
Perritos
Recubren su robusto cuerpo manchas blancas y negras. Por eso se llama Vaquita. Aunque no es un Holando Argentino, ni vacuno alguno, sino un simple perro de buen porte que pasea por las calles de La Barra, en Uruguay. Nótese que se usa el verbo “pasear” y no “vagabundear” porque, si bien Vaquita no es de nadie, en cierta manera es de todos. Se lo ve sano y limpio, pero no reconoce un dueño específico. Se diría que es de la comunidad estable de esa encantadora localidad, antiguo pueblo de pescadores, cercano a Punta del Este. En temporada alta, Vaquita suma a los cuidados que le prodigan sus vecinos habituales –básicamente comida, agua y buen trato–, la simpatía que despierta entre los turistas. Una vida casi ideal, cien por ciento al aire libre, sin bozal ni ser tironeado por ninguna correa.
Aunque pasaron a mejor vida hace poco, @pirata_de_la_barra y @comadreja.joseignacio, también de razas indefinidas, supieron granjearse el cariño de los lugareños. Vive @bella_de_la_barra, pero cuando vio que se le venía encima la tercera edad adoptó –sí, ella– a una chef. ¡Comida rica asegurada!
Ahora Vaquita demanda que alguien le abra un Instagram para no ser menos que los otros perritos.







