
¿Una saga medieval en tierras americanas?
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"Los historiadores no se ponen de acuerdo sobre cuándo fue el fin de la Edad Media: si con la toma de Constantinopla, en 1453, o con el descubrimiento de América, casi medio siglo más tarde -escribe el doctor Jaime Cornejo Saravia-. En lo que sí están de acuerdo, sin la menor vacilación, es que en el siglo XIV se vivía todavía en el Medioevo: se construían catedrales góticas, se realizaban torneos y justas de caballería, y se desarrollaban los sucesos (ficticios pero medievalísimos) de El nombre de la rosa . Faltaban casi dos siglos para que empezara a colonizarse América en el siglo XVI.
"Esto no parecen comprenderlo los periodistas de la sección Turismo, ya que registran la fundación de Cartagena de Indias (por los españoles) y de la aldea Paraty (por los portugueses ) ¡en el siglo XIV!...y, como son dos artículos en dos semanas distintas, no es un error de imprenta sino de ubicación histórica. Hay que informarles a los responsables que en América no se pudo descubrir, conquistar y mucho menos edificar nada...dos siglos antes de tiempo."
Por su parte, Alberto Conca pide una aclaración con respecto al "real" significado de la palabra saga .
"Considero que está muy mal utilizada en muchas ocasiones, especialmente en columnas o críticas cinematográficas, donde a toda serie o continuación de un mismo personaje, en distintos films, la llaman saga , como sinónimo de continuación o seguidilla, cuando en realidad sólo debería usarse en casos como El padrino o La guerra de las galaxias , donde se sigue a los personajes a través de los años y distintas generaciones.
"La noticia publicada en tapa el sábado 4 fue la disparadora de mi comentario, pues dice textualmente: «La saga del Fiat 125, manejado por un joven de 28 años, terminó con siete heridos...». Allí saga aparece prácticamente como sinónimo de trayectoria o recorrido, lo cual no parece correcto."
En verdad, el lector no necesita ninguna aclaración, pues sus observaciones son muy atinadas. Una saga es, propiamente, ´cada una de las leyendas poéticas contenidas en su mayor parte en las dos colecciones de primitivas tradiciones heroicas y mitológicas de la antigua Escandinavia´. Por extensión, la palabra designa también una ´narración que abarca las vicisitudes de dos o más generaciones de una familia´. Pero es impropio llamar saga a un conjunto de obras narrativas sobre un solo personaje y, mucho más, a una aventura en varias etapas, como la del joven que protagonizó el accidente automovilístico.
Misterios de la aritmética
Víctor J. Cordovero ha descubierto que a veces las partes suman más que el todo:
"Leo en LA NACION un artículo titulado «Explosivo crecimiento de la población hispana en EE.UU.» y observo errores que no sé si son de origen, de traducción o de edición.
"Dice el artículo: «...las últimas cifras dadas a conocer ayer [...] ubican a la población de ese grupo étnico [de origen hispánico] en 41,3 millones de un total de 294 millones de habitantes». Luego sigue informando que «...los datos a julio de 2004 indicaban que había en los Estados Unidos 240 millones de anglosajones, 41,3 millones de hispanos, 39,2 millones de negros, 14 millones de asiáticos y 4,4 millones de indígenas y nativos de Alaska». Sumando todas estas cifras, llego a un total de 338,9 millones de habitantes contra los 294 millones citados más arriba y me sorprende que se difundan en junio de 2005 datos de julio de 2004. Seguramente habrán tomado en cuenta los habitantes de Hawai, pero no explican de qué origen serían sus habitantes."
Y eso sin contar a los habitantes de origen italiano, irlandés y tantos más que ni siquiera aparecen mencionados en la categoría de "otros grupos".
Sobresdrújulo mal gusto
"Deseo hacerle dos consultas -escribe Oscar A. Cantelmi, de Colón, provincia de Buenos Aires-. Primero, acerca de la acentuación escrita de las sobresdrújulas. Yo había leído hace mucho tiempo que ya no se acentuaban (por ejemplo, utilmente , habilmente ). Pero hace poco aprendí a usar la computadora y cada vez que utilizo una de estas palabras el programa me señala error y pone como correcta la forma acentuada."
Las sobresdrújulas, palabras que se acentúan en una sílaba anterior a la antepenúltima, siempre llevan tilde. Son en general verbos graves con dos pronombres enclíticos, por ejemplo perdónaselo , entréguenmelas . Los adverbios en -mente no son propiamente sobresdrújulas sino palabras con dos acentos (en origen son dos palabras), uno en el adjetivo y otro en la terminación -mente. Y son una excepción a la regla de tildación de las palabras compuestas, ya que, si, tomando el adjetivo como palabra separada, le corresponde a este llevar tilde, también lleva tilde el adverbio, pero si al adjetivo no le corresponde llevar tilde, tampoco lo lleva el adverbio; por ejemplo, se escribe comúnmente , hábilmente y rápidamente , pero cabalmente y gravemente .
"Mi segunda consulta -continúa el lector- se refiere a la construcción de verbos a partir de algunos sustantivos, usados especialmente en el lenguaje oral, sobre todo en los medios, y que son palabras que me suenan mal. Hay muchos ejemplos, pero en este momento se me ocurren dos que son muy frecuentes y que me son particularmente desagradables: vacacionar y campeonar. ¿Son correctas estas palabras?"
Por cierto, son palabras que suenan muy mal, pero el uso las ha impuesto y ya están incorporadas, como americanismos, en el Diccionario de la Real Academia Española. El verbo vacacionar, en el sentido de ´pasar las vacaciones´, está registrado en muchos países de América. Campeonar , definido como ´ganar un campeonato´, figura como peruanismo, pero es indudable que en la Argentina también se usa y es posible que también se use en otros países. Sin embargo, esto no significa que debamos emplearlos. Lamentablemente, no podemos dejar de oírlos, pero, si no nos gustan, nadie puede obligarnos a que contribuyamos a su difusión.
Lucila Castro recibe las opiniones, quejas, sugerencias y correcciones de los lectores por fax en el 4319-1969 y por correo electrónico en la dirección dialogos@lanacion.com.ar.





