
Prohibida la caza de cauquenes
1 minuto de lectura'
Uno de los principales costos ambientales de la humanidad es la pérdida de diversidad biológica. Debido principalmente a la transformación de su hábitat, numerosos ejemplares de la flora y la fauna mundiales han pasado a integrar la trágica lista de especies en peligro de extinción. Estos listados son fruto de investigaciones compiladas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, con la asistencia de otras organizaciones dedicadas a temas específicos, como la BirdLife International.
Esta federación, representada en la Argentina por la entidad Aves Argentinas, determinó que unas 1800 especies de aves silvestres tienen algún grado de amenaza cierta en el nivel mundial. Nuestro país aporta al listado 120 especies, es decir, el 12 por ciento de sus aves silvestres.
Entre ellas, figura el cauquén cabeza colorada, un ave similar a los patos y a los gansos, que cuenta con una población en las islas Malvinas y otra que anida en Tierra del Fuego y pasa el invierno en la provincia de Buenos Aires, tras migrar por la estepa.
Esta última población está actualmente en serio riesgo de extinción, ya que se estima por debajo de los 1000 individuos y en grave retroceso numérico, situación que ha provocado, hace unos años, que fuera declarada monumento natural por la provincia de Buenos Aires. Pero unos estudios recientes indican que también otras dos especies de cauquenes, el común y el cabeza gris, con los que convive el cauquén cabeza colorada, también están declinando significativamente.
Por ese motivo, es oportuna la disposición Nº 083/07 de la Dirección de Contralor y Uso de los Recursos Naturales y Pesqueros del Ministerio de Asuntos Agrarios de la provincia de Buenos Aires, que prohíbe la caza de estas tres especies y dispone una veda total para los partidos de Necochea, San Cayetano y Tres Arroyos, por ser sitio de invernada del cauquén colorado. Esta medida se complementa con la prohibición de caza de los cauquenes común y cabeza gris en los partidos del sudoeste de la provincia de Buenos Aires (Coronel Dorrego, Monte Hermoso, Coronel Pringles, Coronel Rosales, Bahía Blanca, Torquinst, Pigüé, Puán, Villarino, Patagones y Coronel Suárez), que rige desde el 15 de abril último hasta el 31 de agosto próximo. Lamentablemente, una serie de prospecciones recientes da cuenta de cauquenes muertos por cazadores que no respetan las normas vigentes y desprestigian así una actividad que puede practicarse de una manera armónica con el medio ambiente.
La caza de los cauquenes es promovida especialmente por las agencias de turismo cinegético. Ya habíamos advertido, desde estas columnas, sobre la necesidad de regular la actividad y ejercer un riguroso control sobre agencias que promocionan la posibilidad de abatir especies cuya caza está prohibida o hacerlo en un número que supera holgadamente los cupos autorizados.
En septiembre de 2008, la Argentina será sede de la Conferencia Mundial de Conservación de Aves de BirdLife International. La recuperación de nuestras aves silvestres amenazadas, como procura esta atinada disposición de la provincia de Buenos Aires, es una de las mejores noticias que puede recibir la comunidad internacional, porque así el país demuestra claramente que el desarrollo sostenible es realmente parte de su agenda pública.






