
La moda ¿te incomoda?

Dentro del cúmulo de actividades que realizamos a diario, algunas veces no nos queda lugar ni para la molesta pregunta: ¿qué me pongo?
Por lo general, y sin querer perder ni un solo segundo, tendemos a uniformarnos. Elegimos los mismos colores (habitualmente neutros, fáciles de combinar), las siluetas más comunes y tendemos, además, a ponernos accesorios que ni siquiera nos quitamos por la noche.


Frente a esta situación, podemos analizar el resultado de un modo positivo y de uno negativo.
Empecemos por la opción positiva. Los cuerpos son distintos y únicos. Por eso una misma prenda no nos calza de igual manera a todas.

Es acertado saber cuáles son las tipologías que acentúan las partes de nuestro cuerpo con las que nos sentimos seguras. De este modo, permaneceremos organizadas y listas para cada ocasión. Siempre a gusto con nuestras elecciones de vestuario. Un buen punto de arranque.
Pasemos a la opción menos favorable. Al uniformarnos evitamos las preguntas de si nos calza bien, si nos resalta la figura o si nos sentimos cómodas. Ahorramos tiempo y estamos presentables. Pero dejamos de lado el armado de looks más creativos.

Tener claro qué es lo que mejor nos sienta es clave para disfrutar desde la elección de la tela hasta la decisión del color.
En mi caso, siempre elijo destacar las zonas de mi cuerpo que más me gustan. Dirigiendo la atención hacia esas partes, alejo las miradas sobre las que no son mi fuerte.

También voy aprendiendo de los errores. Muchas veces _tal vez por capricho_ elijo prendas sobre las que intento autoconvencerme de que las voy a disfrutar. Cuando en realidad la tela, el largo modular o el tipo de calzado no resultan adecuados para la ocasión.

Priorizando la comodidad y el buen calce voy ajustando mi estilo.
Porque el mejor look es el que no incomoda.
Hasta la semana que viene,
Guada Malter
Fotos Jime Ferrand
Camisa: Garaz
Pantalón: Ampi Vera
Zapatos: Chwala
Cartera: Sintra para Shoeroom
Anillo: Forever Jewels
Aros: Prata.minimal para Tienda Capsula







