Siempre hubo y habrá confusiones
Estos son tiempos de confusión para todos, no sólo política, también lingüística. Varios son los lectores dubitativos ante un error cada vez más común; así Ana Francisca Tolosa consulta:
"Querría saber por qué no se utiliza la palabra hubieron cuando se dice comúnmente «hubo varios accidentes», en lugar de «hubieron varios accidentes». Por radio, por televisión o en los diarios se encuentran estos casos y quisiera saber si está bien o yo estoy equivocada."
Tiene razón la lectora; en radio, en televisión o en los diarios suelen aparecer estos casos, lo que no quiere decir que sean correctos. El verbo haber , que es irregular, tiene distintos usos. En el caso al que se refiere la lectora, se usa como transitivo impersonal, con el significado de ´encontrarse´. En este uso, el indicativo presente tiene la forma especial hay : hay habitaciones libres . El sustantivo que lo acompaña no es sujeto sino objeto directo: las hay . Es incorrecto, por lo tanto, hacer concordar el verbo con el sustantivo: *hubieron varios accidentes (en el ejemplo citado más arriba) o *habían varias otras personas ; lo correcto siempre es decir hubo varios accidentes , había varias otras personas . Pero, si las dudas persisten, una estrategia que puede ayudar es pasar la frase a indicativo presente: hay varios accidentes , hay varias otras personas . En este tiempo, nadie pondría el verbo en plural.
Un pianista muy ocupado
La explicación del periodista Ricardo García Oliveri sobre la frase «Tócala de nuevo, Sam» ha llevado a otros dos lectores a ampliar las precisiones. Dice Federico G. Nieva Woodgate:
"Leída su columna del lunes 11 del actual, acabo de refrescar mi memoria viendo la copia en video de Casablanca y si bien es cierto que ninguno de los personajes dice «Play it again, Sam», sí hay algo muy parecido, que el traductor al castellano tradujo por «Tócala de nuevo, Sam». Cuando el personaje de Ilse queda sola por un momento en el cabaret de Rick, se acerca a Sam y en lo que interesa le dice «Play it once more, Sam, play As Time Goes By » que en el subtítulo aparece, como dije, diciendo «Tócala de nuevo, Sam, toca Según pasan los años ». Luego de decir que no se acuerda y de haber sido instado a cantarla, Sam cumple el pedido y es entonces cuando Rick llega desde el interior del cabaret y reclama por la violación a la prohibición que había establecido. Más tarde, ya solos Sam y Rick y éste algo alcoholizado, le dice a Sam «If she can stand it, so can I» («Si ella puede soportarlo, también yo») y «You know what I want to hear. Play it» («Tú sabes lo que quiero oír, tócala»). El resultado es que la frase se hizo extremadamente popular mucho antes que Woody Allen escribiera su obra, ligeramente modificada por el uso popular (cambiando el «once more» por «again»)."
Y el doctor Ariel Alvarez Valdés tiene a bien agregar:
"Es interesante la explicación que el señor García Oliveri hace sobre el origen de la confusión de la recordada frase de Casablanca . Pero habría que aclarar que la escena a la que hace referencia esa frase no es exactamente aquella donde Rick (Humphrey Bogart) le dice a su pianista todo lo contrario: «Te dije que no la tocaras, Sam», sino una anterior, en la que Ilse (Ingrid Bergman) sí le pide a Sam que la toque, pero con estas palabras: «Tócala una vez, Sam. Por los viejos tiempos» («Play it once, Sam. For old times´ sake»). Y ante la respuesta de Sam: «No sé a qué se refiere, señorita Ilse», ésta le insiste: «Tócala, Sam. Toca Según pasan los años » («Play it, Sam. Play As Time Goes By »). Es cierto que nunca se dice en la película «Tócala de nuevo, Sam» pero sí una frase muy parecida, la que, por cierto, ha sido recientemente elegida entre las cien más famosas del cine norteamericano."
Después de estas dos excelentes contribuciones, se da por concluido el tema.
Hablar bien...
La carta de la doctora Cristina H. Rolleri sigue cosechando adhesiones. Así, María E. Valle Baccon escribe:
"Espero que el artículo «Hablar bien es pensar bien» tenga una buena cuota de lectores, como para que se inicie algo así como una campaña. Estoy completamente de acuerdo en lo referente al mal uso de nuestro vocabulario, comenzando por las vulgaridades con las que, desde la política, la administración, lugares públicos, medios de comunicación, nuestros oídos se ven enfrentados a diario. La escuela debería tomar nota de ello e iniciar una campaña nacional, juntamente con el Estado, de manera que no solo los niños sino también los adultos tomasen conciencia de esta falencia. Saber expresarse «pensando» en lo que se dice es parte fundamental de la cultura de un pueblo. Defendamos su hermosura y su riqueza que es la nuestra propia."
Pero el lector Raúl Fernández sí tiene una objeción para hacer:
"Sobre su nota del lunes último, «Concordancia», va a saber disculparme, pero la frase «la mayoría de mis alumnos... se confunden» no me suena mejor que «la mayoría de mis alumnos...se confunde»; en realidad me suena mucho peor."
Aunque esta columna ratifica la opinión mencionada ("en la realidad siempre hay una forma que es preferible a la otra. Y lo que se oye mejor en los ejemplos citados es el plural"), Fernández puede decirlo como más le guste. Aunque en materia de rebeldías, no está solo. Leopoldo Lugones también se rebelaba, pero contra las matemáticas: "Yo sé que dos más dos son cuatro, pero me da una rabia".





