
Pasteras: la solución al conflicto
Por V. Guillermo Arnaud Para LA NACION
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Superados los tiempos de la ley de promoción forestal del gobierno uruguayo, en la década del 80, y de las inversiones extranjeras en el Uruguay en plantaciones de eucaliptos aptos para la fabricación de pulpa de celulosa, hoy, dos países hermanos se enfrentan en absurdas litis internacionales.
La controversia argentino-uruguaya por la construcción, en Fray Bentos, de dos fábricas de pulpa de celulosa tiene principio con la apresurada autorización, inconsulta con la Argentina, que el gobierno del Uruguay otorgó a la empresa ENCE el 9 de octubre de 2003. Precipitada autorización de construcción, violatoria del Estatuto del Río Uruguay, ya que ENCE en su presentación el 15 de julio de 2002 ante la Comisión de Medio Ambiente del Senado uruguayo manifestó: “Esperamos que por vuestro intermedio podamos tener el máximo de comunicación con la sociedad en general. Sabemos que este proceso que hoy iniciamos va a durar mucho tiempo, todo el tiempo que lleve el análisis por parte de las autoridades competentes del estudio sobre impacto ambiental. Quisiera que quedara bien claro que este estudio forma parte de la viabilidad del proyecto, o sea, que hemos ido avanzando desde lo que fue el estudio de ingeniería del proyecto, el diseño, ahora pretendemos obtener una autorización ambiental previa y luego vendrán las etapas de búsqueda del marco de funcionamiento del proyecto y las tomas de decisión. Simplemente, quería aclarar que esto para nada significa una inversión”.
Luego, ante la presentación de Botnia para construir su planta, también en Fray Bentos, a sólo siete kilómetros del sitio elegido por ENCE, el gobierno uruguayo autoriza la construcción, el 14 de febrero de 2005, sin dar previa participación para ello al gobierno argentino.
Llevado el caso ante la Corte Internacional de Justicia, ésta ha reconocido el derecho de un país, en este caso la Argentina, de exigir ser consultado y pedir información oportuna e intercambio de información en ocasión del proyecto y de la realización de emprendimientos industriales que puedan contaminar sensiblemente recursos naturales compartidos, en esta oportunidad el agua del río Uruguay y la atmósfera circundante y, al efecto, insta a las partes a cumplir sus obligaciones conforme al derecho internacional y enfatiza la necesidad de que lleven a cabo, de buena fe, las consultas y procedimientos de cooperación establecidos en el Estatuto del Río Uruguay, obligatorios para ambos países, y recuerda a la Comisión Administradora del Río Uruguay –CARU– como el organismo competente al efecto, lo que, desde 2002 no cumplió Uruguay ni lo exigió la Argentina.
¿A qué se debe la impasse actual? A que, como lo señaló ENCE en su presentación de julio de 2002, debe hacerse el análisis del impacto ambiental de las pasteras por parte de las autoridades competentes, que en esta ocasión, conforme al derecho internacional y al Estatuto del Río Uruguay, lo son los gobiernos de la Argentina y del Uruguay, que deben acordar el procedimiento de fabricación de pulpa de celulosa más adecuado para que dé lugar a una contaminación aceptable, tolerable, reconocidos internacionalmente sus límites, orientada a su disminución, y los consecuentes controles permanentes.
Los elementos de juicio a disposición de los gobiernos son muchos y valiosos. En primer lugar, están para ser consideradas las presentaciones técnico-científicas sobre impacto ambiental, realizadas por Botnia y ENCE.
Luego, entre el 2 de agosto de 2005 y el 30 de enero de 2006 se llevaron a cabo doce reuniones del Grupo Técnico de Alto Nivel Argentino Uruguayo, que dio lugar a informes, de cada uno de los gobiernos, con anexos, en los que las partes fundamentaron sus objeciones y justificaciones.
Los informes del Grupo Técnico dieron lugar a un Estudio de Impacto Acumulativo - Plantas de Celulosa de Uruguay, preparado por la consultora Hatfield, por encargo de la Corporación Financiera Internacional, en el que se consideraron las “debilidades” ambientales estimadas, se hacen recomendaciones para corregir y mejorar los proyectos de obras con relación a los efectos ambientales y se acompaña como anexo una Reseña del Programa de Monitoreo de efectos ambientales de Canadá.
También se requirió y obtuvo la opinión de dos expertos canadienses, los señores Wayne Dwernychuk y Neil Mc Cubbin.
El Banco Mundial, para asesoramiento en materia de garantías de sus organismos Corporación Financiera Internacional y Agencia Multilateral de Garantías de Inversiones, encargó a la consultora EcoMetrix un informe de impacto acumulativo que dio lugar a un Cumulative Impact Study - Uruguay Pulp Mills.
Todos estos estudios, más los realizados por las autoridades y organismos de los dos países, con el asesoramiento de especialistas en los distintos temas, están a consideración de las partes y muchos a disposición del público y de los expertos por medio de Internet.
Un nuevo elemento, que favorece la consideración del tema y su solución, es la renuncia de ENCE de establecer su planta de producción en Fray Bentos, próxima a la de Botnia, y se espera su decisión sobre si va a llevar a cabo su emprendimiento y en dónde.
En LA NACION del día 21, leemos con esperanza que en Gualeguaychú se solicitaría al presidente Kirchner que se entreviste con el presidente Tabaré Vázquez.
La solución de esta incomprensible controversia entre dos países, aguas abajo, con intereses y acciones comunes en materia de preservación de la calidad del ambiente, está en que los mandatarios de ambas naciones se reúnan y acuerden la designación de una comisión científico-técnica, bilateral, con posibilidad de invitar a algún experto extranjero, para que in situ y en el ámbito de la CARU, para eso creada, analicen los estudios realizados, tengan en cuenta la experiencia internacional, consideren los factores geográficos, ambientales, sociales y económicos y lleguen a la conclusión de cuál es hoy el sistema más eficaz y de contaminación mínima para la producción de pulpa de celulosa. Y luego acordar los permanentes controles de producción.
Contaminación habrá siempre, existe desde que existe el mundo. Es consecuencia de la “agresión” del progreso y, en distintos grados, de la acción, la negligencia o la inacción humana. La relación ambiente y desarrollo fue muy discutida cuando el Club de Roma, en 1972, publicó su apocalíptico informe Los límites del crecimiento, luego corregido en un segundo y tercer informe. No debemos convertirnos en un Armagedón ambiental y sí aceptar un desarrollo racional y ordenado, por medio de la cooperación internacional. No hay derecho de veto al desarrollo de los países, al contrario, pero sí exigirles y participar en lograr la mejor calidad del ambiente, para la supervivencia.
De consensuarse el acuerdo entre los dos gobiernos, que sería conforme con el sentimiento de sus pueblos y el bien común, es de desear que ambas partes destraben las litis en los tribunales internacionales, dando un ejemplo de cooperación internacional, de buena vecindad ecológica y un paso hacia una seguridad ecológica colectiva.






