
Contradicciones del abogado Pinto Kramer
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"Yo dije lo que me había dicho (el general Lino) Oviedo a las siete de la mañana, cuando lo llamé para preguntarle por qué le había dado una entrevista a La Nación ", explicó el abogado del ex militar golpista paraguayo al tratar de justificar las contradicciones en las que cayó en su intento por desmentir la existencia de la nota.
El letrado, juez federal de Río Gallegos durante el Proceso, que saltó a la fama cuando bloqueó un intento del gobierno del último presidente de facto, Reynaldo Benito Bignone, por renegociar la deuda externa, en septiembre de 1983, y por tratar de impedir que se realizara la consulta popular por el canal de Beagle, en agosto de 1984, ayer dio marcha atrás con sus dichos.
Reconoció la autenticidad de las fotografías que acompañaron la entrevista de La Nación , pero aseguró que "Oviedo nunca otorgó una entrevista. Fue burlado en su buena fe", al tiempo que ensayó la excusa de que el periodista de este diario, César Sánchez Bonifato, había entrado en la quinta de Moreno ocultando su condición de hombre de prensa (el cronista ya había entrevistado a Oviedo en Paraguay, el año último) y con el pretexto de un problema familiar.
Según Pinto Kramer, Oviedo aceptó recibirlo exclusivamente para hablar de ese asunto y "si se hubiera presentado en la recepción como periodista, no lo hubieran dejado entrar".
Y agregó: "Antes de darle la entrevista a ese diario se la hubiéramos otorgado a un semanario de la editorial Perfil, con el que tengo un convenio firmado".



