Alicia Kirchner, con años de experiencia en el trabajo social

Controlará los programas asistenciales
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21 de mayo de 2003  

RIO GALLEGOS (De un enviado especial).- La edad de Alicia Kirchner es una incógnita, lo que muestra a las claras que mantiene la vieja coquetería de las mujeres que no quieren descubrir los años de vida. Sólo se sabe que es mayor que su hermano y se especula con que tiene 55 años.

Lo que nadie oculta en esta provincia son los elogios hacia su figura por el trabajo que desempeña como titular del Ministerio de Asuntos Sociales del gobierno de Santa Cruz.

Por esa razón, su hermano y presidente electo Néstor Kirchner la designó ayer como ministra de Desarrollo y Coordinación Social.

Licenciada en servicio social de la Universidad del Comahue y doctorada en trabajo social en la Universidad del Museo Social Argentina (UMSA), Alicia Kirchner siempre se desempeñó en el área social.

De hecho, quienes la conocen dicen que en los años 70 trabajó activamente con Caritas, hasta que volvió a su tierra natal en Río Gallegos con la llegada de la dictadura.

Con el regreso de la democracia, comenzó a ocupar cargos relacionados con sus estudios, aunque un año antes ya había comenzado su tarea de profesora de la Universidad Nacional de la Patagonia, en la carrera de trabajo social.

En 1983 fue subsecretaria de Acción Social de la provincia y, cuatro años después, ocupó hasta 1990 la secretaría de Promoción Social del municipio de Río Gallegos.

Su primera gestión como ministra fue durante el primer gobierno de su hermano (1991-1995), y tras un paso de dos años como asesora en el Senado de su cuñada, Cristina Fernández de Kirchner, volvió, en 1997, a ocupar la cartera de Asuntos Sociales que dejará en las próximas horas para acompañar a su hermano en el gobierno.

Fiel compañera de Néstor Kirchner, en 1996 fue convencional constituyente provincial.

La mejor alumna

Su campo de especialización es variado: la apasionan los temas relacionados con familia, discapacidad, salud, desarrollo comunitario y, también, se entusiasma con todo lo que tenga que ver con el patronato de liberados y la recuperación social de delincuentes excarcelados.

Sus amigos de la infancia la definen como una alumna aplicada que siempre se destacó como una de las mejores de la clase. Destacan, en ese sentido, que era una abonada a portar la bandera en los actos de conmemoración de fechas patrias.

Ayer, según se informó oficialmente, el anuncio de su designación la encontró en el interior de la provincia, aunque se descarta que, dado su parentesco con Kirchner, debería saber de su nombramiento antes del acto oficial.

Ahora, tendrá la difícil misión de administrar los planes que el gobierno de Eduardo Duhalde ha implementado para paliar la dura crisis social por la que atraviesa el país.

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