
Santiago Montoya: "Yo tuve que pagar y soy resentido"
Admirador de Maquiavello, al subsecretario de Ingresos Públicos de la provincia de Buenos Aires le gusta recordar cómo se decapitaba a los evasores en la Edad Media. Admite que él también era moroso cuando asumió su cargo pero, aun así, dice que "haría mierda" a los que no pagan
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LA PLATA. -El recaudador de impuestos de la provincia de Buenos Aires, Santiago Montoya, es aficionado a los golpes de efecto: compara a los evasores con terroristas, secuestradores y narcotraficantes, por el manejo clandestino del dinero.
Desconoce la moderación y lanza tiros directos: "Se terminó la joda. A los evasores hay que hacerlos mierda", dijo cuando asumió. Tres años después aumentó un 107% la recaudación impositiva. Bloqueó cajas de seguridad, cajas de ahorro y ahora va por cuentas en el exterior. Conoce al adversario: "Yo fui moroso", admite.
Hincha de Talleres de Belgrano y aficionado a la mecánica, colecciona autos antiguos: tiene un Impala y un Cadillac del 59. Ambos autos salieron al mercado un año antes de su nacimiento. Ahora, Montoya arma carburadores y lee filosofía política. Cita a Maquiavello y al Duque de Alba como antecedentes de su actividad como recaudador. "A lo largo de la historia a los evasores los degollaban; los decapitaban, les cortaban las manos", arguye. El ejecuta a los deudores impositivos.
Es el funcionario con mejor imagen en el gabinete de Felipe Solá. Y el más odiado: miles de contribuyentes se quejan de una injustificada presión. Hombre controvertido a la vista.
-¿Le gustaría ser gobernador?
-¡Nooo! Es imposible. No entiendo ese negocio... A la Argentina le faltan gerentes. La gerencia de políticas públicas es mi especialidad. Si me meto en un negocio que no conozco, voy a fracasar.
-La última semana aparecieron panfletos con la inscripción "Montoya 2007, gobernador". Llevaban su foto.
-No sé si es un chiste o el ardid de un malintencionado que quiere deteriorar mi posición dentro del gobierno. Es probable que busquen perjudicarme.
-En el reverso esos panfletos denunciaban que tres de sus asesores roban al fisco...
-Esos funcionarios tuvieron a cargo la reforma de fiscalización. En Rentas había en el pasado toda clase de irregularidades. Hoy es muy difícil arreglar una deuda por debajo de la mesa. La denuncia proviene de quienes han perdido negocios. De los que robaban y ahora no pueden robar más.
-Usted tuvo una situación como evasor, ¿la quiere aclarar...?
-Hay que diferenciar el evasor del moroso. El moroso tiene una deuda y no la pagó aún. La evasión es un delito. Un moroso se puede convertir en evasor, si oculta su patrimonio y finge que es insolvente. Yo tuve trastornos en mi vida personal. Hubo manejos financieros que no pude controlar con mis cuentas, que tenían extensión. Hice un paquete y pagué. Tenía una deuda de 24.000 pesos. Pagué 27.000 al Banco Provincia.
-¿Cuánto tiempo estuvo en deuda?
-Esta deuda se generó en 2000. Hice pagos parciales en 2001 y 2002 y terminé de pagar en 2003.
-Es decir que cuando se hizo cargo de Rentas era moroso...
-Cuando asumí como funcionario estaba pagando mi deuda. Esta se había originado en una tarjeta de crédito y unos cheques. No con Rentas.
-¿Cómo califica su situación?
-Fui moroso. Y pagué la deuda, con intereses. Ojalá todos los que deben paguen el capital y los intereses. Nosotros tenemos un plan de pagos, que lleva 3.150.000 suscriptores, en tres años. Los planes de la provincia de Buenos Aires son los mejores. Fíjese: plan Aguinaldo, plan Prueba de amor y espera, plan Cosecha... La gran ventaja de nuestros planes es que han sido diseñados por alguien que conoce lo que es tener una deuda.
-Usted trabajó en el Ministerio de Economía. ¿Lo hizo con el ex director de la DGI, Carlos Tacchi?
-No.
-¿Y por qué afirmó, como él, que va a hacer mierda a los evasores? ¿Le pareció feliz?
-Observe la evolución de la humanidad: ya en la época de los imperios los gobernantes cobraban impuestos. Pero lo hacían sobre los pueblos dominados. Maquiavelo dijo: "O el príncipe gasta de lo que es suyo y de sus súbditos, o de otros. En el primer caso, debe ser parsimonioso. En el último no debe dejar de practicar ninguna liberalidad. Gastar lo tuyo es lo que te perjudica". En la evolución de los tiempos el Estado se financió de saqueos a otros pueblos, a las colonias y por último del saqueo de la inflación y de las generaciones futuras...
-Nada de esto justifica "hacer m... al evasor".
-Los gobernantes llegaron a cobrar impuestos a su propio pueblo como la última alternativa. Es una actividad antinatural. En el Museo de Impuestos, de Rotterdam, Holanda, hay una imagen de un noble encadenado, frente al Rey, porque se negaba a pagar impuestos. El Duque de Alba fue el primer recaudador que tuvo que soportar la rebelión del pueblo. En estas sociedades a los evasores los degollaban, los ejecutaban, los decapitaban... Hace poco salió un chiste donde Olaf, el vikingo, aparecía junto con un recaudador de impuestos, un verdugo que traía una capucha y un hacha: al que no pagaba le cortaban la mano... La sociedad argentina no pasó por esa presión impositiva. En la Argentina no tenemos toda esa historia que ha condicionado la evolución de las finanzas públicas y la administración tributaria. Estamos tratando de pasar rápido la película de las sociedades más desarrolladas. Yo no puedo perder tiempo. Los contribuyentes tienen que percibir el riesgo.
