
En Isla de Pascua además de moais pronto habría un casino
Aunque el proyecto es controvertido, porque con más turistas se podría afectar el patrimonio arqueológico
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ISLA DE PASCUA, Chile.- Un atractivo no esperado se llevan los turistas que llegan por estos días a Isla de Pascua, Rapanui o Te Pito o Te Henua -el Ombligo del Mundo en lengua rapanui- interesados en conocer este verdadero museo al aire libre.
La controversia por la posible instalación en esta isla chilena de 180 kilómetros cuadrados de un casino tiene sumidos a sus habitantes en una aguda controversia entre los partidarios y los detractores del proyecto.
Junto al tradicional collar de flores que les da la bienvenida, los recién llegados -en su mayoría turistas estadounidenses y japoneses- se enteran de la idea de un empresario local, asociado con los concesionarios de cuatro casinos en el continente, de instalar un casino de juegos junto a un centro comercial, un cine y restaurantes como parte de un proyecto que contempla una inversión de 14 millones de dólares.
"La isla es un caso muy especial, porque el turista es selecto. Es un turismo arqueológico que busca un lugar tranquilo", dijo telefónicamente a LA NACION el gobernador pascuense, Enrique Pakarati, uno de los contrarios a la idea de un casino.
La autoridad teme que un casino aumente excesivamente el turismo y se vea amenazado el patrimonio arqueológico de esta isla polinésica descubierta en 1722 por el holandés Jacob Roggeveen.
El empresario Petero Riroroco, impulsor del casino, sostiene que su proyecto dará trabajo a 160 personas.
El patrimonio arqueológico de Isla de Pascua lo constituyen fundamentalmente los enormes moais o estatuas de piedra volcánica, cuya construcción y desplazamiento todavía es una incógnita.
Unos 400 moais dispersos se encuentran a un costado del volcán extinguido Rano Raraku, a una decena de kilómetros del poblado de Hanga Roa, donde se concentra la mayor parte de los 3700 habitantes de Isla de Pascua, de los cuales unos 2200 son nativos rapanui. El resto son los conti o chilenos continentales.
Los moais miden en promedio 5,5 metros, pero es posible encontrarlos de hasta 20 metros. Su peso fluctúa entre las 18 y 30 toneladas. Esas figuras de piedra, de medio cuerpo y rasgos toscos, representan las personalidades que los rapanuis veneraban.
Otro de los atractivos arqueológicos son los ahu o altares, y la aldea ceremonial de Orongo, donde se encuentra una importante concentración de petroglifos, que al igual que su escritura de jeroglíficos denominados rongo-rongo han sido indescifrables.
Para los que gusten de una playa pequeña, pero apacible pueden dirigirse a Anakena, distante apenas un par de decenas de kilómetros de Hanga Roa, donde se concentra la gran oferta hotelera para todos los gustos. Cinco moais oteando el horizonte custodian el pequeño balneario.
Excursiones y tarifas
La isla y sus principales atractivos arqueológicos y turísticos pueden recorrerse en tours o, si lo prefiere el turista, en vehículos o motos arrendados. El alquiler de un jeep cuesta unos 70 dólares diarios.
El clima es subtropical con una temperatura promedio de 20°C, aunque con frecuentes fuertes vientos tibios.
La isla está a 3700 kilómetros del continente americano, en el Pacífico, aislada de todo.
Fue descubierta en 1722 por el holandés Jacob Rogeveen y en 1888, anexada por Chile.
LAN vuela por 450 dólares. En los vuelos a la Polinesia se hace escala en esta isla. También ofrece paquetes que incluyen el vuelo y el alojamiento.


