
El habla popular, privilegio de todos
Los lectores que hayan sido (o lo sean todavía) maestros quizá recuerden cuando enseñaban las vocales a los niños de la última "salita" de preescolar y de primer año de primaria. La "I" (en mayúscula) era definida como "una india que ríe", y una plumita era el punto.
Suponemos que aquellos pequeños que hoy son gente grande conocerán ahora una definición más académica -la del Diccionario de la RAE: " i. f. Novena letra del abecedario latino internacional y décima del español, que representa un fonema vocálico cerrado y palatal"-, pero es casi seguro que no olvidaron la primera. Cuando aprendemos algo de manera sencilla y risueña, es difícil que lo olvidemos.
En fin, esta humilde reflexión quiere dar paso a una consulta muy interesante que han hecho varios lectores sobre "Batu", la tira cómica que se publica en la sección Ultima página de este diario y que firma Tute. Ronaldo Peluso, en su correo electrónico del 17/8/11, titulado "Barbarismo", escribe: "Le ruego haga conocer a Tute que decir «voy de mi tía» es un barbarismo proveniente del italiano. Me animo a comentárselo porque no es la primera vez que lo veo y realmente es un mal ejemplo para los chicos".
Más comprensiva, pero igualmente preocupada, Mavira Dillon escribe, el 8/2: "Hojeo la página humorística y en un cuadro de Tute (del 30/1) veo que Trifonia, la vaquita de San Antonio, decía: «Primero quise ir de mi tía, después de mi hermana y... ». Todos conocemos la incorrección del italianismo «voy de», y quiero creer que Tute quiso darle un aspecto gracioso a su personaje y por eso la hace hablar de esa manera pintoresca. Lamentablemente, los errores siempre prenden en la gente que carece de información y especialmente en los chicos que leen a Batu. Tratemos de cuidar nuestra lengua que ya está bastante arruinada por los medios y los malos políticos".
Antes de contestar a los lectores, es bueno consultar el Diccionario panhispánico de dudas y leer lo siguiente en la entrada ir(se) : " 3. Al tratarse de un verbo de movimiento, es habitual que vaya acompañado de un complemento de lugar. Cuando el complemento expresa destino, debe ir precedido de a, para o hasta . Es propio del habla popular, y debe evitarse en la lengua culta, encabezar este complemento con en o de (lo que ocurre, normalmente, cuando se quiere decir a casa de ): «Voy en ca doña Manuela» (González Dios [Méx. 1999]); «Ya que lo toma así, ¿por qué no va de otra modista» (Cortázar Rayuela [Arg. 1963])".
Aunque estamos en una etapa de transición evidente, y los niveles de lengua están un poco mezclados como en el tango "Cambalache", Tute es un artista y hoy las tiras cómicas o historietas han dejado de ser afortunadamente un género menor para la crítica. De manera que, consultado Tute por Línea directa, contestó así, por correo electrónico del 15/2, a las inquietudes de los lectores: "Efectivamente, Trifonia dice «voy de» a propósito. Está mal dicho, pero lo encuentro simpático. Mucha gente del barrio decía así y siempre me gustó. Trifonia habla como una señora anticuada, educada y de barrio".
¿Por qué hay que reprocharle a Tute lo que no nos atreveríamos a reprocharle a Cortázar (autor que se lee en la escuela primaria y secundaria), en el ejemplo que da el DPD ? Los escritores (¡y los correctores!) saben muy bien qué difícil es volcar la lengua coloquial o vulgar al papel. ¿Cómo escribirlo, cuando es el personaje el que "habla así", como enseña Tute?
Quien esto escribe recuerda que en el cuento "A mí nunca me dejaban hablar", de Isidoro Blaisten (Cerrado por melancolía , Seix Barral), el protagonista dice: "Mi voz es seria y grave, modulable, se adacta perfectamente a lo que quiero decir, pero eso sí: no se me escucha". Decir adacta en lugar de adapta da mucha información sobre el personaje (como la dulce Trifonia, de clase popular, pero quiere parecer "educado") y también hace reír. He aquí un tema del cual se puede seguir hablando en estas columnas. © La Nacion
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