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Por Daniel Malnatti Especial para LANACION.com
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Ayer me llegó un mail de una amiga quien no suele reenviar cadenas, pero que esta vez decidió romper la regla porque, según ella, en este caso era importante "informarse y prevenir".
Entre otras recomendaciones, como no usar determinados lápices de labios o ciertos antitranspirantes, volvía sobre la advertencia de no utilizar ningún tipo de recipiente de plástico para calentar alimentos en el microondas.
Entre otros argumentos citaba un reportaje televisivo realizado al doctor Edward Fujimoto, de la Universidad de Castle, donde el profesional explicó que la exposición de grasas a grandes temperaturas hace que el plástico libere dioxinas, un compuesto altamente cancerígeno. Además, lo avalaba un reciente informe de una prestigiosa universidad extranjera.
El mensaje era uno más de los ya conocidos hoax. Se trata de correos electrónicos que diseminan en la red informaciones falsas o engañosas que se distribuyen en cadena
Finalmente, el mail original estaba firmado por una doctora en Ciencias Biológicas de la Universidad de Mar del Plata. Para más datos, al pie figuraba su dirección y su teléfono.
Toda la información era convincente, verosímil, útil y necesaria. Los médicos, profesionales y universidades citados son reales, existen. Pero tan fácil como reenviar el mail es buscar en Google un poco más.
El misterio develado. Parece ser que el doctor Fujimoto habría dado su reportaje al canal 2 de Honolulu de Hawaii y no al canal 2 de Lima como aseguraba el mail... Esta imprecisión no coincidía con la solidez del resto del texto.
También me enteré de que la universidad que cita el mail existe y es sumamente prestigiosa, pero que su especialidad no es la biología ni la química. Se trata de un excelente lugar para aprender Ciencias Económicas.
Por último, una breve conversación vía mail con la profesional que firma el texto original me confirmó que la doctora existe, que vive en Mar del Plata, pero no trabaja con dioxinas sino con asuntos relacionados con la biodegradación. Y como fácilmente podemos suponer, me confirmó que nunca escribió ese mail.
El mensaje era uno más de los ya conocidos hoax. Se trata de correos electrónicos que diseminan en la red informaciones falsas o engañosas que se distribuyen en cadena. Según dicen, nacieron en 1994 y son un artilugio tan antiguo como el spam.
El perjuicio aparece cuando esa información es parcialmente falsa y contiene algunos datos verdaderos. Porque en tal caso sus contenidos de verdad se van a ver depreciados
Pero si uno cae en la trampa, el problema principal no radica en que uno está difundiendo información falsa. Si es así uno borra el mail de su bandeja de entrada y chau.
El perjuicio aparece cuando esa información es parcialmente falsa y contiene algunos datos verdaderos. Porque en tal caso sus contenidos de verdad se van a ver depreciados. A ese proceso podemos llamarlo "desinformación".
En el manejo de los medios de comunicación, entre ellos el mail, si algo se puede aprender de los periodistas (y esto es mucho decir) es el chequeo de las fuentes. Es fácil: un poco de sentido común y el uso de su buscador favorito. En Internet, el veneno también es la cura.
Y de todo lo dicho, en algo no dude: utilice en el microondas sólo recipientes de vidrio o los aprobados para tal fin.
Fuente: Igooh





