
"No quiero que Pilar sea una ciudad dormitorio"
El joven intendente del distrito del Gran Buenos Aires, elegido por la clase pudiente porteña, sorprendió a sus gobernados con una rebaja de impuestos a particulares y a comerciantes, que va del 5 al 20 por ciento. Debido a la corrupción y a la mala infraestructura de servicios, de cada 10 contribuyentes sólo pagan 2,5.
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EL partido de Pilar volvió a ser noticia esta semana, y no ya por la gran cantidad de gente que se está yendo a vivir a su zona de influencia, ni por la creciente radicación de barrios cerrados, countries, campus universitarios, hipermercados y centros comerciales y de entretenimiento.
En el municipio del conurbano más elegido por la clase pudiente porteña se produjo un hecho tan inesperado como paradójico: rebajaron los impuestos entre el 5 y el 20 por ciento para los más de 80.000 contribuyentes que pagan alumbrado, barrido y limpieza, y también disminuyó en un 10 por ciento el tributo de seguridad e higiene para los cerca de 5000 comerciantes del distrito.
Suena a contradicción, pero no lo es. En el distrito del Gran Buenos Aires que lidera el ranking de hectáreas urbanizadas -14,7 por ciento contra el 9,19 de Tigre-, la carga impositiva se aligera.
¿Por qué? Porque en Pilar de cada diez contribuyentes pagan los impuestos sólo 2,5 de ellos.
Su intendente, Sergio Bivort (del partido independiente Frente por el Cambio, pero afiliado al justicialismo), justifica la medida disparando munición gruesa. "La iluminación de la zona es prácticamente inexistente, en agua y en cloacas nos queda todo por hacer, las rutas principales son mortales y las veredas son desconocidas", sentencia.
Este abogado de 34 años, absolutamente desconocido en la escena política local hasta hace dos años -llegó al sillón comunal de la mano del intendente de Escobar, Luis Patti, de quien hoy se halla distanciado-, enfrenta el dilema de retener y, a la vez, atraer al aluvión de quienes buscan en el verde una mejor calidad de vida. Más de 220.000 personas habitan su partido, 70.000 más que nueve años atrás. El 30 por ciento de las familias que poseen casas en quintas, countries y barrios privados ya son residentes, y en 1998 y en 1999 la superficie urbanizada de todo el partido fue de alrededor de 11.000 y 8000 hectáreas, respectivamente, contra las apenas 100 de 1995, según estadísticas locales.
Pese a representar a la tercera fuerza política en el Concejo Deliberante, con un bloque de sólo cuatro miembros de los once necesarios para aprobar la rebaja, Bivort logró convencer al órgano legislativo para que sancionara la poda.
El intendente se expresa con una dosis de realismo impropia de los políticos, incluso asumiendo el riesgo de espantar con una descripción dura a quienes miran interesados hacia este lugar. Pero, según él, no quedaba otra alternativa que bajar impuestos si se quiere duplicar la proporción de contribuyentes cumplidores -meta a la que aspira llegar en un año- y así poder estar en condiciones de procurar reparar la deuda existente en materia de infraestructura.
"Es que tras tantos años sin que se invirtiera en infraestructura, yo quiero que Pilar ofrezca un piso de servicios acorde a los que necesita la gente que se viene a vivir. Tenemos un presupuesto anual de 43 millones de pesos y una deuda de 28 millones, heredada de mi antecesor (Alberto Alberini, del PJ). Este es el año del reordenamiento de las cuentas públicas, después veremos qué se puede hacer", dice.
-¿Siguen llegando tantas familias e inversiones a Pilar?
-Inversiones vienen permanentemente, pero no con el nivel de aceleración de un año atrás. Se ha moderado el caudal. Hoy, lo único que limita el flujo de inversiones es la situación del país, porque prácticamente todas las semanas mantenemos reuniones con uno o dos grupos que vienen a sondear la posibilidad de instalarse. Ellos dicen que están decididos, pero a la espera de que vuelva a despegar la economía nacional para concretarlo. Al margen de esta coyuntura, Pilar es ya una realidad: tiene más de cien clubes de campo, barrios cerrados y countries, y 116 empresas operando en el Parque Industrial.
