
Y todos son de Santiago
Por Lucila Castro De la Redacción de LA NACION
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"En la nota «Un golpe de efecto que puede beneficiar a Bachelet», del viernes 5, a los habitantes de Santiago de Chile, se los denomina«santiaguinos» y no «santiagueños», como solemos llamar nosotros a los habitantes o nacidos en Santiago del Estero. ¿Es posible utilizar ambos términos? ¿Hay algún motivo por el que nosotros utilicemos uno y ellos, otro?", pregunta Fabián Martínez.
En el mundo hispanohablante, hay muchas ciudades llamadas Santiago y en español hay muchos sufijos para formar gentilicios. Como ya dijimos cuando tratamos este tema ("De santos, lugares y nombres" y "En auto, con zapatillas de punta", 19 y 26 de febrero, respectivamente), no hay una regla que nos diga qué sufijo se debe agregar a un topónimo para formar el gentilicio correspondiente. Incluso puede ocurrir que haya varios gentilicios para un mismo topónimo. Y que a distintos lugares con el mismo nombre les correspondan gentilicios diferentes. La única razón por la que a los naturales de Santiago del Estero se los llama santiagueños y a los de Santiago de Chile santiaguinos es el uso. Además, los de Santiago de Compostela son santiagueses , y los de Santiago de Cuba y otras ciudades americanas llamadas Santiago, santiagueros . Ahora bien, el uso es arbitrario, pero determina la norma. No hay que usar un gentilicio por otro porque cada uno tiene ya un significado establecido.
Más sobre participios
A propósito de una columna reciente ("De cómo la borraja perdió su buena fama", 1º de octubre), en que se respondió sobre las formas imprimido e impreso , participios del verbo imprimir , escribe Elbio G. Nattino desde Montevideo:
"Me gustaría saber si es correcto lo que intuyo: que con el verbo haber sólo se usa la forma regular del participio y con ser o estar , se pueden usar ambas. Ejemplo: «He pagado la cuenta» es correcto, pero no lo es *«He pago la cuenta»; en cambio, «La cuenta está paga» y «La cuenta está pagada» son ambas correctas. En portugués existe una regla al respecto."
Para responder a esta consulta, debemos aclarar primero qué es un participio y luego veremos si lo que se llama "participio irregular" siempre lo es.
El participio es un verboide, es decir, pertenece a la clase de palabras que funcionan como sustantivos (el infinitivo), adjetivos (el participio) o adverbios (el gerundio) y pueden funcionar a la vez como verbos. Como verbos, reciben modificadores propios de verbo (objeto directo, objeto indirecto, agente, predicativo).
El participio tiene una forma invariable, de valor activo, que sirve para formar los tiempos compuestos: he amado , había amado , etcétera. Y una forma con variación de género y número, de valor pasivo, que sirve para formar la frase verbal pasiva y actúa como adjetivo (atributo o predicativo): Fueron saludados con vítores ; Es una persona respetada por todos ; El delincuente quedó detenido ; Todavía no tengo decidida mi respuesta . Es una palabra de doble función porque, si decimos, por ejemplo, una persona respetada por todos , el participio respetada modifica, como adjetivo, al sustantivo persona , pero a la vez es modificado por el agente por todos , que es un modificador propio de verbo.
Algunos verbos, como imprimir , tienen dos participios: uno "irregular", impreso , que proviene directamente del participio latino ( impressus ), y otro "regular", imprimido , formado en español según las reglas del español. Si las dos formas son verdaderamente participios, deben poder usarse como tales. Por ejemplo, puede decirse: Todavía no han impreso la edición de hoy o Todavía no han imprimido la edición de hoy ; La edición ya fue impresa o La edición ya fue imprimida ; No me satisfacen los libros impresos por este taller o No me satisfacen los libros imprimidos por este taller .
Pero a veces lo que pasa por "participio irregular" no es realmente un participio (es decir, no tiene régimen verbal), sino un adjetivo proveniente, sí, del participio latino. Por ejemplo, los verbos corromper y elegir tienen participios "regulares": corrompido y elegido . Existen también las palabras corrupto y electo , que vienen de los participios latinos corruptus y electus , pero estas palabras españolas no son participios porque no funcionan como tales. Podemos decir: Sócrates ha corrompido a la juventud , pero no * Sócrates ha corrupto a la juventud ; El presidente fue elegido en la segunda vuelta , pero no * El presidente fue electo en la segunda vuelta ; Es el presidente elegido por el pueblo , pero no * Es el presidente electo por el pueblo (sí podemos decir que es el presidente electo ).
El Diccionario de la Real Academia Española define la palabra pago como "participio irregular coloquial poco usado de pagar ". Tal vez la Academia tenga registrado, en alguna región hispanohablante, un uso de pago como participio coloquial. Lo dudo, porque en el Diccionario panhispánico de dudas escribe: "En el español general actual el participio es pagado : «Con creces he pagado la deuda que tenía con vuestro padre» (Britton Siglo [Pan. 1995]); «Usted me hizo una gauchada hace dos años. Queda pagada» (Galeano Días [Ur. 1978]); «Fui la actriz mejor pagada de la radio» (Posse Pasión [Arg. 1995]). Pero en gran parte de América pervive en el uso coloquial el antiguo participio irregular pago , normalmente en función adjetiva: «Es uno de los jugadores mejor pagos de la Liga» ( Clarín [Arg.] 19.1.97); «Tenemos seguro y está pago. Si no fuera así, no podríamos circular» ( Clarín [Arg.] 23.10.00)".
Entre nosotros, pago no es participio, sino adjetivo, y no es coloquial. No solo no se dice * He pago la cuenta , como observa el lector Nattino, sino que tampoco se puede formar con esta palabra una frase verbal pasiva: no se dice que * la cuenta fue paga , sino que fue pagada . Y tampoco admite agente: no se habla de * la cuenta paga por el deudor , sino de la cuenta pagada por el deudor . Es cierto que se puede decir que la cuenta está paga , pero en este caso paga es un adjetivo predicativo, que no es participio porque no admite agente (no se dice que * la cuenta está paga por el deudor ): está paga no es una frase verbal pasiva.
Bélgica y el Congo
Escribe Hugo Perini:
"En el artículo del día 5 titulado «El drama de Bélgica», se ha incurrido en un error. En efecto, el autor señala: «La expansión económica belga había comenzado hacia 1885, cuando las exploraciones en el Congo concluyeron en la posesión de este territorio a título de colonia».
"No es así: en la Conferencia de Berlín (1884-1885), se constituyó el Estado Libre del Congo, reconocido como «propiedad personal» del rey Leopoldo II de Bélgica, quien, luego del clamor popular desatado por el informe de unos religiosos con relación al trato que se daba allí a los nativos, lo cedió recién en 1908 al Estado belga."





