikos ("salchicha", en griego) se convirtió en el símbolo de las protestas en Grecia, entre 2010 y 2012. Vivía en la plaza Syntagma de Atenas, frente al Parlamento, y era un perrazo mestizo, marrón y peludo. Siempre tenía un ladrido amenazante para esos uniformados que se le arrojaban encima con sus cachiporras y sus gases lacrimógenos.
Lukánikos murió en estos días y los diarios del mundo le dedicaron un tratamiento similar al de un activista político. Aunque tenía diez años de edad, se cree que su partida fue provocada por el efecto de tantos golpes y gases recibidos durante las protestas. Llegó a aparecer en Time y el miércoles pasado fue despedido con afecto en las redes sociales y por todo el mundo. Ignoramos si su bravura fue consecuencia del instinto, de la conciencia social o de la sencilla defensa del lugar donde vivía. Nunca podremos entender a los animales porque son otra naturaleza y otro mundo, aunque vivan en éste. Por eso, hemos optado por humanizarlos.







