
Sobre la hora de América latina
Por D.Home
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Lucho Altamirano apagó su celu y nos anunció: -Los gallegos, los vascos mejor dicho, del Bilbao Vizcaya compraron el Crédito. A través del Francés. Unos 500 palos pagan por el 71,7% de las acciones.
-El Francés -repitió el Gordo Reggiano, absorbiendo la noticia-. Había oído que el Boston andaba atrás del Crédito.
-Parece que no llegaron a un acuerdo y el Boston se larga ahora a abrir sucursales a troche y moche -siguió informando Lucho.
-Si el 72% vale 500, el 100% vale 694 palos -dijo el Gordo, mientras hacía la regla de tres simple en su calculadora-. ¿Cuánto vale, Lucho, el Francés?
-Mil trescientos palos. El Galicia, 1600. El Bansud, poco más de 600. Parece un precio razonable, aunque Standard & Poor`s haya degradado al Crédito "porque necesita seguir mejorando la calidad de sus activos y sus costos", según dijo -siguió explicando Lucho.
-Y eso que mejoró mucho últimamente. Gracias a un tal Fuchs, un argentino que estuvo en Chile, estuvo trabajando muy bien en eso, estuvo trabajando. Y eso lo reconoce la misma Standard & Poor`s, pero claro, todavía faltaba.
-El 71,7% -dije yo-. ¿Y quién no vendió? -pregunté a Lucho.
-Parece que Fernando de Santibáñez.
-Estuvo piola, estuvo. Como los dos bancos se van a fusionar, el Francés absorbiendo al Crédito, supongo, recibirá acciones del Francés que van a subir no sabés cómo, viste -comentó el Gordo-. Ya empezó hoy a última hora.
-Y, con la acreditación de los sueldos en cuentas bancarias, los depósitos de los bancos van a trepar. Más bancarización, más materia prima, más préstamos, más spreads, más guita -razonó Lucho-. Los bancos argentinos van a adquirir un tamaño más normal, saliendo de lo miniaturesco que todavía son. Comparar un banco argentino con el de cualquier país normal es un bochorno, vieron.
-No sé, los empleados van a sacar todo el sueldo de un saque -dijo Monique-. Yo le deposito el sueldo a Graciela, mi empleada. Para que no la asalten, viste. Pero para nada, porque apenas le deposito saca toda la plata.
-Al principio, puede ser, pero poco a poco se van a ir acostumbrando. Aparte que van a pagar las cuentas por débito automático y algo de plata van a tener que dejar. Y después irán dejando un poco más, a medida que se acostumbren a manejarse con los cajeros automáticos -refutó Lucho, agregando-: Además, a la pobre Graciela le debés pagar tres mangos, qué querés.
-No, no te creas, digamos cuatro -le dijo Monique.
-Quinientos palos -dije yo pensativo, todavía mi cabeza en la operación de compra del Crédito-. La guita la pondrán los vascos -supuse.
-No necesariamente. El Francés, que está muy capitalizado, bien puede poner 200 o 300 palos. El Crédito también tiene muchos bonos que puede disponer -dijo Lucho.
-Pero cómo, el Crédito no va a sacar plata de su bolsillo para pagarse a sí mismo -dijo la Turca Haddad.
-No, tarada, el Francés bien puede obtener financiación y una vez hecha la fusión, paga disponiendo de esos bonos. Es una posibilidad, pero estas ingenierías financieras son típicas en las adquisiciones de empresas, obvio -explicó Lucho.
-Mm... no sé. Esas cosas no me parecen claras, qué querés que te diga -dijo Lucy Etcheverry, arribada a Buenos Aires aprovechando la vuelta del verano. Seguía viaje a Punta del Este-. Total, hasta que no vuelva la corriente del Niño no hay nada que hacer en el campo. Terminé de cosechar la soja de segunda, un desastre. La seca nos pegó fuerte -se quejó, como buena productora. Sí, porque los del campo se han apropiado de la palabra como si fueran los únicos que producen. Los demás se limitan a transportar, ensilar, secar, clasificar o transformar lo que nosotros producimos -explica Lucy.
-Escuchame, Lucy: vos comprás un campo con la hacienda incluida, ¿okey? Después, para pagar el saldo de precio, vendés la hacienda. ¿Entendiste ahora?
-Sí, pero si te quedás sin hacienda, ¿para qué compraste el campo?
