Señor juez

Graciela Guadalupe
Graciela Guadalupe LA NACION
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26 de julio de 2015  

"Si [en las PASO] Sanz le gana a Macri, voy a votar a Sanz. Si Carrió les gana a Sanz y a Macri, la voto. Si Sanz y Carrió pierden, voto a Margarita."

(De Martín Lousteau)

Macri creía que Horacio Rodríguez Larreta podía ganarle a Lousteau por 10 puntos de diferencia, pero se llevó el susto de su vida: arañó los 3. Cristina creía en las bondades de las PASO, pero obligó a todos los precandidatos presidenciales a bañarse en humildad para dejarlo solito a Scioli. Gabriela no quería ser precandidata a vice, pero es. Randazzo iba por más, pero lo bajaron de la locomotora. Un montón de políticos y arribistas que se creían "la" promesa electoral quedaron reducidos a un cartel olvidado de una ruta perdida y a una grosera factura publicitaria al divino botón que sabrá Dios si existe y quién la pagó. Y los pronosticadores de las encuestas... ¡ay, las encuestas!, ¿por qué creían lo que creían?

Cuando faltan dos semanas para volver a votar, son muchos los que descreen. ¿Indecisos?, tal vez. ¿Confundidos?, más que probable.

"Yo no entiendo nada", le decía el taxista a un pasajero que, después de mucho esperar sin poder volar, abandonaba el Aeroparque recordando a la familia de Recalde en pleno. "Yo voté a Lousteau para castigar a Macri porque no me gustó que se jugara por Horacio en lugar de Gabriela, pero nunca pensé que a este chico lo iba a votar La Cámpora", desgranaba el chofer sin que nadie le pidiera opinión. "Y encima, ¿vio lo que dijo Lousteau?: que si en las PASO Sanz le gana a Macri, él va a votar por Sanz en octubre. Que si Carrió les gana a Sanz y a Macri, la vota a Carrió, y que si Sanz y Carrió pierden, la vota a Margarita. ¿Usted qué entiende?", le preguntó el taxista al pasajero frustrado y, a esas alturas, también enardecido. "¿Qué entiendo? ¡Que va a votar a Scioli si hay ballottage!", le tiró como para anestesiarlo.

¡¿Para qué?! El taxista siguió: "Esto que usted dice me recuerda aquella historia del tipo que tuvo la desgracia de casarse con una viuda que tenía una hija. Su padre, que también era viudo, se enamoró de la hija de su mujer, de manera de que su esposa terminó siendo la suegra de su padre, que así se convirtió en su yerno. Al poco tiempo, el padre tuvo un hijo varón, que fue su hermano...".

El invocador de Recalde recordó inmediatamente la anécdota. Era la carta escrita a un juez por un suicida que ya no sabía quién cuernos era. Abrió la puerta del taxi y salió corriendo. Llegó a la casa. Encendió la tele. Todo eran avisos de campaña. Tragó saliva y alejó la lapicera.

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