
Semana 3 de 2006
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La noticia es el clima. La madre de todas las noticias es el clima. Decimos "salud, dinero y amor", pero al despertar lo primero que hacemos es mirar por la ventana. Ni rostro amado, ni arcón con dólares, ni electrocardiograma al pelo. Abrimos la ventana. Nos urge saber cómo anda el humor de la rara bola llamada Tierra (repleta de agua) que nos zarandea a su capricho. Los japoneses lo tienen claro. Apuran planes para irse de la Tierra (es un decir). Dicen que el futuro está en el aire. Rotos de mal dormir sobre placas tectónicas, despertar con tifones y desayunar con tsunamis, diseñan burbujas geodésicas que flotarían con gente adentro. Ciudades dirigibles. Mucha gente. Chiquitita. Así arranca 2006. Con Julio Verne a cargo de la producción. Suecia asegurando que el oído humano se lo debemos a un pez. Chile deslumbrando con Michelle Bachelet. Israel anunciando que Sharon abrió los ojos. Liberia que decide ponerse en manos de la ciudadana Ellen Johnson Sirleaf. Estados Unidos que analiza un "polvo de estrellas" (sic) que le trajo la sonda Stardust. Y el Reino Unido que no habla de otra cosa que del loro bocón que de tanto imitar mimosos llamados telefónicos de una esposa infiel avivó al marido y chau pareja. Hay noticias top que son títulos catástrofe del Guiness. Boreales y australes. El mundo es ancho, ajeno y binorma. Mientras allá "arriba" un chico lapón ensarta un pez en el hielo aquí "abajo" uno argentino empuja con un palo un agua viva que varó. El mismo mundo. La misma hora. Otro relato. Allá es el iglú. Acá la sombrilla. Es el enero del dolce far niente (otro decir). Arena que reconvierte al anual erizo urbano en quincenal almeja educadísima. Sucede de modo religioso. Multitud de animales semidesnudos acatan un pacto no hablado. Cesa el reloj. Disuélvense semáforos, suegras, hipotecas, agendas y jefes. Los días pierden nombre. Un lunes puede caer en domingo y no se notará. Es que en la playa se cumple una liturgia atávica. No convoca la historia sino la biología. Aquí (como en ningún otro sitio del planeta) se prueba que existe idéntica ameba (chozna) en el álbum familiar. Por eso todos tiran juntos de la soga de enero. Los aúna la utopía común: que dure (al menos) hasta diciembre 31.
El que habrá de recordar toda su vida el verano de 2006 es Aníbal Ibarra. No haber dado un paso al costado y asumir su porcentual de autocrítica lo llevó al cadalso en pleno enero metropolitano. Quien tampoco se salva de la canícula es el correcaminos K.. Un estudio sobre su salud publicado por La Capital, de Rosario, bastó para enfermarlo algo más pues respondió con ira, esto es, desde las vísceras. Y eso nunca es saludable. "Ahora me quieren enfermar? Me quieren matar. Pero gracias a Dios gozo de buena salud", amplificó desde un palco. K.no advierte que por su cargo es más hombre público que privado y que lo que le suceda (lo sufra en el grado que sea) lo padece en igual medida el cuerpo social del país, más allá de las ideas políticas en danza. Vocablo (danza) que no aparece porque sí. Aquí las ideas políticas bailan, dan vueltas, saltan, etc. Ni desde los partidos fósiles (UCR, PJ, PS y PC) ni de los surgidos en los últimos años asoma un cuerpo de ideas básicas con planes dinámicos y potables que lleguen al resto de la gente. Menos todavía, lo que siempre fue frase muy respetada: "un proyecto nacional". Lo que resalta en este flamante 2006 es un intenso hormigueo regional. Líderes que dudan entre el destino sudamericano o una buena tajada local.
The Boliche Press: 1) ya se sabe cuál es la familia de mayor árbol genealógico del mundo: la de Confucio (86 generaciones en 2800 años); 2) Aníbal Fernández se ablandó: "No soy machista. Una mujer puede conducir un gobierno de la mejor manera y con muchas más ventajas que los hombres" (¿Este guiño a Cristina fue también para Carrió?); 3) Jacques Attali metió el palito en el balcón de Verona: "La monogamia dejará de ser el ideal y le sucederá el amor simultáneo" (megaglup); 4) con 96 años y gracia intacta, la escritora María Angélica Bosco mostró su cédula de identidad: "Soy liberal, desobediente y rebelde de profesión"; 5) ahora es la SIP la que le pregunta a Moncalvillo por qué censuró a Eliaschev. ¿Qué responderá?
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja. (Proverbio dálmata)





