
En Luján la fe se mezcla con los museos y las promesas
A pocos kilómetros de la Capital, un lugar en el que el arte está presente
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En 1630, una carreta transportaba la imagen de una virgen desde Brasil hasta Santiago del Estero y se detuvo inesperadamente. Cada vez que se bajaba la imagen el carruaje avanzaba sin problemas, pero al volver a subirla no había forma de seguir adelante. El episodio fue interpretado como señal inequívoca de que la Virgen debía permanecer en el lugar y aceptado como un suceso milagroso. Casi 300 años después, allí mismo se erigía la basílica de Luján y nacía el centro de peregrinaje más importante de la Argentina.
A 69 kilómetros de la Capital, Luján se convirtió desde entonces en un destino donde se entrelazan los caminos de la fe y la historia. Justamente, una de las características que llama la atención es la diversidad de museos que abundan en esta ciudad, comenzando por el Complejo Museográfico Enrique Udaondo.
Inaugurado en 1923 en los edificios coloniales del histórico Cabildo de la Villa de Luján y en la casa denominada del Virrey, por haberse alojado en ella el virrey Sobremonte, el Complejo Museográfico se amplió luego a dos manzanas sobre la avenida Nuestra Señora de Luján, donde hoy se encuentran sus cuatro áreas principales: el Museo Histórico Colonial, el Museo del Transporte, el Pabellón Belgrano y el Laboratorio de Restauración y Conservación Ingeniero Enrique Peña.
El complejo debe su nombre a la figura de Enrique Udaondo, que fue su director ad honórem desde su fundación, el 12 de octubre de 1923, hasta su muerte, en 1962.
En estas salas se exhiben no sólo elementos correspondientes al pasado de la ciudad de Luján, sino también a las Invasiones Inglesas, diversas clases de armas usadas en la emancipación nacional y objetos que pertenecieron a nativos, gauchos, cabildantes y algunos presidentes argentinos.
Entre sus principales atractivos se destaca el Plus Ultra -primer hidroavión que realizó el cruce del océano Atlántico uniendo América con Europa en 1926-, La Porteña -primera locomotora que circuló en el país-, el Legh I -pequeño bote en el que el navegante Vito Dumas cruzó el océano Atlántico en la década del 30- y una piragua indígena hecha de troncos, probablemente perteneciente a los guaraníes.
Existe, además, un archivo documental de incalculable valor, donde constan actas capitulares del Cabildo y cartas manuscritas por descollantes figuras de la historia patria.
También hay tranvías a caballo, una colección de autos antiguos, piezas de plata, colecciones de mates, guitarras, divisas federales y hasta maniquíes que representan las modas de distintas épocas.
Por su parte, el Museo de Bellas Artes Fernán Félix de Amador ofrece un moderno salón donde se exhiben más de 600 obras, entre las que sobresalen las Tallas Martín Fierro, una serie de 41 escenas integradas por 322 grupos tallados por el artista Jorge Casals, inspirados en los bocetos del dibujante Luis Macaya. Forman parte de su patrimonio obras pictóricas de arte contemporáneo argentino y esculturas de diversos artistas.
Ofrendas de todo tipo
El Museo Devocional de la Virgen de Luján exhibe más de 5000 objetos con los que los fieles devotos han querido testimoniar de alguna manera su gratitud hacia la Virgen. En perfecto orden allí se encuentran desde camisetas ofrendadas por la selección nacional campeona mundial de fútbol hasta el mechón de pelo de un niño que volvió a caminar gracias a la mediación de la Virgen de Luján.
Finalmente, el Museo Municipal de Ciencias Naturales Florentino Ameghino, en la calle Las Heras 466, donde residió durante su infancia el célebre arqueólogo que hizo sus primeras experiencias a orillas del río Luján.
Datos útiles
Cómo llegar
Está a 69 kilómetrso de Buenos Aires. La línea 57 ofrece servicios regulares desde Plaza Italia. Los accesos a Luján por automóvil son a través de las rutas nacionales N° 5, 6 y 7, autopista del Oeste y rutas provinciales N° 192 y 47. El servicio de la línea 52 La Lujanera, que cubría el trayecto de Once a Luján, no funciona más.
Basílica
Las agujas de esta catedral de estilo gótico francés se despegan 107 metros del terreno. Las cruces de las torres tienen 6 metros de altura y pesan 1700 kilogramos cada una. Sus quince campanas fueron fundidas en Milán usando cañones de la Primera Guerra Mundial. En su interior hay 25 capillas.
Visitas a la cripta: San Martín 51. A esta sala se ingresa con la visita guiada. Se exhiben reliquias y joyas que hablan de la historia de la Virgen y la construcción del santuario. En la misma es posible apreciar la corona de la Virgen y la rosa de oro obsequiada por Juan Pablo II, entre otros elementos relevantes. De lunes a viernes, de 10 a 17; sábado y domingo, de 10 a 18. Visitas cada una hora y en grupos, a partir de 8 personas. Entrada, $ 1.
Las cruces, en lo alto
El 1° de septiembre último Luján se vio conmocionada cuando se colocaron las dos cruces, réplicas de las originales, al tope del santuario.
"La que tiene la imagen de la Virgen se cayó el 13 de junio de 2000. Una semana después, por prevención, se retiró la de la torre derecha, que tiene el monograma de la Virgen. Estuvieron más de 5 años realizando estas copias. Los obreros cedieron sus horas de trabajo para hacer estas copias que son un poquito más altas y más livianas que las originales, de 1400 kilos cada una", comenta Natalia Giannice, guía de Luján.
Esto forma parte de un trabajo de restauración que abarcará a la plaza Belgrano, las avenidas y calles principales.






