
Estas son épocas de contagios idiomáticos
La fe y la buena voluntad pueden mover montañas, es cierto. Pero a veces nos llevan también a confundir los significados de las palabras, una costumbre bastante extendida hoy entre los hablantes del español.
Por esa razón, Fundéu en la Argentina estuvo muy activa la semana pasada. Con motivo de la celebración del Día Mundial Sin Tabaco, el jueves 31, recordó a todos los medios que tabaquismo no es "consumo de tabaco": "Tabaquismo es ?la intoxicación crónica producida por el abuso del tabaco' y no es adecuado usarlo para referirse al consumo de tabaco".
Efectivamente, en muchas noticias en las que se habla de medidas o estudios sobre el consumo de tabaco se emplea de modo inadecuado -explica Fundéu- "el término tabaquismo , como se ve en los siguientes ejemplos: «Las reglamentaciones sobre tabaquismo y el peligroso vaciamiento de las normas», «Investigaciones previas habían mostrado fuertes relaciones entre el tabaquismo pasivo y el cáncer».
La Fundación propone, como siempre, lo que sí hubiera sido apropiado escribir en cada caso: "«Las reglamentaciones sobre el tabaco y el peligroso vaciamiento de las normas», «Investigaciones previas habían mostrado fuertes relaciones entre el fumador pasivo y el cáncer»".
El viernes 25/5, el lector Julio Barboza encontró una expresión perfecta para definir estos contagios "por contacto" que experimenta nuestro idioma. Escribió Barboza: "Me llamó la atención que en una de sus recientes columnas, en la que se hace una lista de varias palabras que parecen estar de moda o ser repetidas un número desproporcionado de veces en el habla común, no figurara «automotriz», palabra que fascina poderosamente la imaginación de mucha gente.
"«Automotriz» -continúa el lector-es el femenino de «automotor», lo que no impide a sus fanáticos utilizarlo en flagrante falta de correspondencia con el sustantivo al que se refiere, como en «sector automotriz» o «parque automotriz». A quienes quieran encontrar un antídoto a estas coqueluches idiomáticas les recomiendo el Diccionario del argentino exquisito , de Adolfo Bioy Casares, que es una pieza notable y que si bien no va a corregir las arriba apuntadas corruptelas, nos va a proveer de la necesaria dosis de humor para sobrevivir en este mundo de asesinos seriales de nuestra lengua".
El lector está en lo correcto. El Diccionario panhispánico de dudas define, por supuesto, en motor, ra , y lo que se dice allí vale para todos los compuestos a partir de motor : "Para el femenino ( motora ) también se usa la forma motriz . Es incorrecto el uso de motriz referido a sustantivos masculinos: * impulso motriz . Lo mismo cabe decir de los adjetivos compuestos a partir de motor , como automotor , electromotor , locomotor , sensomotor y (p)sicomotor , que tienen dos femeninos: automotora y automotriz , electromotora y electromotriz , etc. Debe evitarse el error frecuente de usar los femeninos en -triz referidos a sustantivos masculinos".
Vale otra aclaración: coqueluche es, según el DPD , "voz tomada del francés, que se emplea a veces en español para designar la enfermedad más conocida como tosferina o tos convulsiva ". Por eso, para evitar coqueluches idiomáticas o "errores de tipeo", corresponde decir que el nombre del manual mencionado en Línea directa el lunes pasado era el Manual de ingreso. Tienen razón los foristas que advirtieron sobre la diferencia, y también la profesora Lucila Castro, que con humor agregó más información en un correo electrónico: "Manual del alumno era el título de los libros que, con los contenidos de las distintas materias de cada grado, publicaba la editorial Kapelusz; se usaba en las escuelas de la Capital. Para la provincia publicaban el Manual del alumno bonaerense . Yo los usé en quinto y sexto grados, pero tuve manuales en todos los grados. Los llamaban «libros de asuntos». En el de primero superior, uno de los temas era la vaca. Gracias a ese librito, aprendí el mecanismo de la digestión de los rumiantes a los seis años. Nunca olvidaré que el estómago de la vaca está dividido en panza, bonete, libro y cuajar. ¡Qué erudición!".
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