
Cipriano Reyes fue otro símbolo del 17 de octubre de 1945
Su historia quedó ligada con la jornada de gloria de Perón
1 minuto de lectura'
Cipriano Reyes, fallecido ayer pocos días antes de cumplir 95 años, fue un hombre típico en la Argentina del siglo XX: combativo, contradictorio y consecuente con sus ideas.
Nació en Mercedes, provincia de Buenos Aires, el 7 de agosto de 1906, en un hogar de saltimbanquis. Fue chico de circo, vagabundo, obrero y dirigente gremial, político, funcionario, preso sin tiempo, escritor y orador.
Pero el estado de gracia en su prolongada existencia tiene fecha concreta: 17 de octubre de 1945.
A los 17 años tuvo su primer encaje político, un lugar en el que podía cobijarse su rebeldía: el anarquismo.
Fue cuando los hermanos Reyes -Cipriano, Martín y Baldomero-, todos trabajadores en la vidriería La Asunción, en Caseros 3131, en la Capital Federal, conocieron el mundo aún embrionario de la organización sindical.
Cipriano, lector infatigable también, comprobó en el Sindicato del Vidrio que tenía dotes de orador.
Finalmente, encontró su lugar al sol en el gremio de los obreros de la carne, una unión numerosa.
Tal vez por su contacto con firmas británicas, como obrero en el frigorífico Armour, tal vez por influencia de Harold Lasky y por conocer a fondo la actividad de las trade union , Reyes adhirió al pensamiento laborista.
El 17 de octubre de 1945, con Juan Perón preso en Martín García, Reyes comandó la numerosa columna obrera que partió de La Plata, a las 9, y que fue recogiendo adeptos en su ruta hacia la Capital Federal.
Libro para la polémica
Años más tarde, en su libro "Yo hice el 17 de octubre" (no fue el único que escribió), Reyes restó protagonismo en esas jornadas a Eva Duarte.
En los meses previos a las elecciones del 24 de febrero de 1946 fracasaron las negociaciones que Perón había entablado con la Unión Cívica Radical. Fue el momento del acuerdo entre el nuevo líder y Cipriano Reyes, organizador del Partido Laborista: el grupo se constituyó con la presidencia de Luis F. Gay y la vicepresidencia de Reyes.
La formación llevaba la candidatura de Perón y las maniobras sólo comenzaban: llegaron los hombres de la junta renovadora del partido radical, odiados por Reyes, con Hortensio Quijano. Reyes, finalmente, fue elegido diputado nacional.
El día en que Perón ordenó la "autodisolución" de las agrupaciones que lo habían apoyado, Cipriano Reyes comenzó una pelea cada vez más solitaria. El 4 de junio de 1948 terminó su mandato; el 23 de septiembre fue apresado por una supuesta conspiración.
Pocos días después del 16 de septiembre de 1955 Reyes fue alcanzado por la "amplia amnistía" dictada por Eduardo Lonardi. Luego, la pasión política siguió intacta, pero Reyes era ya un gato escaldado y no se dejaba seducir por cantos de sirenas.
Las letras fueron, a la postre, su última guarida.




