
Colotto dice que nunca presionó al magistrado
Enojado: el ex comisario reconoció que le aconsejó al ministro no cambiar el fallo, pero dice que no avanzó en ningún otro sentido.
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"Vea, me parece que un hombre con sus antecedentes jurídicos y sus kilates profesionales no debería cambiar un fallo porque usted no es un principiante", le dijo el miércoles último el comisario general (R) Jorge Colotto, de 76 años, a Augusto Belluscio en el despacho del ministro de la Corte Suprema.
De acuerdo con lo relatado a La Nación por Colotto, ese día Bellusio lo recibió en su despacho como lo hacía desde hace años.
"No necesité nunca pedir audiencia para ver al doctor Belluscio. Nos unía una amistad de 20 años. Simplemente, iba, veía a su secretaria Alicia, y entraba", cuenta el ex comisario de la Policía Federal.
Según Colotto, ese miércoles, luego de una "charla trivial", Belluscio le habría comentado que estaba por cambiar un fallo a raíz de otro que había leído con más detenimiento del ministro Enrique Petracchi.
"La frase que yo le dije a Belluscio fue, simplemente, una opinión personal porque, de verdad, me parecía que un cambio de fallo no es algo que se corresponda con un hombre de la experiencia de Belluscio. Luego de un rato, me acompañó a la puerta y quedamos en hacer una comida de fin de año con otro ministro, Adolfo Vazquez. No conozco la causa, no conozco a Roberto Dromi y no tengo nada que ver con Telefónica de Argentina", agrega Colotto.
El policía, quien fue denunciado por los organismos de Derechos Humanos de ser miembro de la Triple A y de haber estaado vinculado a la venta de información sobre las víctimas de la represión, nació el 27 de abril de 1922, y, además de su carrera policial, afirma que realizó cursos de relaciones públicas, de seguridad jurídica, social, de oratoria, ceremonial y ciencias políticas. Además, trabajó 15 años en la Presidencia de la Nación, primero como custodio de Juan Domingo Perón y luego en la Casa Militar con Lonardi, Aramburu, Frondizi, Guido, Illia y Onganía.
Pero parece que los aires del gobierno de facto no fueron favorables para él, ya que Albano Harguindeguy, entonces ministro del Interior, lo destituyó y fue preso 123 días a la cárcel de Caseros, según él, por un problema de exportación de fibra de algodón. Carlos Menem lo reintegró a la fuerza policial. Durante un año, y mientras el radical Juan Trilla fue presidente del Concejo Deliberante, se desempeñó como jefe de seguridad de ese cuerpo. En ese lapso, realizó una investigación que llevó a la detención de César Crocce, acusado de vender cerca de 8 kilos semanales de cocaína en los baños del subsuelo del Concejo.
Fue asesor de seguridad en la parte informativa de Trilla hasta que "el 10 de diciembre me declararon prescindible", afirma Colotto.
El hombre le mandó una carta documento a Belluscio para que rectificara sus dichos "en caso contrario, le haré juicio por calumnias. Lo que él hizo es una traición, una puñalada en el bajo vientre y yo quiero un careo".
Desde que se hizo pública la supuesta extorsión de Colotto a Belluscio, el policía no quiere volver a ver al ministro. "Mintió escandalosamente cuando dijo que otro ministro me había dado una copia de su cambio de fallo. Si yo hubiera hecho eso que él dice, él habría incurrido en falta a los deberes de funcionario público por no haberme puesto preso en ese mismo momento", se defiende.
Colotto afirma desconocer los motivos por los cuales Belluscio realizó esta denuncia. Sin embargo, especula con el hecho de que, a lo mejor, su ex amigo, "quiere embarrar a otro ministro al afirmar que uno de ellos me entragó el cambio de fallo".
Roberto Dromi asegura que no conoce al ex policía cuestionado
Roberto Dromi, ex ministro de Obras y Servicios Públicos del gobierno de Carlos Menem, negó categóricamente conocer al comisario Jorge Colotto y se manifestó "molesto y ofendido con Augusto Belluscio por haberme involucrado en sus denuncias por presiones".
En un diálogo exclusivo con La Nación , el asesor y consultor jurídico en temas administrativos de Telefónica de Argentina dijo que estaba enojado porque el ministro de la Corte Suprema, "si es verdad lo que denuncia, no fue capaz de llamarme para preguntarme siquiera si conocía a Colotto".
De acuerdo con Dromi, la relación que lo une a Belluscio es "amistosa. Estuvimos juntos en reuniones sociales varias veces en los últimos meses: el 19 de septiembre, en el cumpleaños del abogado Julio Rivera, al que asistió también Guillermo Broda; los primeros días de noviembre estuvimos juntos en una reunión en el obispado de Avellaneda, donde se habló de quién sería el nuevo presidente de la Corte; y hace 15 días, en una cena en el mismo obispado que le ofrecieron a la mujer de Belluscio porque se recibió de abogada. Le llevé de regalo una cartera italiana. Si fue objeto de presiones, no entiendo por qué no me llamó".
Asimismo, el ex ministro afirmó que la Corte debería hacer una investigación interna, ya que "la filtración de los fallos no es algo nuevo. De hecho, en noviembre salieron publicados los fallos de cinco ministros sobre este mismo tema. ¿Quién los filtra? ¿Por qué Belluscio no accionó antes?", se preguntó Dromi.
A su vez, el abogado sostuvo que "si Colotto presionó a un ministro de la Corte por un cambio de sentencia, debería estar entre rejas".
Por otra parte, Dromi afirmó que "resulta sorpresivo que un ministro cambie su fallo a último momento y después de que salieron publicados los fallos de otros cinco integrantes del tribunal".
Además de ser asesor de Telefónica, actualmente el ex ministro se desempeña también como consultor jurídico de Telecom, de Torneos y Competencias, de Unifon (empresa telefónica del sur), del Banco Nación (por la causa contra IBM), de Artear S.A. (Canal 13) y del Arzobispado de Buenos Aires , por la causa por defraudación el el Banco Crédito Provincial (BCP).
Dromi, que afirma que se enteró del cambio de fallo de Belluscio por la edición de anteayer de La Nación , indicó que "es curioso que primero digan que yo mandé a alguien y recién después digan quién es es ese alguien. Esto perjudica terriblemente mi trabajo, mi honor y el de mi familia".
Y agregó: "Soy víctima moral de algo que habrá que investigar cuáles son sus consecuencias y cuál fue su primera causa."