-Pedís un crédito y sembrás. O lo alquilás para que siembre otro. O quizá lo compraste para revolearlo y lo revendés a mayor precio, ¡qué sé yo! -replicó Lucho, perdiendo la paciencia.
-Yo sólo lo alquilaría para sembrar, porque no me gusta endeudarme y mucho menos comprar para especular. El campo es para producir, qué querés que te diga -insistió Lucy-. Así siempre decía Darío, mi hermano.
-¿Qué me dicen de Tony Blair? Le dio autonomía al Banco de Inglaterra, algo que nunca se animaron los conservadores -dijo la Turca, cambiando de tema.
-Sí, aconsejado por Rodolfo Terragno -dijo Lucho en tono levemente burlón.
-No, Rodolfo simplemente aplaude la medida y sostiene que se la aconsejó, eso sí, a Mingo.
-De todas formas, Mingo le hizo caso, porque el Central es plenamente autónomo -le dijo Lucho.
-¿Plenamente? -preguntó la Turca con aire de duda.
-Sí, plenamente -repitió con firmeza Lucho-. Pero me parece bárbaro que los radicales aplaudan la autonomía del Central. ¡Ojalá lo hubiera hecho Alfonsín!
-Lo que me alarmó es el déficit del Tesoro: 400 palos en el mes en que recauda ganancias y bienes personales. Me parece un desatino, qué querés que te diga -dijo la Turca.
-La recaudación de la DGI estuvo en abril algo así como el 22% por encima de abril del año pasado. Y si comparás con junio, cuando fue el vencimiento de esos impuestos el año pasado, está 5% arriba.
-¡Pero 5% no es nada teniendo en cuenta la reactivación que hay según el Gobierno. Además, leí en La Nación que el Gobierno gasta 1700 y recauda 1300. Si eso es buena administración financiera, o fiscal o como lo quieras llamar, yo soy un ayatola afeitado -dijo la Turca-. Ya sé, ya sé, no me lo digas, Lucho. que comparado con el PBI o con el comportamiento de Turquía, Italia, o Brasil estamos mucho mejor, pero si yo ganara 1300 y gastara 1700 por mes, pronto pierdo la tarjeta de crédito, el consorcio me echa del depto y me tengo que ir a vivir a la plaza. Pero con el Gobierno no pasa nada y todos lo ponderan, hasta el mismísimo Michel Camdessus.
-Y para peor, se apresta a gastarse la guita del Hipotecario en obras públicas a ser programadas y gastadas por las provincias... -dijo el Gordo.
-Bueno, -dije-, estamos en una ola de prosperidad mundial, no sólo argentina, viste, y todo el mundo está optimista. La economía yanqui creció el 5,6% en el primer trimestre del año, y sin inflación, contrariando así todas las creencias en la materia. De tal modo, la recaudación subió mucho y se espera que el déficit fiscal caiga en este ejercicio a 50.000 palos, menos de la mitad que el año pasado. El Tesoro no tiene entonces necesidad de emitir tantos bonos, su precio sube, baja la tasa de interés y suben las acciones. Alan Greenspan debe estar desconcertado. Y en este contexto, que es mundial, América latina sólo es superada por los tigres asiáticos.
-Bueno, eso es fija -dijo el Gordo.
-Sí, porque ahorran como bestias.
-Como tigres -me corrigió la Turca.
-Mientras, los latinoamericanos nos echamos todo encima y nos salva la inversión externa, que es muy grande. Pero en cuanto al crecimiento del volumen exportado nos estamos acercando a los asiáticos. Entre el 92 y el 96 las exportaciones argentinas subieron a un ritmo del 13% anual, las mexicanas al 15%, las chilenas al 10%, las brasileñas al 9%, mientras que las coreanas lo hicieron al 13,5%, las indonesias al 10,6% y las taiwanesas al 3%, las tailandesas al 12% y las chinas al 17,6%. Las diferencias no son entonces tan grandes, sobre todo en lo que respecta a México y la Argentina.
-Debe haber influido el Mercosur, lógicamente. ¿Y el crecimiento del PBI?
-El Banco Mundial proyecta para la región un crecimiento del 4,3% este año y 4,6% el próximo. Son tasas muy altas. Entre el 91 y el 96 el crecimiento promedio fue de sólo el 3,1%. Estamos, al fin, progresando.





