Los raros masajes vietnamitas
Estuve en... Vietnam Por Luciana Olmedo-Wehitt
1 minuto de lectura'
Cuando la marea cambia de composición y los elementos predominantes pasan a ser motocicletas en lugar de bicicletas, los gorros de bambú adquieren formas más cónicas y la salsa de soja es reemplazada por el nuoc mam (salsa de pescado) no lo dude, usted está en Vietnam.
Este país cuenta en su historial con invasiones chinas, mongolas y chams, aunque la mayoría de su población actual pertenece a la etnia kinh, 100% vietnamita.
Las diferencias entre el Norte y Sur aún son notorias, pero existen puntos en común, como las condiciones de hacinamiento en que viven sus más de 80 millones de habitantes y la terrible y vívida experiencia de recorrer sus calles, que en este país son un mar de gente, motos, ruidos, hedores y olores.
Si usted creía haber entendido las nociones de tránsito estaba equivocado: en Vietnam directamente no hay reglas y las motocicletas circulan en ambos sentidos esquivando peatones que, más de una vez, sienten el calor de las ruedas pasándoles por encima de los pies.
Es imposible caminar por las calles de Vietnam sin ser acosado constantemente por vendedores de toda clase de objetos y sujetos, porque hasta las mujeres están a la venta, aunque sea por horas, desde edad muy temprana. Lonely Planet y demás libros fotocopiados, cigarrillos, frutas, flores, dulces y el inagotable ofrecimiento de cyclos (bicicletas con carrito adelante para dos personas) que hacen, como las motos, de taxis.
Pero el ofrecimiento del servicio de masajes que hacen los ciclistas sacudiendo un sonajero de madera sea quizá la venta más exótica por estos pagos ya que, de aceptar, el masajista hace que la acera mágicamente se transforme, en un instante, en su consultorio, donde el nuevo cliente de inmediato comienza a gozar de los beneficios de esos adiestrados dedos.
¿Descubrimientos para compartir? ¿Un viaje memorable? Esperamos su foto (en 300 dpi) y relato (alrededor de 2000 caracteres con espacios).
Envíe sus relatos, fotos, consultas, sugerencias y compañeros de ruta a la Redacción de Turismo del diario LA NACION, por carta a Bouchard 557, 5º piso (1106), Capital Federal, o vía e-mail a: turismo@lanacion.com.ar