-¿Quiénes son esos interesados?
-Son centros comerciales de envergadura que piensan invertir entre 10 y 30 millones de pesos, sobre todo empresas estadounidenses. Tengamos en cuenta que acá llegó principalmente el sector ABC1 (considerado el de mayor poder adquisitivo) capitalino, que mata el ocio con el cine, el divertimiento, los restaurantes, los hoteles. Luego vino a trabajar a estos lugares gente del sector C2 y C3, pero que se tiene que ir porque no tiene dónde vivir. Nosotros queremos que Pilar sea una ciudad satélite, en donde se vive y se trabaja, en donde el habitante se autoabastece; no una ciudad dormitorio, en la que la gente vive, pero viaja todos los días a Buenos Aires. Fíjese que son sólo el 10 por ciento del padrón quienes viven acá y votan acá, la gente todavía no hizo el cambio de domicilio. En definitiva, queremos que las empresas de tecnología, y sobre todo las de Internet, hagan como en muchas partes del mundo: instalarse en las afueras de las grandes ciudades.
-¿Está satisfecho por cómo marchan las obras de la autopista?
-Están trabajando dentro de los plazos de contratación. Esta última reforma tiene como plazo de finalización el 30 de este mes. No puedo dejar de ver que hace sesenta días que no tenemos 4 o 5 días seguidos de sol, cosa que nos ha hecho incumplir con muchos trabajos. Pilar le debe mucho a la autopista, todo lo que se ve no fue por un gobierno que se preocupó por el desarrollo sino que fue fruto de la autopista y de unos años en los que la Argentina se reconstruyó económicamente.
-¿Qué es lo que más reclama la gente de la zona?
-Infraestructura. En un seminario de una semana que hicimos hace unos días, en el que participaron cerca de 300 personas, entre arquitectos, inmobiliarias y gente común, quedamos en hacer un nuevo código de zonificación, integral, abierto, que dé seguridad jurídica. Este es un punto clave, porque fue considerado siempre el foco de corrupción más grande en cualquier municipio. Como el código actual es muy viejo, por ejemplo, si uno quiere poner un quiosquito, por lo general termina irremediablemente yendo al Concejo Deliberante y ahí le "aplican" lo que le "aplican".
-Estábamos en las necesidades de infraestructura...
-Sí, le doy varios ejemplos. Pilar no tiene asfaltado ni el 10 por ciento de sus calles, su iluminación es desastrosa, diría casi inexistente. Salvo el centro de la ciudad y alguna localidad importante, toda el resto subsiste porque la gente se autoilumina. Agua y cloacas, también con excepción del centro, poco y nada. VeredasÉ desconocidas. Todas las rutas de acceso principales, la 25, la 28 y la 8, que si bien son rutas provinciales en las que uno podría decir que el intendente no tiene responsabilidad directa, son mortales, porque se mata la gente a causa de los pozos y de la falta de señalización.
-¿Y qué va a hacer para reparar esto?
-Si yo hubiera sido intendente en la época de oro, la del gran crecimiento, desde ya que esto no hubiera pasado.
-Pero no le tocó la época de oro. ¿Cómo va a hacer?
-Si hay algo que no prometí fue ninguna obra, porque imaginaba que me iba a encontrar con este panorama. Prometí transparencia en la administración y ordenar las cuentas municipales, y a partir de ahí, empezar a atender las necesidades. Nos encontramos con una deuda de 28 millones de pesos, compuesta por 15 millones por juicios en trámite o con sentencia, tres millones y pico por cuentas corrientes, y 9.700.000 de deudas a proveedores. A esto hay que agregarle que de cada diez contribuyentes sólo pagan impuestos el 2,5. Por eso propuse bajar los impuestos: para que la gente pague más y para mostrar un signo de buena voluntad. La idea es llegar en un año al 50 por ciento de recaudación.
