
Una canciller de hierro en el futuro de los alemanes
Angela Merkel, que apoya la guerra en Irak, es la favorita para suceder a Schröder
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BERLIN.- Alemania está atravesando un momento difícil en el ámbito económico y político. El paquete de reformas "Agenda 2010", llevado a cabo hace un año por el canciller socialdemócrata Gerhard Schröder, no mostró una mejoría en el crecimiento económico ni en la tasa de desempleo, que crece cada mes. El rechazo de la población a las reformas y al desmantelamiento del "Estado de Bienestar" es cada vez más fuerte, acompañado por un descreimiento de la política todavía más generalizado. El partido socialdemócrata (SPD) es el más perjudicado, con sólo un 20 por ciento de apoyo popular y un panorama bastante desfavorable para las próximas elecciones.
Una de las figuras políticas con mayor aceptación y posibilidades de convertirse en la futura canciller alemana es Angela Merkel, presidenta de la Unión Cristiano Democrática (CDU) y la mujer más poderosa en la política europea. Mi camino, el libro que compila diferentes conversaciones de Merkel con un renombrado periodista alemán, demuestra que poco a poco se está preparando para gobernar la potencia germana.
-Cuáles son los principales problemas que tiene que afrontar Alemania en la actualidad?
-El Partido Socialdemócrata está realizando reformas que este país no necesita. Nosotros creemos que hay que cambiar el sistema del mercado de trabajo más a fondo para que Alemania vuelva a tener mayor competitividad. Lo mismo sucede con el sistema jubilatorio y la reforma del sistema de salud por el cual los alemanes deben pagar ahora 10 euros cada consulta, cuando antes era gratuita. Lo que también se necesita es un claro y justo plan de impuestos. El tema de la ciencia, la investigación y capacitación son sumamente importantes para el desarrollo de la nación. Además hay que regular y controlar de forma más estricta la inmigración.
-Cuando Schröder tomó la decisión de renunciar a la presidencia de su partido usted afirmó que ese gesto era "un terremoto político para la nación" ¿Qué piensa ahora?
-Lo que pedí y sigo pidiendo son elecciones generales. Si el propio canciller no está convencido con su política, no puede encaminar al pueblo a las reformas necesarias para crecer. Ese gesto fue el comienzo del final de Schröder y de este gobierno. El canciller está ahora en las manos de su partido, cosa que no es muy buena.
-Pero la gente eligió a este gobierno ya dos veces, ¿cómo se puede explicar esa reacción?
-Lo que hizo el SPD en 1998 y en el 2002 fue no decir la verdad al pueblo de las cosas que iba a realizar. Prometieron bajar la tasa de desempleo, cosa que no realizaron, y Alemania tiene un déficit presupuestario que no ha podido superar en estos últimos años. El gobierno es sinónimo de malas decisiones, de debacle económica y de inseguridad.
-¿Cuál es el papel que cumplió su partido como oposición?
-Siempre estuvimos preparados para discutir. Siempre supimos que lo que se reformó en estos años no era lo realmente necesario o no estaba bien encaminado. Por este motivo nos quejamos desde la CDU sobre todos los temas con los cuales no estábamos de acuerdo.
La Unión Cristiano Democrática perdió en las últimas elecciones generales por un margen muy acotado de votos, ya que los comicios se realizaron a pocas semanas del comienzo de la guerra de Irak. La CDU, que llevaba como candidato a Edmund Stoiber, gobernador del Estado de Baviera, apoyaba a los Estados Unidos, mientras que Schröder, que buscaba su reelección, se mostró en contra del ataque. Así fue como, con el apoyo del Partido Verde, la socialdemocracia logró vencer a los demócratas cristianos. Luego de esta derrota, Merkel fue tomando el papel de opositora fuerte del gobierno, desplazando a Stoiber hasta convertirse en el 2002 en la presidenta del partido, con un 92% de los votos.
En la actualidad, Merkel es la figura más importante de la política alemana y su influencia y toma de decisiones está llevando a que la CDU tenga excelentes pronósticos para los próximos comicios regionales en el país. También fue ella personalmente, y a espaldas de la opinión de su partido, quien decidió llamar a Horst Köhler, ex titular del Fondo Monetario Internacional, para convertirse en el candidato para ocupar la presidencia de Alemania. Según señala la misma encuesta, si hubiese elecciones en este momento para elegir canciller, la Unión Cristiano Democrática obtendría un 48 por ciento de los votos, frente a un 29 de los socialdemócratas y un 10 por ciento del partido Verde.
-¿En qué consiste su plan "Política sin mentiras"?
-Hay que crear confianza diciendo la verdad. De esta manera se podrá asegurar un mejor futuro sin corrupción para analizar y solucionar los problemas actuales. Hay que reconocer que Alemania necesita un cambio en el sistema tributario, en el mercado de trabajo y en diferentes planes de investigación, y nosotros ante todo esto vamos a reaccionar.
-Uno de cada dos alemanes piensa que Alemania puede ser blanco de un próximo atentado terrorista. ¿Qué papel debería tener Occidente frente al terrorismo?
-En vez de mostrar miedo, Europa debe cooperar en la lucha contra el terrorismo. Esta campaña comenzó el 11 de setiembre de 2001, mucho antes que la guerra de Irak, ya que las estructuras terroristas de Al-Qaeda ya estaban formadas. Es indispensable que Occidente tenga un rol importante para garantizar la seguridad mundial. Uno no debe olvidarse de que Al-Qaeda puso en vilo al mundo antes de la guerra de Irak y la intervención en Afganistán.
-Usted desde un comienzo estuvo a favor de la intervención iraquí. ¿Qué opinión tiene ahora?
-Creo que en ese momento era necesaria, pero la democracia todavía no se ha podido instalar de manera ordenada. Los Estados Unidos trataron de instaurar una democracia como lo hicieron en Alemania luego de 1945, pero Irak carece de tradición democrática. Aparte, las presuntas torturas a los iraquíes deberán ser debidamente aclaradas, ya que es un hecho deplorable.
-Qué consecuencias traerán aparejados los ataques en Madrid?
-España fue el primer país europeo golpeado por el terrorismo. La consecuencia será una gran división de Europa y Occidente en general. Con esto el terrorismo podrá afirmar su premisa: dividir y dominar.
-Luego de los atentados en España, ¿cómo piensa que se puede mejorar la seguridad alemana?
-Necesitamos un buen trabajo conjunto de seguridad entre el Estado y los Bundesländer (Estados alemanes). La población tiene miedo y hay que actuar para brindarle seguridad.
-El nuevo presidente, Horst Köhler, afirmó que sería bueno que usted fuera la próxima canciller alemana. ¿Qué piensa usted de esta afirmación?
-Köhler será un excelente presidente para todos los alemanes, con o sin un canciller de su mismo partido.





