
Adjetivos, el Mundial y otros temas relacionados
El Mundial no solo provoca emociones a raudales en los seguidores del fútbol (en los no seguidores, también). Entre nosotros, impuso un "nuevo" adjetivo. Chequeen los lectores los diarios en papel o en línea, y los programas de radio y de TV, y comprobarán que agónico les ganó a todos los demás: hubo finales agónicos, más de un solitario gol agónico, y habrá posiblemente algunos otros agónicos más, distribuidos en prácticamente todos los medios de comunicación argentinos, en un claro ejemplo de viralización.
Los cambios acelerados que está experimentando la lengua escrita, sobre todo en el nivel coloquial y en las redes sociales, fueron muy bien ilustrados anteayer en este diario, en la infografía de Página 2 de la diseñadora gráfica Florencia Abd, pícaramente titulada "Un sábado «emotionante»", y con la siguiente bajada: "Entre tanto juego, lenguaje de niños hablado por adultos. Argentina vs. Bélgica en cuartos de final" (http://bit.ly/1mipynD). Acompañada de un pequeño "glosario" simula una conversación por Whatsapp sobre el partido de la fecha, con los correspondientes emoticonos, de ahí el juego de palabras con emotion, en inglés y emotionante, una suerte de spanglish.
Viene al caso, entonces, mencionar el último Boletín Informativo Digital de la Academia Argentina de Letras (http://bit.ly/1miBcyR) y el artículo sobre "El reto lingüístico de los «nativos digitales»". Sobre las conclusiones del ya mencionado aquí IX Seminario Internacional de Lengua y Periodismo (San Millán de la Cogolla, España, 28 y 29 de mayo pasado), se advierte que "la generación nacida en un mundo interconectado y digital es el eslabón más débil en la cadena de la corrección lingüística y corre el riesgo, si el sistema educativo no lo corrige, de simplificar en exceso la lengua y, por tanto, el pensamiento".
Algunos ejemplos pueden hacernos sonreír, escandalizar o aprender, porque no son tan sencillos de decodificar: "La tendencia a escribir lo que se pronuncia eliminando letras o añadiendo otras (asta aora), la supresión de letras dobles (exar por echar), la eliminación de signos ortográficos (vienes?) o su uso como parte de emoticonos (:-)), la reducción de palabras a sus letras consonantes (dnd kdms?), los alargamientos expresivos (bieeeen), las abreviaciones y el uso de símbolos y números (tkm, +o-, sl2), el empleo expresivo de las mayúsculas como gritos... son solo algunos rasgos de este tipo de comunicación digital". Para los que quieran profundizar en las conclusiones del seminario, están en el sitio de Fundéu (http://www.fundeu.es/san-millan-2014/).
No solo los nativos "digitales" necesitan atención. Dos lectores de la nacion, María Nerín y Eugenio Bezzola, coinciden en sus dudas sobre el verbo festejar y su correcto uso. Escribe y sugiere Bezzola: "El 30/6, en la página 7, con el título «Aniversario. La política unida para recordar a Perón», se habla de organizar una fiesta para celebrar los 40 años de su fallecimiento, un hecho que no parecería compatible con los términos «fiesta» y «celebrar». Más adecuado, sería apelar a ceremonia, reunión o acto en lugar de fiesta, y conmemorar en reemplazo de celebrar".







