No hay éxito sin fracaso

Bernardo Stamateas
Bernardo Stamateas PARA LA NACION
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7 de febrero de 2019  • 02:50

Muchos le temen al fracaso porque ignoran que este es una fuente de crecimiento. A veces nos apresuramos a rotular una determinada situación como "fracaso" dejando de verla como algo circunstancial para transformarla en algo permanente. Te invito a analizar el "Decálogo de errores". Esos errores cotidianos que todos cometemos de vez en cuando y que, de ninguna manera, ponen en peligro ni a uno mismo ni a terceros:

  • 1.Un error cometido es un escalón y no la cima. Cuando una persona ha cronificado una situación, la convierte en una posición. Es así como alguien que se siente fracasado puede llegar a expresar: "No soy lo suficientemente capaz", lo cual afecta su autoestima.
  • 2.Tanto el error como el fracaso nos hacen perder algo, pero jamás nos privan de nuestra habilidad para levantarnos y volver a comenzar hasta llegar a la cima… todas las veces que sea necesario.
  • 3.Cada fracaso es, en cierto modo, una preparación para el crecimiento porque el error contiene una semilla de aprendizaje. Es decir, incluye la posibilidad de aprender algo nuevo puesto que los seres humanos aprendemos más de los errores que de los aciertos. El famoso campeón de ajedrez José Capablanca dijo en una oportunidad: "Un partido perdido me enseña más que cien ganados".
  • 4.Fracasar no es caer sino permanecer caído. Cuando nos va mal en algún área, nunca deberíamos criticarnos, rechazarnos, victimizarnos o castigarnos. Más bien, tenemos que lograr aprender la lección para transformar el error en crecimiento. No hay éxito sin fracaso. Solo un pensamiento omnipotente nos puede hacer creer: "Yo no me voy a equivocar".
  • 5.El fracaso es una fuente de creatividad, pues cada error puede ser cambiado en su contrario. Un "no" hoy puede ser un "sí" mañana. Como alguien expresó: "Si el error me enseña es mi amigo; pero si no me enseña, es mi enemigo".
  • 6.El error nos humaniza, dado que nos recuerda que no somos omnipotentes, que no lo podemos todo. Además, nos cuestiona ese afán de perfeccionismo que a veces tenemos y nos ayuda a mejorar nuestro enfoque.
  • 7.El error es una puerta hacia nuevos comienzos. Siempre tenemos la posibilidad de "hacer borrón y cuenta nueva" cuando nos equivocamos.
  • 8.Detrás del temor al fracaso se esconde el temor al rechazo. Esto es precisamente lo que hace que muchas personas pierdan la batalla. Pero no en el campo de batalla sino en su propia mente. Esto sucede cuando uno ha dejado de transformar el error en aprendizaje.
  • 9.Detrás del ataque, la burla o el menosprecio por el error ajeno se esconde nuestra propia inseguridad, la cual nos lleva a idealizar a los demás. Deseamos ver al otro como omnipotente, por eso, no toleramos que alguien más se equivoque. Puede ocurrir también que alguien se burle del error ajeno buscando congraciarse con sus pares para no ser rechazado.
  • 10.Un error cometido debería impulsarnos a seguir adelante, en lugar de estancarnos. Mientras algunos se esfuerzan por exhibir sus habilidades y se jactan de ellas, nosotros podemos escoger demostrarnos a nosotros mismos que somos capaces de producir, aprender y conquistar nuestros sueños.

¿Cómo deberíamos actuar frente al error?

Cuando fallamos, simplemente tenemos que reconocerlo. No hay peligro en ello porque el error es la oportunidad ideal para empezar de cero, pero de forma más inteligente.

Si tenés alguna inquietud, podés escribirme a Bernardoresponde@gmail.com

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