-Hace poco más de un mes el secuestro del hijo y de la mujer de un conocido empresario (José Posse Molina, por quienes se pagó rescate y fueron devueltos a salvo) en prácticamente la puerta de su casa, en Pilar, dio la voz de alerta sobre las condiciones de seguridad de la zona. ¿Cuál es su evaluación?
-Las condiciones son relativamente similares a las del Gran Buenos Aires. Mi relación con la policía local es correcta y distante. Al comisario de aquí me toca decirle lo que me piden los vecinos, y con el jefe de la policía de la provincia de Buenos Aires me toca coordinar las condiciones de la policía en general. Con relación a ese secuestro, le aseguro que fue para Pilar un hecho aislado.
-¿No correspondería acaso que se involucre más?
-Lo hago, pero desde otro lugar, siempre vinculado con la infraestructura. Por un lado, avanzamos en un proyecto con los clubes de campo y con las empresas que los vigilan, que ya dieron su anuencia, para que estén conectadas por red con la policía y las agencias sirvan de agentes de información sobre lo que pasa fuera de su perímetro. Por el otro, firmamos un convenio con Edenor, por el cual de la tasa municipal descontaremos 5 pesos que guardará Edenor y se creará una cuenta, separada de las rentas municipales, que posibilitará que en dos años se pague la iluminación total de Pilar.
-¿Cuál es su posición sobre la instalación del bingo en el Village Center?
-Siempre tuve una posición contraria, al punto que llevé adelante una acción judicial, pero finalmente la Corte le dio la razón al bingo. Hoy no puedo testimoniar mi oposición más que no yendo. Pero hay que decir algo también: mientras justamente la instalación del bingo fue un gran escándalo de corrupción durante la administración anterior, hoy, bajo nuestro gobierno, ellos están compactando cincuenta cuadras en Del Viso a su costo.
-¿Y por qué?
-Porque se acercaron a hablar y les dije que cualquier inversión en Pilar tiene la obligación moral de darle socialmente algo a la comunidad. Por supuesto que a nadie le pedimos coima, pero sí le pedimos que colabore con la gente. Pusieron unos 130.000 dólares, sin que pase una moneda por el municipio. Nosotros sólo supervisamos los trabajos. En el mismo sentido, Pilar del Este está haciendo 1,5 km nuevo de asfalto en una calle que estaba destruida. Esa es la idea madre: si el municipio no puede, que los privados den una mano.
Jóvenes privados
BIVORT explica que su mayor orgullo es haber designado a un gabinete de gente "joven, austera y con ideales" proveniente del sector privado.
Agrega que 16 funcionarios de primera línea de los 40 del gobierno municipal tienen menos de 35 años, entre ellos el juez de Faltas, el jefe de Personal, el tesorero municipal, la subsecretaria de Cultura, el subsecretario de Inspección General, el director de Compras y el director de Obras Públicas. Y un total de ocho no pasan los 30 años.
Perfil
- Sergio Bivort tiene 34 años, está casado con María Florencia Allende, con quien tiene tres hijos, de 5 y 3 años, y de un mes.
- Antes de estudiar y graduarse de abogado en la Universidad Católica Argentina, pasó tres años en el seminario diocesano de Zárate-Campana.
- Fue seis meses subsecretario de Industria y Comercio del intendente justicialista Telmo Pérez.
- No había tenido militancia política hasta que en 1998 el intendente de Escobar lo eligió para que representara a su partido. "Lo pensé y me dije, ¿por qué no participar en vez de criticar desde afuera?", expresa.
- Compitió en las elecciones internas del PJ contra el "aparato" del entonces titular de la comuna de Pilar, Alberto Alberini. Perdió por poco más de 1000 votos sobre un total de 20.000 sufragios. "La gente se preguntó quién era ese chico de 32 años que casi le ganó al aparato", comenta.
- Está afiliado al PJ, aunque representa al Frente por el Cambio, con el que luego ganó las elecciones locales el año último, con el 43 por ciento, contra el 29 de Alberini. Practica el fútbol y el golf y está leyendo La historia del peronismo , de Hugo Gambini.






