Psicopatía y poder
En su último libro, El Jefe psicópata (Ananké, 2020), que acaba de salir, Hugo Marietan pone el foco en las personas que ejercen su liderazgo –en una empresa, en una institución, en un gobierno– con afectaciones que no tienen que ver con una personalidad, sino con un trastorno mental. Combinados, retroalimentados, mando y psicopatía producen estragos. "El psicópata con poder está en su salsa –dice el autor, médico psiquiatra y profesor de la UBA–. Su narcisismo le devuelve una y otra vez una imagen embellecida que justifica, en todo, su accionar; no hay resquicio, en su mente, para el error propio. Si algo sale mal, los culpables son los otros, o las circunstancias". Para un jefe así, sostiene Marietan, sin error no hay arrepentimiento y sin arrepentimiento no hay corrección del rumbo, sino persistencia. "Terquedad, dicen los otros; convicción, dice él. Su obrar psicopático se ajusta a códigos propios, distintos de los códigos comunes; estos códigos le permiten construir una lógica especial que da marco a sus conductas y lo hace impermeable e intolerante a las críticas. El que lo critica no es un adversario, sino un enemigo".
Narcisismo, falta de autocrítica, intolerancia, búsqueda de enemigos. Nada que no nos resulte muy familiar.










