
Rocha vuela cada vez más alto
La Paloma es la capital de este departamento con 180 km de costa atlántica
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LA PALOMA, Uruguay.-- Si la tranquilidad tuviera que elegir una playa para pasar sus vacaciones, seguro se volcaría por alguno de los balnearios de Rocha, ideales para recuperar energías.
Los rochenses aseguran que en los 180 kilómetros de playa que tiene el partido se ven los mejores atardeceres, y después de visitar La Paloma, La Pedrera, Cabo Polonio y Punta del Diablo cuesta no darles la razón.
El ambiente familiar domina en casi todos los balnearios del departamento, y el mostrarse y ser visto que domina en Punta del Este no corre por estas tierras. Descansar es la palabra que más encaja con la propuesta de Rocha.
La Paloma, en clave de sol
Distante 90 kilómetros de Punta del Este, La Paloma es el balneario más importante del departamento, tanto por la infraestructura hotelera y de servicios --con cines, casino y museos-- como por la cantidad de personas que la frecuentan cada verano. Los precios para la próxima temporada se muestran muy competitivos con los de los principales destinos de playa argentinas.
La Paloma es un balneario a escala humana, ideal para estacionar el auto durante todas las vacaciones y moverse a pie --sano ejercicio-- o en bicicleta, como lo hacen los chicos que aquí pueden andar libres y sin preocupaciones.
Sobre la avenida Solari se concentra la mayor cantidad de restaurantes, que se encargan de dejar bien parado a La Paloma como principal puerto pesquero del país.
El mate circula a toda hora y los fanáticos de la infusión más difundida de Uruguay tienen su punto de reunión en el faro del cabo Santa María, erigido en 1874 por la gran cantidad de naufragios que ocurrían frente a sus costas.
A sólo 8 kilómetros del faro del cabo Santa María se encuentra La Pedrera, que año tras año --el actual no es la excepción-- crece tanto en metros cuadrados de construcción como en cantidad de veraneantes.
La Pedrera descansa sobre un acantilado y desciende suavemente hacia una playa ancha que baña sus arenas en el Atlántico.
Algunas casas se asoman desde lo alto y tienen una de las mejores vistas sobre el mar que se pueda pretender por estas costas, comparables con las de Punta Ballena y José Ignacio. Pero también hay muy buenas construcciones en la denominada primera línea, a pasos de la arena. Los hoteles son chicos, familiares y con buena infraestructura de servicios. El hotel La Pedrera ofrece piscina cubierta con spa y gimnasio, además de restaurante y servicio de playa.
La Pedrera se aprovecha de los servicios que los turistas pueden encontrar en La Paloma y con sus playas agrestes, bendecidas con buen sol, se dedica exclusivamente a ofrecer un paisaje soñado para olvidarse de todo y descansar.
Datos útiles
Cómo llegar
En auto, por la ruta interbalnearia, son 90 kilómetros desde Punta del Este hasta La Paloma.
Alojamiento
La Paloma
* * * US$ 50
* * US$ 30
Habitación doble, con desayuno.
Casa
2 dorm US$ 300-900
Quincena enero.
La Pedrera
* * * US$ 80
Hotel La Pedrera (00598) 479-2001. Habitación doble, con desayuno.
Casa
2 dorm US$ 800-1500
Quincena enero.
Cabo Polonio
Hostería US$ 20
Habitación doble, con desayuno
Punta del Diablo
Cabaña US$ 35
Para 4 personas.
Excursión
Estancia El Rincón US$ 35
Alojamiento en la granja de cría de ñandúes Ñandubaysal, por persona, con pensión completa.
Más información
Corporación Rochense de Turismo, ruta 9 y 15, (00598) 4728202, e-mail: cturismo@adinet.com.uy
Internet
www.rochauruguay.com.uy
www.lapalomauruguay.com
www.lapedrera.com.uy
Los ñandúes dan la nota
ROCHA.-- En esta tierra rica en humedales, lagunas, palmares y sierras, el turismo rural es una de las actividades más desarrolladas.
Pero a las clásicas visitas a estancias se suma ahora la opción de una excursión a la granja de ñandúes Ñandubaysal, dentro de la estancia El Rincón, de 1700 hectáreas.
La familia Pienica, de fuerte tradición ganadera en la zona, decidió incursionar en la cría de ñandúes dos años atrás, motivada por la cotización de la carne, el cuero, las pestañas --se usan para pinceles-- y los huevos --para decoración-- de estas aves en el mercado externo.
Pero rápidamente los ñandúes se convirtieron en un factor de atracción y hoy la estancia recibe al turismo con una propuesta que incluye alojamiento en el casco, visita a la granja, pesca de tarariras en una laguna artificial y muy buena gastronomía.
Nada más lejos del infierno que Punta del Diablo
PUNTA DEL DIABLO.-- Johnatan Cane sostiene su cámara de fotos en una mano y un buñuelo de algas en la otra. Llegó a Punta del Diablo como quien equivoca un cruce de caminos y va a parar a un destino inesperado.
Por la sonrisa y la cantidad de fotos que dedica a cada barca que arriba a la playa da la sensación que agradece el equívoco. "Este lugar es para escribir un libro --explica en un rudimentario castellano--. Pienso quedarme unos días, salir a pescar; pasar un tiempo con la mente en blanco, algo que aquí no cuesta mucho." El viajero desaparece por una calle repleta de casitas de madera de colores gastados, no sin antes convidar una empanada de berberechos que trae guardada en su mochila.
Frente a la playa donde miles de gaviotas dibujan piruetas aéreas se construyó una pasarela con puestos de artesanías. Cerca de allí está el locutorio, dos almacenes, un par de restaurantes y no mucho más. Punta del Diablo suena casi desconocido para los argentinos, pero cada vez son más los que llegan atraídos por el paisaje y la paz que reina en esta escollera distante 140 km de Punta del Este; el secreto mejor guardado de la costa uruguaya.