-¿Le molesta ser el verdugo?
-Se ganan enemigos.
-Usted dijo que los evasores administran el dinero como los secuestradores y narcotraficantes. ¿Equipara estos crímenes con la evasión?
-No. Esconder el dinero de una facturación no lo hace a uno narcotraficante. Sí digo que las personas que se manejan de esta manera corren el riesgo de ser investigadas con los mismos mecanismos con que se investiga ese tipo de crímenes. Cuando veo estos tipos de maniobras, digo: este tipo puede ser un evasor, pero también puede ser más que un evasor. No nos olvidemos de que los que manejan dinero de la corrupción, del narcotráfico o de los secuestros no lo pueden declarar. No pueden decir: secuestré tres tipos, pago impuestos a las ganancias. Los organismos que investigan tendrán que diferenciar cuál es un terrorista, un narcotraficante, un secuestrador.
-¿El sistema impositivo está distorsionado?
-Sí. Todo el sistema impositivo es una acumulación de parches para tapar la falta de rendimiento de la cobranza. Y tiene impuestos de mierda. Hay que llevarse puesto el sistema impositivo, porque los contribuyentes se van a hartar.
-¿Cuál sería uno de los impuestos que usted califica así?
-En la provincia de Buenos Aires, sellos.
-¿Por qué?
-Porque es anacrónico. Va en contra de la actividad que le conviene al Estado y a la propia sociedad. Pero recauda 500 millones por año. Y no lo puedo desactivar si no elimino la evasión en otros impuestos, como Ingresos Brutos, donde se nos van 3000 millones por año. Todos los impuestos mal cobrados son de mierda. Fíjese el impuesto inmobiliario en este juego perverso de valuaciones retrasadas y alícuotas progresivas. Al vecino de Florencio Varela le estoy valuando la propiedad mucho más cerca de su valor fiscal que al de la zona norte, que se la estoy valuado a la quinta parte de su valor. Hay zonas de la Costa, de altos ingresos, en que el revalúo da 10 veces superior al valor fiscal actual. No jodamos.
-¿Esto significa que va a haber una suba?
-En Ingresos Públicos somos hostiles a los aumentos de impuestos. Pero a mí no me pueden pedir que engañe. La Dirección de Catastro tienen que tener 6.500.000 propiedades correctamente valuadas. Hoy, el promedio de estas propiedades está un 70% debajo de su valuación.
-El revalúo rural fracasó. ¿Por qué?
-Producto de no estar organizados para cobrar impuestos. Las valuaciones se convierten en un tema político. El único tema político es la alícuota. En la historia de Catastro hubo tres revalúos. Son hechos muy traumáticos. Es tan absurdo...
-Durante su gestión aumentó 107% la recaudación impositiva...
-Sí. De 3300 millones en 2002 a 7050 millones a fines de 2004.
-¿Cuántos son los evasores que todavía hay en la provincia?
-Un montón. En Ingresos Brutos la evasión es del orden del 40%. En inmobiliario del 12 o 13%. Luego tenemos la morosidad: el cobro de patentes es del orden del 80%. Tenemos 3.150.000 planes de pago. Nos quedan unos 350.000 morosos que no están en juicio y otros 60.000 que sí. Vamos a terminar el año con 100.000 juicios. Si es necesario llegaremos a 300.000. Soy muy resentido: yo tuve deuda y la tuve que pagar. Busco que todos paguen.
-Algunos creen que sería más redituable cobrar a los grandes evasores que deben hasta 35 millones de pesos y no ir sobre los contribuyentes que tienen una deuda de mil pesos.
-La ley dice que tengo que cobrar al gran evasor y al contribuyente que debe mil pesos, si también es moroso. Hemos ido contra Eurnekian, contra Aeropuertos Argentinos 2000. Están en juicio. Es cierto que algunos contribuyentes que están en juicio todavía no han pagado. Pero si usted me encuentra un gran deudor de la provincia que no está en juicio yo renuncio en el acto. Por inútil.
-Usted emitió cédulas de intimación erróneas y tuvo que enviar 4000 cartas de disculpas. ¿Se arrepiente de llevar adelante una política tan agresiva?
-Tenemos que respirarle en la nuca a los contribuyentes para tener 93% de cobranzas sobre 3.150.000 planes de pago (moratoria). Eso lleva un enorme esfuerzo. Obviamente, con la obsesión que tengo por no cometer errores, sufro con cada error. A mí no me gusta pedir disculpas por ninguna cuestión que podría haber evitado. Ha sido una desgracia.
-¿No teme avanzar sobre las garantías ciudadanas al ir sobre cajas de seguridad y cuentas en el exterior?
-El poder de restringir la renta y la propiedad personal coloca a la tributación en el mismo nivel que el orden interno o la declaración de guerra exterior.
-¿Qué responde a los contribuyentes que se niegan a pagar impuestos porque el Estado no garantiza servicios mínimos?
-Simpatizo con esta interpretación. Sólo que, desde adentro, digo: estamos reconstruyendo la máquina (del Estado). Hace falta financiación.
El perfil
Medalla de oro
Santiago Montoya tiene 45 años. Se recibió de Licenciado en Admi- nistración y Contador Público en tres años y tres meses, en menos tiempo que Domingo Cavallo, que también egresó de la Universidad Nacional de Córdoba. Entre otras distinciones académicas, recibió la medalla de oro al mejor promedio.
Experiencia exterior
Trabajó en la administración pública y privada. Hizo consultorías económicas en República Dominicana, Colombia, Venezuela, Ecuador, Paraguay y Perú.






