
Peligroso control de cotorras
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En el ámbito conservacionista ha causado preocupación la autorización de carácter amplio otorgada por los municipios bonaerenses de Punta Indio, Magdalena y Chascomús para combatir a la cotorra común usando un agrotóxico conocido como furadán. Aunque la cotorra común es considerada plaga para ciertos cultivos y su control está contemplado en disposiciones vigentes, motivos técnicos desaconsejan el uso de este químico.
Una porción territorial de los partidos de Magdalena y de Punta Indio pertenece a la Reserva Parque Costero del Sur, declarada Reserva Mundial de Biosfera por la Unesco y reconocida en 2005 como un "área importante para la conservación de las aves" por las organizaciones Aves Argentinas y BirdLife International. En todo el parque costero mencionado no existe cultivo de granos que pueda verse afectado por las cotorras.
Este agrotóxico es uno de los pesticidas más nocivos para aves y no está registrado como avicida por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), por lo cual su uso para combatir cotorras sería ilegal.
Por otra parte, los operativos de control incluyen envenenamiento de nidos, que han tenido históricamente un éxito bajo y un alto riesgo ambiental. Además de las cotorras, hay predadores que también mueren por la ingesta de restos contaminados, tal como ocurre con algunas aves rapaces y con mamíferos como el zorro gris, la comadreja colorada y el gato montés, además de gatos y perros.
El producto es considerado extremadamente tóxico para peces y abejas, siendo la apicultura una actividad difundida en la zona. Y no son menores los riesgos para la gente de campo, personal técnico a cargo de estos operativos y habitantes de áreas urbanas y suburbanas que puedan tocar los animales o nidos impregnados con el tóxico. En este sentido es interesante la reacción de algunos pequeños productores rurales de Punta Indio que han presentado una acción de amparo ante el juzgado de paz local, cuyo titular hizo lugar al pedido ordenando una medida cautelar de no innovar.
Sería oportuno que las autoridades de la provincia de Buenos Aires promuevan estudios sobre manejo de cotorras, consultando a especialistas para que evalúen el uso de productos menos nocivos y aplicados de acuerdo con reglamentaciones existentes.





